La Junta Departamental de Montevideo comunicó este jueves sobre una modificación a la reglamentación que obliga a destinar espacios para bicicletas en los estacionamientos, con el fin de seguir estimulando el uso de ese medio de transporte “sin exigir a los comercios o estacionamientos más lugares de los necesarios”.
Luego de una serie de inspecciones por parte del Servicio de Convivencia Departamental de la Intendencia de Montevideo, explicaron, se constató que “la normativa aprobada en 2016 resulta excesiva”. Ese argumento había sido planteado meses atrás, cuando el gobierno departamental envió a los ediles un proyecto para el nuevo reglamento.
Añadieron que “la relación proporcional establecida entre los espacios para automóviles y el de bicicletas no era óptima, al obligar a los estacionamientos privados a ofrecer un lugar para bicicletas por cada cinco espacios para automóviles”. El reglamento también obligaba a los organismos públicos a incluir “bicicletarios” para sus funcionarios y visitantes.
Tras ese diagnóstico, la Junta resolvió que la obligatoriedad de espacios para bicicletas “sea en función de las plazas disponibles del estacionamiento”, estableciendo un sistema por franjas.
Aquellos estacionamientos que cuenten con entre una y 60 plazas para vehículos, ahora deberán disponer de un espacio para bicicleta cada cinco lugares destinados a autos; a su vez, los que tengan de 61 a 150 plazas deberán incluir un espacio para bicicleta cada siete lugares para automóviles, y los de más 150 plazas, un espacio para bicicleta cada ocho lugares.
Para cumplir con esta normativa, los estacionamientos privados tendrán un año a partir de la sanción del decreto. La sanción por infringirla es una multa de 8 Unidades Reajustables por mes de atraso.