Presidente del INBA rechaza prohibir razas de perros y exige más controles: “No podemos esperar otra tragedia”

“Mi posición es clara: no considero que prohibir determinadas razas constituya, por sí sola, una respuesta adecuada para proteger a la sociedad”, expresó Esteban Vieta.

Pitbull.
Pitbull.
Foto: Unsplash

El presidente del Consejo Directivo Honorario del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA), Esteban Vieta, se manifestó en contra de prohibir determinadas razas de perros como respuesta a los ataques y sostuvo que la "prevención, la tenencia responsable y la exigencia de responsabilidades a sus propietarios son las herramientas centrales para proteger a la población".

“Las mordeduras aumentaron un 173,8% entre 2021 y 2025. Dos niños perdieron la vida. No podemos esperar otra tragedia”, advirtió Vieta en un documento difundido en su cuenta de X, en el que planteó su posición sobre la prevención de ataques y el debate legislativo en torno a los perros considerados potencialmente peligrosos.

Según los datos del Ministerio de Salud Pública (MSP) citados por el jerarca, las mordeduras de perros registradas pasaron de 1.666 en 2021 a 4.561 en 2025. Esto equivale a un promedio de más de 12 episodios diarios durante el último año. Tal como informara El País, una mujer de 71 años murió este miércoles luego de pasar más de una semana internada en cuidados intensivos tras ser brutalmente atacada por el perro pitbull de un familiar en la ciudad de Salto. Por la gravedad de las heridas, le habían amputado las dos piernas.

Vieta también recordó que en 2025 Uruguay debió lamentar la muerte de dos niños como consecuencia de ataques de perros: uno de cinco años en Tacuarembó y un bebé de 13 meses. “Un ataque puede durar segundos. Sus consecuencias pueden durar toda una vida”, señaló.

El jerarca consideró que las cifras reflejan un problema que requiere respuestas urgentes y afirmó que la responsabilidad del Estado no comienza después de una tragedia, sino cuando existe un riesgo que puede identificarse y prevenirse.

Esteban Vieta.
Esteban Vieta.
Foto: Darwin Borreli / El País.

Contra la prohibición de razas

La postura de Vieta se conoce en medio del debate sobre la posibilidad de establecer restricciones a determinadas razas de perros, impulsado, entre otros actores, por la Academia Nacional de Medicina. La institución presentó un informe que propone frenar la reproducción de razas consideradas potencialmente peligrosas, a partir de los antecedentes de ataques graves y mortales registrados en Uruguay.

En ese contexto, el presidente del INBA sostuvo que prohibir determinadas razas no constituye, por sí solo, una respuesta adecuada para proteger a la sociedad.

“Mi posición es clara: no considero que prohibir determinadas razas constituya, por sí sola, una respuesta adecuada para proteger a la sociedad”, expresó.

Vieta reconoció que algunos perros, por su tamaño, fuerza y características físicas, pueden provocar lesiones especialmente graves. Sin embargo, señaló que "la peligrosidad no puede determinarse exclusivamente por la raza".

Perro pitbull
Perro pitbull.
Foto: Hugo Lemos.

En ese sentido, sostuvo que también existen perros mestizos con características y comportamientos de riesgo similares a los de determinadas razas, así como ejemplares de esas mismas razas que nunca han manifestado conductas agresivas.

El jerarca argumentó que el comportamiento animal está condicionado por múltiples factores, entre ellos la genética, el temperamento, la socialización, la salud, el ambiente, la crianza y el manejo.

Como respaldo, citó una investigación publicada en la revista Science en 2022, basada en información de más de 18.000 perros, que encontró que la raza explicaba aproximadamente el 9% de la variación conductual individual estudiada. También mencionó un estudio publicado en Applied Animal Behaviour Science en 2008, que identificó diferencias estadísticas de agresividad entre determinadas razas, aunque con variaciones entre individuos y contextos.

Para Vieta, estos antecedentes no permiten determinar la peligrosidad de un animal únicamente por su raza. “No podemos declarar peligroso a un perro solamente por su raza, ni considerar seguro a otro simplemente porque no integra una lista”, afirmó.

En su lugar, planteó una política pública que identifique los riesgos reales, establezca medidas preventivas y exija responsabilidades concretas a quienes tienen animales bajo su cuidado.

Ocho medidas para prevenir ataques

En el documento, Vieta detalló ocho aspectos que considera prioritarios para avanzar hacia una legislación más eficaz. El planteo contempla tanto la evaluación individual de los perros como las obligaciones de sus responsables y la capacidad del Estado para controlar el cumplimiento de las normas.

El primer punto es establecer un sistema de identificación y registro de los perros que presenten riesgos relevantes, independientemente de su raza y mediante criterios técnicos.

El segundo consiste en realizar una evaluación individual que contemple antecedentes de agresión, comportamiento y características particulares de cada animal. Según Vieta, una denuncia no debería implicar automáticamente que un perro sea clasificado como peligroso.

Perro dogo
Perro dogo
Foto: Pixabay

También propuso establecer medidas de seguridad y manejo proporcionales al riesgo identificado, además de exigir a los tenedores condiciones adecuadas de alojamiento, contención, circulación y supervisión. Cuando corresponda, esas obligaciones deberían incluir capacitación.

El planteo incorpora, asimismo, el fortalecimiento de los registros y los mecanismos de fiscalización, la aplicación de sanciones según la gravedad de los incumplimientos y la reincidencia, y una mayor exigencia de responsabilidad y reparación por los daños ocasionados a personas, otros animales y animales de producción.

Por último, Vieta consideró necesario aplicar, cuando corresponda y con las debidas garantías, las restricciones temporales o definitivas de tenencia que ya prevé la legislación.

“Las decisiones administrativas deben adoptarse mediante procedimientos técnicos y jurídicamente fundados, respetando el derecho de defensa”, sostuvo.

El presidente del INBA aclaró que su propuesta no implica desconocer los riesgos asociados a las características físicas de algunos perros. El objetivo, según explicó, es que las medidas se adopten a partir de una evaluación adecuada y no de una clasificación basada exclusivamente en la raza.

El INBA plantea cambios a la legislación vigente

Vieta indicó que el Consejo Directivo Honorario del INBA trabajó en la elaboración de consensos técnicos sobre el tema. Como resultado, el 12 de octubre de 2026 remitió a la Comisión Especial de Tenencia Responsable y Bienestar Animal de la Cámara de Representantes una serie de sugerencias para modificar el artículo 10 de la Ley N.º 18.471.

Los aportes contemplan la incorporación de la categoría de Perros de Especial Manejo (PEM), la evaluación individual del riesgo, las responsabilidades de los tenedores, las medidas de seguridad, el registro, la fiscalización y la aplicación del régimen sancionatorio vigente.

El jerarca señaló que Uruguay ya cuenta con una ley que establece obligaciones para los responsables de animales. El artículo 9 regula aspectos vinculados a las condiciones de tenencia y la responsabilidad por los daños; el artículo 10 contempla medidas de seguridad para perros considerados potencialmente peligrosos, mientras que el artículo 22 prevé sanciones por incumplimientos.

Por eso, consideró que el desafío no pasa solamente por aprobar nuevas disposiciones, sino por perfeccionar las herramientas existentes y garantizar que se apliquen de manera efectiva.

En esa línea, advirtió que el INBA necesita fortalecer su capacidad de actuación y coordinación con los gobiernos departamentales, el Ministerio del Interior, las autoridades sanitarias y otros organismos competentes.

“La verdadera eficacia de una ley no se mide solamente por lo que prohíbe, sino por los daños que logra evitar”, afirmó.

Perro de raza pitbull
Perro de raza pitbull
Foto: Canva

¿Prohibir la reproducción de pitbulls en Uruguay?

Uruguay se encuentra entre los países con mayor cantidad de perros por habitante del mundo. Según los datos del censo de 2023 citados por la Academia Nacional de Medicina(ANM), el país contabilizó 1.448.224 perros con dueño, lo que equivale a un perro cada 2,41 personas. Si se incluyen los animales sin dueño, la relación pasa a ser de aproximadamente un perro cada dos habitantes.

La cifra sorprendió a los integrantes de la institución, que compararon la situación uruguaya con la de otros países. José Pedro Perrier, miembro académico titular y tesorero de la Academia Nacional de Medicina, y exprofesor grado 5 de Clínica Quirúrgica de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República (Udelar), señaló que Uruguay tiene aproximadamente el doble de perros por habitante que Argentina.

José Pedro Perrier
José Pedro Perrier, miembro académico titular y tesorero de la Academia Nacional de Medicina.
Foto: Nahuel Arrué/El País.

“Nos llamó la atención que tenemos muchísimos más perros que todo el resto del mundo que podemos controlar”, afirmó Perrier, quien explicó que la relación entre la cantidad de animales y la población fue uno de los primeros elementos que motivaron la investigación de la Academia.

Ante esta situación, la institución advirtió sobre los riesgos que implica la elevada población canina para la salud pública y destacó la importancia de abordar el tema desde el concepto de "Una Salud", que contempla la relación entre la salud humana, la animal y el entorno.

El planteo surgió a partir de un conversatorio sobre los perros potencialmente peligrosos y de la revisión de información sobre mordeduras, fallecimientos y enfermedades que pueden transmitirse a las personas.

¿Encontraste un error?

Reportar
Temas relacionados
pitbullperrosInba
Te puede interesar