El precio del petróleo registró una fuerte caída este miércoles 8 de abril tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, que incluye la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del suministro mundial de hidrocarburos. El crudo intermedio de Texas (WTI) se desplomó un 18,08 %, hasta los US$ 92,52 por barril, en lo que podría ser su mayor descenso diario desde abril de 2020.
La tregua, anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump, está condicionada a que Teherán garantice una "apertura total, inmediata y segura" del estrecho. "Casi todos los diversos puntos de contención pasados han sido acordados entre Estados Unidos e Irán; sin embargo, un periodo de dos semanas permitirá finalizar y consumar el acuerdo", escribió en sus redes el mandatario de EE.UU.
El impacto fue inmediato en los mercados energéticos globales. Tanto el WTI como el Brent del mar del Norte cayeron por debajo de los US$ 100 el barril, mientras que el gas europeo retrocedió cerca de un 20%. Las bolsas de París y Fráncfort reaccionaron con subas superiores al 4%, reflejando el alivio de los inversores ante la posibilidad de una desescalada del conflicto.
Reapertura de Ormuz y dudas sobre su estabilidad
El estrecho de Ormuz, controlado por Irán desde el inicio de la guerra, comenzó a mostrar señales de reactivación. Según la plataforma MarineTraffic, un barco griego y otro con bandera de Liberia fueron los primeros en cruzar la vía marítima tras el anuncio del alto el fuego. Además, la Organización Marítima Internacional (OMI) trabaja en un mecanismo para garantizar la "seguridad del tránsito".
El canciller iraní, Seyed Abbas Araghchi, confirmó que su país permitirá el paso seguro durante el período de tregua, mediante "coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán y con la debida consideración a las limitaciones técnicas". Sin embargo, persisten dudas sobre la estabilidad de la medida. La naviera Maersk advirtió que no reanudará operaciones en la zona por falta de garantías de seguridad.
A nivel militar, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que su país mantendrá presencia en la región para asegurar el cumplimiento del acuerdo. También advirtió que, aunque están preparados para actuar, esperan que la tregua se sostenga.
Pese al optimismo inicial, medios como The Wall Street Journal señalan que no hay certezas de que el flujo de petróleo desde Medio Oriente se normalice rápidamente ni de que las negociaciones desemboquen en una paz duradera. Incluso en el mejor escenario, la reactivación plena del sector energético podría demorar.
Presión por una salida diplomática del conflicto en Medio Oriente
La comunidad internacional respaldó el acuerdo y presiona para que se transforme en una solución permanente. La Unión Europea, junto a países como España, Francia, Alemania, Reino Unido y Canadá, celebró el alto el fuego y pidió avanzar "rápidamente" hacia un acuerdo definitivo.
"El objetivo ahora debe ser negociar un fin rápido y duradero de la guerra en los próximos días", señalaron en una declaración conjunta, en la que advirtieron que una resolución diplomática será clave para evitar "una grave crisis energética mundial".
El plan en discusión se basa en una propuesta de diez puntos presentada por Irán, que incluiría el levantamiento de sanciones económicas y condiciones sobre su programa nuclear, aunque existen diferencias sobre su contenido exacto.
Los países firmantes también subrayaron la importancia de garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y extendieron el llamado a que el alto el fuego se aplique en otros frentes regionales, como el Líbano.
Mientras tanto, el futuro del mercado energético global sigue atado a la evolución de estas negociaciones y al cumplimiento efectivo de la tregua en una de las zonas más sensibles para el suministro mundial.
Con información de EFE y AFP.
Este contenido fue hecho con la asistencia de inteligencia artificial y verificado por un periodista de El País.