Christa Pike, la condenada a la pena capital que sobrevivió a su ejecución la semana pasada en Estados Unidos, fue dada de alta del hospital y regresó a la cárcel, informaron ayer sábado sus abogados. Pike, de 50 años, recibió el 30 de septiembre dos dosis letales de pentobarbital que no lograron causarle la muerte.
Fue trasladada en estado crítico a un hospital, pero posteriormente recuperó la conciencia. Esta semana, sus abogados señalaron que podía caminar, aunque se encontraba en un estado mental “confuso”.
“Christa Pike fue dada de alta de un hospital local y ahora se encuentra en el Centro de Rehabilitación Deborah K. Johnson, donde ha estado recluida durante más de 30 años”, indicaron sus abogados en un comunicado ayer.
Pike fue condenada a muerte en Tennessee por asesinar en 1995 a una compañera de clase de 19 años, un crimen cometido cuando era adolescente. Pike iba a ser la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años.
El gobernador, Bill Lee, ordenó la suspensión de las ejecuciones en su estado, restablecidas en 2025, mientras se realiza una investigación independiente sobre este caso.
La asombrosa supervivencia de Pike reavivó el debate ético en torno a la pena capital en Estados Unidos, intensificado tras el anuncio del Pentágono de que transmitirá en directo una ejecución militar por fusilamiento.
Nidal Hasan, expsiquiatra del Ejército estadounidense, será fusilado el 3 de diciembre en Fort Hood, Texas, donde asesinó a 13 personas en 2009.
La decisión de transmitir su ejecución en directo ha provocado indignación de numerosas figuras públicas en Estados Unidos, incluyendo a republicanos que apoyan la pena de muerte. Trump indicó ayer que aún podría decidir no transmitir la ejecución. “Hay dos opciones: no transmitirla o transmitirla”, dijo a periodistas en la Casa Blanca.
La pena de muerte fue abolida en 23 de los 50 estados del país, mientras que en otros tres -California, Oregón y Pensilvania- rige una moratora. AFP