La campaña del candidato brasileño Flávio Bolsonaro fue sacudida ayer viernes por la revelación de que la policía lo investiga por sospechas de corrupción y lavado de dinero, a pocas semanas de las presidenciales.
Un juez de la Corte Suprema autorizó en julio investigar al senador y candidato presidencial por posibles delitos “en el contexto del financiamiento para la producción” de Dark Horse, una película sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, según una decisión desclasificada ayer.
“No tengo nada que esconder, la película es totalmente legal”, dijo Flávio Bolsonaro tras un acto de campaña en Manaos, y defendió el “patrocinio privado” del filme.
El senador Bolsonaro empata en las encuestas para una probable segunda vuelta en octubre contra el presidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva, en una campaña signada por una crisis sin precedentes en el supremo.
El candidato admitió en mayo haber pedido giros millonarios para Dark Horse al banquero Daniel Vorcaro, expropietario del Banco Master, hoy detenido por un gigantesco desfalco financiero. La biopic aún no fue estrenada. Cuenta con el actor estadounidense Jim Caviezel como Jair Bolsonaro, que presidió Brasil de 2019 a 2022.
La policía pidió investigar a Flávio Bolsonaro por “la posible práctica de los delitos de lavado de dinero, evasión de divisas, corrupción y otros” en relación al financiamiento de Dark Horse, según la decisión judicial consultada por la AFP.
Se indaga si los fondos de Vorcaro se usaron para financiar a otro hijo de Jair Bolsonaro, Eduardo, radicado en Estados Unidos y condenado por coacción en el marco del juicio a su padre, explicó a la AFP una fuente del Supremo. En Brasil, una investigación policial de este tipo no impide ser candidato.
Expectativa por película
El sitio Intercept Brasil reveló en mayo mensajes de audio de Flávio Bolsonaro a Vorcaro, pidiéndole dinero para la película. El costo de Dark Horse supera la suma de Ainda estou aqui y O agente secreto, los últimos dos filmes brasileños nominados al Óscar, según la prensa local.
Se sabe poco sobre la biopic de la que todos hablan, excepto que retrata a Bolsonaro como alguien que “luchó contra el sistema”, como se vio en avances. Flávio Bolsonaro primero desmintió relaciones con Vorcaro, pero luego admitió haberle pedido fondos y negó irregularidades.
El banquero terminó detenido por sospechas de fraude tras dejar una deuda de más de 7.000 millones de dólares, que llevó a la liquidación de su banco Master. La investigación reveló conexiones de Vorcaro con jueces y políticos de distintos colores, entre ellos el ministro del Supremo Alexandre de Moraes, relator en el caso Bolsonaro por el que el expresidente fue condenado por un intento de golpe de Estado tras perder su reelección contra Lula en 2022.
Caos
El caso Master desató la semana pasada una crisis en la Corte, cuando el juez André Mendonça, exministro de Justicia de Bolsonaro, pidió investigar mensajes de Vorcaro a un número telefónico atribuido a su Moraes.
A la decisión de Mendonça siguieron varias medidas hostiles entre jueces del Supremo, que incluyeron la remoción y reincorporación del jefe de la policía.
En un intento de frenar la escalada, el presidente de la corte ordenó el jueves a Mendonça levantar parte del secreto de sumario del caso Master. Esa decisión permitió conocer que la policía investiga a Flávio Bolsonaro.
Lula había reclamado el fin del secreto judicial sobre el caso. El presidente reconoció haber recibido una vez a Vorcaro, antes de que explotara el caso Master. Se trata de un tema sensible también para la campaña del mandatario. EFE, AFP