La captura del tiburón pintarroja desde kayaks crece en la costa uruguaya y reabre el debate sobre su regulación

Científicos detectaron la presencia de ejemplares juveniles mediante cámaras trampa submarinas en zonas costeras. Dinara elabora medidas precautorias para proteger las áreas de cría marítimas.

Tiburón pintarroja
Caza de un tiburón pintarroja en costa de Canelones.
Foto cedida a El País.

La pesca recreativa de tiburones desde kayaks se ha extendido en los últimos años en distintos puntos de la costa uruguaya y genera preocupación entre investigadores y organizaciones vinculadas a la conservación, especialmente por la captura del tiburón pintarroja (Notorynchus cepedianus), también conocido como gatopardo. La especie utiliza las aguas costeras de Uruguay durante parte de su ciclo de vida y presenta características biológicas que la hacen particularmente vulnerable a un aumento de la mortalidad por pesca.

La Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara), dependiente del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), señala que actualmente la actividad se encuentra bajo monitoreo y que no existen elementos suficientes para caracterizar la pesca recreativa con kayak como una actividad "fuera de control". Sin embargo, el organismo reconoce que la captura dirigida de una especie vulnerable justifica un enfoque precautorio y el avance hacia medidas específicas de seguimiento y regulación.

El debate surge en un contexto en el que la pesca desde pequeñas embarcaciones y kayaks permite acceder a zonas donde antes era más difícil llegar. Andrés Milessi, biólogo marino y director de la ONG Mar Azul Uruguayo, señaló a El País que esta modalidad ha aumentado la accesibilidad a sitios donde aparecen estos tiburones. Según explicó, las costas uruguayas son utilizadas como áreas de cópula y parición, por lo que la mayor facilidad de acceso puede incrementar la vulnerabilidad de las especies.

"Se ha aumentado la vulnerabilidad de las especies ya que los kayaks alcanzan zonas donde antes no se podía acceder", sostuvo Milessi.

El biólogo advirtió especialmente sobre la captura de hembras. Según explicó, algunas pueden encontrarse preñadas, por lo que la muerte de un ejemplar puede implicar también la pérdida de su descendencia. Por ese motivo, planteó que la pesca deportiva debería continuar siendo permitida, pero bajo un esquema que prohíba la muerte de los animales luego de su captura.

"Proponemos una regulación que prohíba la muerte después de la captura de estos ejemplares. Permitir la pesca deportiva, pero no su muerte", afirmó.

Milessi también consideró que una prohibición total podría no ser la mejor alternativa y propuso establecer medidas de regulación por pescador, procurando evitar la mortalidad posterior a la captura. A su entender, Uruguay debería avanzar además en planes de conservación regional junto con Argentina y Brasil y en la identificación de áreas marinas protegidas vinculadas a los sitios donde estas especies se reproducen.

Tiburón pintarroja
Caza de un tiburón pintarroja en costa de Canelones.
Foto cedida a El País.

Una especie vulnerable y con áreas de cría en Uruguay

El tiburón pintarroja es uno de los grandes depredadores costeros del Atlántico sudoccidental. Puede alcanzar hasta tres metros de longitud y se distribuye desde el sur de Brasil hasta el Estrecho de Magallanes. En una respuesta a El País, Dinara señala que su presencia en las costas uruguayas aumenta durante primavera y verano. La especie está catalogada como "Vulnerable" por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), mientras que en Brasil fue clasificada como "Críticamente En Peligro".

La vulnerabilidad está relacionada, entre otros factores, con su ciclo reproductivo. Las hembras tienen un ciclo bienal y muestran fidelidad a determinadas áreas para parir. Además, existe evidencia en Uruguay y Argentina de que las zonas costeras cumplen un papel como áreas de cría. Dinara advierte que sus características biológicas hacen que tenga una capacidad de recuperación limitada frente a incrementos de mortalidad. La respuesta de la Dinara estuvo a cargo de los investigadores Martín Laporta, Sabrina Riverón, Federico Mas, Ines Pereyra y Santiago Silveira, en un documento supervisado por la dirección del organismo a través de Oscar Galli y Yamilia Olivera.

Rodolfo Vogler, biólogo marino, profesor adjunto del Centro Universitario Regional del Este (CURE) de la Universidad de la República e integrante del Sistema Nacional de Investigadores, explicó a El País que la pesca desde kayaks no es un fenómeno aislado y que se desarrolla en distintos puntos de la costa.

Según Vogler, determinados grupos de pescadores coordinan sus salidas cuando se detecta la presencia de cardúmenes o concentraciones de tiburones. Esa información circula luego a través de redes sociales y puede hacer que otros pescadores concurran al mismo lugar.

El investigador señaló que existen registros recientes de captura de pintarrojas desde kayaks en las costas de Canelones y Rocha, particularmente en la zona de La Paloma.

Tiburón pintarroja
Caza de un tiburón pintarroja en costa de Canelones.
Foto cedida a El País.

La llegada de la primavera coincide además con movimientos migratorios de estos tiburones hacia el norte. Vogler explicó que buscan aguas más cálidas y que pueden congregarse para reproducirse. Luego del apareamiento, las hembras permanecen en zonas costeras hasta parir, mientras que los ejemplares juveniles utilizan durante varios meses ambientes próximos a arroyos y estuarios.

En Uruguay, investigadores han obtenido además evidencia de la presencia de juveniles de pintarroja mediante cámaras trampa submarinas. Vogler explicó que estos registros, obtenidos mediante dispositivos colocados en el agua con carnada, constituyen una evidencia obtenida por primera vez en el país, aunque todavía no fue publicada en una revista científica.

Andrés Jaureguizar, doctor en Biología e investigador independiente de la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires, también destacó el papel de las costas uruguayas y bonaerenses como áreas de cría. A su entender, una de las principales herramientas para reducir el impacto sobre estas poblaciones es la pesca con devolución.

"Tenemos que dejar que las hembras puedan parir y no molestarlas. Hay que pescar y dejarlas ir, no matarlas", sostuvo en diálogo con El País.

Jaureguizar explicó que los tiburones de esta región realizan desplazamientos importantes y que sus áreas de distribución atraviesan las fronteras nacionales. Por eso consideró necesario un manejo regional entre Argentina, Uruguay y Brasil, con intercambio de información entre organismos científicos y participación de universidades, organizaciones no gubernamentales y pescadores.

Qué regulación existe hoy

Actualmente, Uruguay no cuenta con una regulación específica que establezca un régimen integral para la pesca recreativa del pintarroja desde kayaks. Dinara señala que las regulaciones existentes son de carácter general.

En la Zona Común de Pesca Argentino-Uruguaya, la captura de grandes tiburones está regulada por la Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo y una resolución establece la devolución al mar de los ejemplares vivos mayores a 160 centímetros. Dinara considera recomendable evaluar medidas similares para las aguas jurisdiccionales uruguayas.

En cuanto a la pesca deportiva, la Ley de Pesca establece que, salvo excepciones, no requiere permiso y prohíbe la comercialización de las capturas, que deben destinarse al consumo personal del pescador. Dinara, sin embargo, señala que esta normativa resulta insuficiente cuando se analiza específicamente la situación del pintarroja.

El organismo también advierte que, cuando se producen agregaciones de la especie en determinados sitios, principalmente durante la primavera, pueden registrarse capturas de más de un ejemplar. En algunos casos, según Dinara, piezas provenientes de la pesca recreativa que superan el consumo personal son derivadas a pescaderías mediante un sistema de trueque por producto procesado, lo que constituye una irregularidad.

Tiburón pintarroja
Caza de un tiburón pintarroja en costa de Canelones.
Foto cedida a El País.

Vogler, por su parte, sostuvo que Uruguay cuenta con normas vinculadas a la pesca industrial y artesanal y con un Plan de Acción Nacional para la conservación y el manejo de tiburones, pero cuestionó su aplicación en la pesca deportiva.

"Para la parte deportiva están totalmente ausentes. No hay fiscalización, no hay regulación en ese sentido", afirmó.

El investigador consideró que la falta de controles es un problema urgente y señaló que parte del conocimiento que los científicos tienen sobre las estrategias utilizadas por los pescadores surge precisamente de la información que circula entre ellos y de las publicaciones en redes sociales.

Dinara prepara una hoja de ruta

Frente a este escenario, desde Dinara se informó a El País que se está elaborando una hoja de ruta para regular la pesca recreativa y que se evalúa implementar medidas precautorias tanto para el pintarroja como para otras especies de tiburones costeros.

Una de las alternativas consiste en establecer captura y liberación obligatoria para determinados ejemplares juveniles, utilizando como referencia la talla de madurez sexual. Para el pintarroja, Dinara menciona tallas de madurez de 170 centímetros para machos y entre 190 y 224 centímetros para hembras.

También se estudia la utilización de anzuelos circulares que faciliten la liberación de los animales, el desarrollo de dispositivos para realizar esa tarea con mayor seguridad, un sistema de reporte obligatorio de las capturas y campañas de educación ambiental. A esto se suma el fortalecimiento del programa de ciencia ciudadana y marcado de tiburones y rayas.

Dinara sostiene que una prohibición total de la pesca debería ser considerada como una medida de última instancia. En primera etapa plantea combinar monitoreo continuo, protocolos de captura y liberación, límites temporales o de captura, protección de juveniles y agregaciones reproductivas y medidas de protección espacial en sitios relevantes para el ciclo de vida de la especie.

Tiburón pintarroja
Tiburón pintarroja en el Puerto de Punta del Este.
Foto: Iván Ibarra.

El organismo ya cuenta desde 2014 con programas de monitoreo participativo junto con pescadores artesanales y deportivos. En 2025, además, lanzó junto con el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) de Argentina un Programa Regional de Marcado de Tiburones y Rayas destinado a estudiar movimientos, migraciones, áreas de mayor utilización y crecimiento de distintas especies, entre ellas el pintarroja.

La participación de pescadores deportivos ya permitió documentar en Uruguay la recaptura de ejemplares que habían sido marcados previamente en Argentina, aportando información sobre los desplazamientos de la especie en el Atlántico sudoccidental.

Para Sebastián Horta, técnico especializado del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) y de la Dirección Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos del Ministerio de Ambiente, la difusión del problema debe servir para promover una normativa que regule la actividad. A su entender, la pesca deportiva se suma a las extracciones comerciales y a la pérdida de hábitat, factores que pueden aumentar la vulnerabilidad de las poblaciones.

Horta planteó como alternativa promover la pesca con devolución y monitorear la supervivencia de los ejemplares liberados.

El desafío, según los investigadores consultados y l Dinara, consiste en encontrar un esquema que permita conocer mejor el impacto de la pesca recreativa y, al mismo tiempo, reducir la mortalidad de una especie vulnerable que utiliza las costas uruguayas para reproducirse y desarrollarse. La Dinara sostiene que el siguiente paso es utilizar la información generada por el monitoreo para evaluar la mortalidad pesquera y, en función de los resultados, establecer medidas específicas sobre captura, retención, desembarque, pesca deportiva, artes de pesca y protección de áreas críticas.

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