En una movida organizada que comenzó en el cruce de Bulevar España y Bulevar Artigas y podría extenderse hasta la Plaza Varela, un grupo de vecinos de Pocitos decidió visibilizar su descontento mediante la colocación de pancartas que denuncian una "degradación sostenida de la seguridad y la convivencia en el barrio". Según relatan los protagonistas, la iniciativa "no responde a banderas políticas", sino a una sensación de "desprotección" que ya derivó en episodios de violencia civil.
Mabel Gillespie, vocera de este colectivo vecinal, describió a El País un escenario crítico caracterizado por "robos permanentes, ocupación de espacios privados y una creciente presencia de bocas de venta de droga". La falta de respuestas efectivas tras reuniones con la Seccional Décima, el Ministerio del Interior y la Intendencia de Montevideo generó situaciones peligrosas, como la justicia por mano propia.
En Avenida Brasil y Araúcho un hombre quiso pegar y robar a una mujer y fue agredido por ciudadanos."La gente empieza a tomar acciones porque el nivel de hartazgo es total", advirtió Gillespie, tras recordar el caso.
Inseguridad y falta de respuestas oficiales en Pocitos
A pesar de los intentos de diálogo con las autoridades, los vecinos sostienen que las soluciones propuestas —como la instalación de locales para personas en situación de calle— "no atacan el problema de fondo". Denuncian que la falta de allanamientos y la rapidez con la que los detenidos recuperan la libertad generan una "sensación de impunidad" que agrava el deterioro del entorno. "Se apropian de los autos, ocupan garajes y saben que no pasa nada", detalló la vecina, enfatizando: "Hay un sentimiento de abandono que prima entre quienes pagamos impuestos y no vemos reflejada esa inversión en nuestra seguridad cotidiana".
La estrategia de los residentes de Pocitos no se detendrá en las esquinas principales del barrio. El objetivo ahora es diseñar una campaña "que permita viralizar las imágenes de las pancartas y replicar la protesta en otros puntos de la capital", dijo Gillespie.
Para los organizadores, la firma de estas pancartas es un acto de ciudadanía frente a una clase política que, a su juicio, ha fallado en resolver los problemas básicos de convivencia. "Vamos a seguir poniendo cada vez más para que esto quede visible y ver si finalmente se le pone el cascabel al gato", concluyó Gillespie.
-
Cuidacoches en Montevideo: el Partido Nacional propone a la IMM eliminar la figura y fiscalizar irregulares
Senadora del FA cruzó a Lema por privatización de la basura: "Por algo no gobernaron prácticamente nunca"
¿Prohibir la actividad de cuidacoches en Montevideo? Ediles redactan proyectos para aumentar controles
Disputa entre cuidacoches en el barrio Pocitos terminó con un hombre apuñalado en Rivera y Obligado