La dimisión Carlos Cordeiro, asesor del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en señal de protesta por el plan de éste de vender participaciones de la Copa del Mundo es el último golpe de efecto provocado por el polémico proyecto.
La sombra de un boicot planea sobre las competiciones de la FIFA, después de que la UEFA anunciase que sus federaciones nacionales no participarán en ellas si el organismo insiste en su idea. Una denuncia a la que también se han sumado otras confederaciones, como la de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf). Ayer viernes se sumó la Confederación Asiática en el bando que rechaza el plan de la FIFA.
La FIFA tuvo que salir al paso ante la oleada de críticas a defender que su proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) no pretende vender el fútbol ni ceder el control de su gobernanza.
La entidad reconoció en un comunicado que respeta los comentarios y las preocupaciones expresadas públicamente y aseguró que la creación de FFE solo avanzará si cuenta con el respaldo de la mayoría de las asociaciones. “Nadie está vendiendo fútbol. Esto no es algo que la FIFA jamás consideraría”, explicó la organización.
Además, en palabras de la FIFA, la iniciativa busca únicamente optimizar la gestión comercial de sus torneos para generar mayores ingresos, garantizando que el dinero recaudado será redistribuido entre las 211 asociaciones miembro. Y lanzó un dardo directo hacia el fútbol europeo al señalar que “ninguna entidad puede arrogarse la representación de las 211 asociaciones miembro de todo el mundo”.
El pasado martes se desvelaron las intenciones de la FIFA de abrir la puerta al capital privado para financiar sus grandes torneos, entre ellos la Copa del Mundo, mediante el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), así como ampliar la financiación para el desarrollo del fútbol a más de 10.000 millones de dólares para sus 211 asociaciones.
Hasta el momento, tres de las seis confederaciones continentales han expresado públicamente su rechazo a una iniciativa que contempla la creación de una filial comercial, valorada en unos 20.000 millones de dólares, de la que podría abrir hasta un 20% de su capital a inversores privados.
El director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, denunció ayer viernes que la administración del organismo ha sido engañada con la iniciativa de abrir el Mundial a inversores privados, “que es el proyecto de una sola persona” y que en su opinión “no debe seguir adelante”. En un comunicado remitido a Associated Press (AP), Lamour asegura que “el proyecto que ha suscitado tanta polémica y debate no es un proyecto de la FIFA. Y mucho menos es un proyecto de la administración de la FIFA. Es el proyecto de una sola persona”.
“Los vicepresidentes de la FIFA, los miembros del Consejo de la FIFA, las confederaciones, las federaciones, los jugadores, las ligas, los clubes y los aficionados no fueron los únicos a los que se ignoró. La propia administración de la FIFA también fue engañada”, afirma.
Lamour También asegura que “esta mentira por omisión durante muchos meses y este ejercicio unilateral del poder no son trivialidades”, sino que “son indicativos de una falta de confianza, una falta de transparencia, una falta de discernimiento, una falta de buen gobierno. Y una grave falta de respeto”.
“Este proyecto no solo no debe seguir adelante -por razones obvias que ni siquiera es necesario enumerar aquí-, sino que ha llegado el momento de que los dirigentes políticos del fútbol se planteen las preguntas adecuadas y tomen las decisiones correctas. En relación con este proyecto y con lo que vendrá después. Todos deben asumir su responsabilidad. Porque cada vez resulta más difícil para la administración de la FIFA trabajar en estas condiciones y cumplir su misión”, indica.
Lamour, que fue ejecutivo de la UEFA y se incorporó hace menos de dos años a la FIFA, es muy crítico con el presidente de esta, Gianni Infantino. EFE, AFP
Infantino, “la persona equivocada” en la FIFA
El primer ministro británico, Andy Burnham, estimó ayer que Gianni Infantino es “la persona equivocada” para dirigir la FIFA, después del anuncio del proyecto de apertura a inversores privados de la instancia rectora del fútbol mundial. “Fue una propuesta escandalosa. El mero hecho de que se haya contemplado demuestra, en mi opinión, que (Infantino) es la persona equivocada para dirigir la organización”, declaró Burnham en Sheffield. refuerza así su primera reacción al proyecto de la FIFA. “El fútbol no pertenece a inversores”, escribió el martes en X.