El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este jueves que el público podrá ver la ejecución por fusilamiento del exmayor del Ejército Nidal Hasan, condenado a muerte por matar a 13 personas en el ataque de 2009 en la base de Fort Hood, Texas.
Hasan será ejecutado el próximo 3 de diciembre en Fort Hood por un pelotón integrado por soldados armados con fusiles, según explicó Hegseth, quien aseguró que se garantizará que la población pueda presenciar el procedimiento.
El secretario justificó la decisión al señalar que debe conocerse que este tipo de actos tienen "consecuencias graves", de acuerdo con
declaraciones a medios locales.
El Pentágono todavía no precisó sobre las implicaciones de una ejecución sea pública, por lo que no está claro si habrá espectadores en la base, una retransmisión o algún otro mecanismo de acceso.
Hegseth tampoco detalló cuántos soldados formarán el pelotón ni cómo serán seleccionados.
El secretario señaló además que la ejecución se llevará a cabo a la una de la tarde, en Fort Hood, y consideró "obvio" que tenga lugar en esa misma base, donde Hasan perpetró el ataque el 5 de noviembre de 2009.
Cuando fue preguntado por una eventual última petición del condenado o por un contacto con el presidente estadounidense, Donald Trump, Hegseth respondió: "No me importa. Lo veremos el 3 de diciembre".
Primer fusilamiento desde 1945
La ejecución de Hasan, aprobada por Trump a recomendación de Hegseth, será la primera ejecución militar estadounidense desde 1961 y la primera por fusilamiento desde 1945.
Los antecedentes del atentado de 2009 en la base de Fort Hood
Hasan fue condenado a muerte por un jurado militar en 2013 por perpetrar el tiroteo masivo inspirado por Al Qaeda en Fort Hood.
Optó por ejercer su propia defensa durante el juicio, pero no llamó a ningún testigo ni declaró, y no negó los cargos. Los abogados defensores designados por el tribunal expresaron preocupación de que buscara su propia ejecución.
Hasan, musulmán nacido en Estados Unidos y de origen palestino, abrió fuego el 5 de noviembre de 2009 en una instalación médica de la extensa base de Fort Hood, que servía como punto de concentración para el despliegue de soldados en zonas de combate. La investigación determinó que gritó "Allahu Akbar" durante el ataque.
Doce de los muertos y 30 de los heridos eran soldados. Hasan fue alcanzado por los disparos de una agente de la policía civil quedó parcialmente paralizado. Al tribunal que condenó a Hasan se le informó de que él se oponía a las ocupaciones estadounidenses de Irak y Afganistán.
También de unas conversaciones en línea con una presunta figura de Al Qaeda, el clérigo radical Anwar al Awlaki, un ciudadano estadounidense que murió en un ataque con dron de Estados Unidos en Yemen.
Con información de EFE y AFP.