Más de 1.200 personas han logrado curarse del ébola en la República Democrática del Congo (RDC) desde que se declaró el pasado 15 de mayo un brote que ya acumula 2.680 muertos y 5.584 casos confirmados, informaron ayer martes las autoridades sanitarias congoleñas.
Según el último informe del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), con datos recopilados hasta el domingo pasado, un total de 1.215 pacientes han conseguido superar la enfermedad, mientras que otros 846 permanecen bajo aislamiento u hospitalizados.
Las tasas de ocupación de los Centros de Tratamiento de Ébola (CTE) se encuentran al 57,5% de su capacidad en la provincia de Ituri, epicentro del brote y una de las seis afectadas por la epidemia.
Esas tasas se sitúan en el 56,2% en la provincia de Haut-Uélé y en el 50% en la provincia de Tshopo, lo que ha llevado al Gobierno a acelerar las obras para ampliar las unidades de aislamiento y evitar la saturación del sistema.
La transmisión del virus también golpea a las provincias de Bas-Uélé, Kivu del Norte y Kivu del Sur, aunque esta última lleva 83 días sin nuevos casos confirmados.
La RDC recibió el viernes pasado las primeras 16.520 vacunas Ervebo, diseñadas originalmente contra la variante Zaire del virus del Ébola, pero que han dado indicios en animales de una posible eficacia contra la cepa de Bundibugyo, causante del actual brote. EFE