En Medio Oriente la frágil tregua vigente está a nada de romperse. Ayer martes el régimen de Irán emplazó a Estados Unidos a que acepte la contrapropuesta para poner fin a la guerra que le hizo llegar, después de que el presidente Donald Trump la considerara inaceptable.
La guerra contra Irán que comenzó el 28 de febrero afecta a todo el mundo por sus repercusiones en la economía, a pesar de un alto el fuego en vigor desde el 8 de abril. Ambas partes se niegan a hacer concesiones y amenazan con reanudar los combates, pero ninguna parece dispuesta a volver a una guerra abierta.
“No hay otra alternativa más que aceptar los derechos del pueblo iraní tal como se exponen en la propuesta de 14 puntos. Cualquier otro enfoque será infructuoso y se saldará con un fracaso tras otro”, escribió en X el negociador iraní Mohamad Baqer Qalibaf. Cuanto más se demore Estados Unidos en aceptar la propuesta “más tendrán que pagar los contribuyentes estadounidenses”, añadió sobre la contraoferta enviada en respuesta al plan de Trump.
En Estados Unidos, la inflación en abril alcanzó su nivel más alto en tres años, debido a las consecuencias de la guerra en Medio Oriente, según datos publicados ayer martes que aumentan la presión sobre el gobierno en un año de elecciones legislativas de mitad de mandato.
El Pentágono indicó además este martes que el costo de la guerra con Irán se aproxima a los 29.000 millones de dólares, unos 4.000 millones más que lo estimado hace dos semanas.
Según varios medios, la propuesta estadounidense incluía un memorando de entendimiento para poner fin a los combates y establecía un marco de negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
Por su lado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán sostiene que su respuesta pide el fin de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano, el cese del bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes y la liberación de los activos iraníes congelados en el extranjero por las sanciones impuestas hace años.
El portavoz del Ministerio de Defensa, Reza Talaei-Nik, declaró a la agencia Irna que si Estados Unidos “no accede a las demandas legítimas y definitivas de la nación iraní en el ámbito diplomático, debe esperar que se repitan sus derrotas en el campo de batalla”.
Donald Trump considera “totalmente inaceptable” la contrapropuesta y afirmó el lunes que el alto el fuego está en estado crítico.
Esta situación provocó un repunte de los precios del petróleo, que se mantienen por encima de los 100 dólares, y frustró las esperanzas de un acuerdo rápido sobre el estrecho de Ormuz, donde Irán ha restringido el tráfico marítimo y ha instaurado un sistema de cobro de peajes.
Las autoridades estadounidenses consideran inaceptable que Teherán controle el estrecho, por el que solía transitar una quinta parte del petróleo y el gas natural del mundo.
Por esta vía se exporta una gran cantidad de fertilizantes y la guerra pone en peligro el suministro de alimentos para decenas de millones de personas.
Los mercados siguen ahora pendientes del viaje de Trump a Pekín, donde aterrizará hoy miércoles para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping. China es uno de los principales compradores de petróleo iraní y Pekín constituye un aliado clave en el plano diplomático para Teherán.
Trump declaró antes de viajar a Pekín que sostendrá una “larga conversación” con Xi, pero enfatizó que no necesita a su homólogo chino para encontrar una salida al conflicto.
“Tenemos mucho por discutir. No diría que Irán es uno de esos temas, para ser honesto, porque tenemos a Irán bajo control”, dijo. “O llegaremos a un acuerdo o serán diezmados”, afirmó.
En medio de informes de que China sigue ayudando a armar a Irán y comprando petróleo sancionado, Trump dijo que Xi ha sido “relativamente bueno”.
“Consiguen mucho de su petróleo de esa área. No hemos tenido problemas. Y ha sido un amigo mío. Ha sido alguien con quien nos hemos entendido”, dijo Trump sobre Xi.
“Siempre nos hemos llevado bien; nos va muy bien con China, y trabajar con ellos ha sido muy positivo. Por ello, esperamos con entusiasmo esta reunión. Como saben, el presidente Xi vendrá aquí hacia finales de año, lo cual también será muy emocionante”, declaró.
En cuanto a la situación en Irán, Trump insistió en que no necesitan ninguna ayuda y en que las capacidades militares del régimen iraní “han sido diezmadas”, pese a la incertidumbre con respecto a las negociaciones de paz después de que el republicano considerara “totalmente inaceptable” la respuesta de Irán a la propuesta estadounidense.
Sin embargo, el presidente estadounidense ha solicitado en otras ocasiones a China, el mayor socio comercial de Irán, que convenza al régimen iraní para reabrir el estrecho de Ormuz.
En otro frente de la guerra, Líbano, siguen los combates entre Israel y el grupo terrorista proiraní Hezbolá a pesar de un alto el fuego declarado el 17 de abril.
El líder de Hezbolá, Naim Qasem, reiteró las amenazas contra su enemigo a ultranza. “No nos rendiremos”, afirmó en un comunicado. “No abandonaremos el campo de batalla y lo convertiremos en un infierno para Israel”, amenazó.
El Ejército israelí dijo haber ejecutado a lo largo de la última semana una operación para lograr el “control operativo” de la zona del río Litani, al sur de Líbano, en un área que ha ido ocupando militarmente. AFP, EFE
Ejecutan a un joven de 29 años acusado de espía
El régimen de Irán ejecutó a Erfan Shakourzadeh, activista de 29 años, a quien acusaba de actuar como espía al servicio de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) y su homólogo israelí, el Mosad.
La agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, indicó que el joven fue ahorcado por “mantener extensas comunicaciones con el enemigo para vender información científica del país”, en medio de las tensiones entre Irán con Estados Unidos e Israel.
El grupo de derechos humanos Irán Human Rights había alertado el domingo de la posible ejecución de Shakourzadeh, a quien describe como un estudiante de posgrado de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad de Ciencias y Tecnología de Irán.
Costo de guerra: US$ 29.000 millones
El Pentágono cifró ayer martes en 29.000 millones de dólares el coste de la guerra de Irán, en lo que supone un aumento de unos 4.000 millones más que los reconocidos hace dos semanas. El director financiero interino del Pentágono, Jules Hurst III, que había fijado el gasto en 25.000 millones el pasado 29 de abril, aseguró durante una audiencia en el Congreso que se está revisando constantemente la cifra. Horas más tarde, en el Senado, matizó que esta cifra de 29.000 millones de dólares no incluye el precio de la reparación de las instalaciones estadounidenses dañadas en los ataques iraníes, por lo que el coste aumentará.
La comparecencia en el Capitolio se produce el mismo día que se ha conocido que el Índice de Precios al Consumo (IPC) de Estados Unidos aumentó en abril hasta el 3,8% interanual, el nivel más alto desde mayo de 2023 y ligeramente por encima de los pronósticos del mercado, que ya preveían el encarecimiento de la energía por la guerra en Irán. En ese contexto económico, el secretario de Guerra Pete Hegseth testificó ayer martes en la Cámara de Representantes y en el Senado sobre la solicitud de presupuesto de 1,5 billones de dólares para el Pentágono para el próximo año, que no incluye la parte destinada a cubrir el coste de la guerra que el Congreso lleva semanas esperando. Tanto demócratas como republicanos exigen al Pentágono que envíe la solicitud de inmediato para poder controlar desde el poder legislativo la evolución de la intervención militar.