El rey Carlos III dijo ayer martes que el comercio transatlántico de esclavos fue “una monstruosa injusticia”, durante una cumbre en Antigua y Barbuda de líderes de países de la Commonwealth (Mancomunidad de Naciones), algunos de los cuales reclaman disculpas oficiales del Reino Unido por la trata en el período colonial.
“Ese vergonzoso capítulo de la historia es uno que llena mi corazón de horror y mi alma de la más profunda tristeza personal”, declaró el monarca de 77 años, en su última parada de una gira de nueve días por el Caribe.
“Y, sin embargo, la historia también nos enseña que la maldad no tiene por qué tener la última palabra; que el carácter y el valor pueden unirse para superar la injusticia más monstruosa, como sucedió con la determinación de poner fin al comercio internacional de personas esclavizadas, en el que la Marina Real desempeñó un papel tan destacado”, añadió Carlos.
El rey indicó que la trata transatlántica de esclavos “sigue proyectando una sombra” sobre las islas del Caribe y otros miembros de la Commonwealth. También aseguró que se siente más comprometido a abordar “los errores del pasado mediante acciones para el futuro”, aunque sin citar compensaciones económicas.
Entre esas acciones, mencionó el acceso a la educación y al empleo, así como el comercio dentro de la Commonwealth y la resiliencia ante el problema del cambio climático.
Como monarca constitucional, Carlos III no puede comprometer disculpas formales ni reparaciones sin el aval del Gobierno británico, por lo que durante su actual gira por el Caribe ha expresado su pesar.
Ningún monarca británico ha presentado hasta ahora disculpas oficiales. Además, Londres siempre ha rechazado la idea de una compensación económica.
El primer ministro británico, Andy Burnham, está manteniendo conversaciones sobre la posibilidad de pedir disculpas por el papel de Reino Unido en la esclavitud. En ese período de la historia, a lo largo de cuatro siglos fueron trasladados entre 10 y 15 millones de esclavos desde África a las Américas.
El primer ministro laborista, en el cargo desde julio, dijo el fin de semana que estaba dispuesto a pedir perdón, pero descartó pagar las reparaciones económicas exigidas por algunos países del Caribe.
Diálogo
El papel decisivo de Gran Bretaña en la esclavitud ha tensado las relaciones entre el Reino Unido y sus antiguas colonias, incluida una incómoda reunión previa de líderes de la Commonwealth en 2024.
Burnham habló sobre la esclavitud con la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, durante una reunión el lunes, una de varias conversaciones bilaterales que se espera que el primer ministro mantenga en la cumbre.
Analizaron cómo Gran Bretaña “estaba ofreciendo un diálogo estructurado para las comunidades afectadas por el comercio de esclavos”, incluidos “próximos pasos”, según Downing Street.
Hace tres días, el primer ministro británico dijo estar “abierto” a que el Reino Unido se disculpe formalmente y manifestó su deseo de proponer un “diálogo” sobre este asunto, descartando no obstante la posibilidad de hacer compensaciones económicas.
Burnham escribió el sábado en The Guardian que tendría “conversaciones difíciles” para proteger el futuro de la Commonwealth. “Escuchar las peticiones de una disculpa formal en nombre del Estado británico será una parte importante de este proceso y estoy abierto a ellas”, escribió Burnham.
Insistió, sin embargo, en que las reparaciones “no son la respuesta adecuada”, alegando que los británicos de hoy no deberían ser “considerados responsables de agravios históricos, por muy atroces que hayan sido”.
“No creo que los británicos de hoy deban ser considerados responsables de injusticias históricas -por muy atroces que fueran- ocurridas en otra época, bajo leyes distintas y en las que ellos no tuvieron ninguna participación personal”, puntualizó.
En su lugar, Londres está impulsando un plan para trabajar sobre las deudas de los países más pobres de la Commonwealth, una iniciativa encabezada por el ex primer ministro laborista Gordon Brown y que podría modificar las tasas de interés de los pagos.
Tras estas declaraciones del primer ministro Burnham, el presidente de la Comisión de Reparaciones de la Comunidad del Caribe (Caricom), Sir Hilary Beckles, celebró la oferta de diálogo pero lamentó que se descarten compensaciones.
“En los últimos años, el Reino Unido ha esgrimido múltiples razones por las cuales las reparaciones no deberían figurar en la agenda. Cada una de ellas ha sido refutada (por parte de Caricom)”, criticó ayer en un comunicado.
Beckles subrayó que para los pueblos del Caribe este es un asunto “prioritario” y que los gobiernos de la región han manifestado su compromiso con “un diálogo basado en la decencia” con el Reino Unido y otros países europeos.
En 2022, una gira por el Caribe del príncipe heredero Guillermo y de su esposa, Catalina, terminó en un fiasco, con manifestaciones hostiles a la monarquía y llamamientos al pago de reparaciones. Antes de Antigua y Barbuda, el rey Carlos III visitó en los últimos días las Bahamas, en el Caribe, y Guyana, en Sudamérica. AFP, EFE
Asociación de países vinculados a la corona
La Commonwealth (Mancomunidad de Naciones) es una asociación voluntaria de 56 países independientes, en su mayoría antiguos territorios del imperio británico, que mantienen vínculos históricos con el Reino Unido. La reunión bienal de los jefes de gobierno de la Commonwealth que se celebra este año en Antigua y Barbuda y a la que asistió Carlos III durará hasta hoy.