Tras una adjudicación en mayo y la capacitación a varios choferes, este viernes la Intendencia de Montevideo (IMM) presentará 25 “taxis accesibles” junto a la Gremial Única del Taxi.
Según fue informado, las unidades ya están en funcionamiento desde julio y cuentan con rampa de acceso, anclajes retráctiles y cinturón de seguridad para usuarios en silla de ruedas.
“Hoy podemos contar con un servicio único en el mundo. Las rampas de accesibilidad son electromecánicas, sin el esfuerzo humano, y le dan la seguridad al ciudadano que lo necesite”, destacó en diálogo con El País el presidente de la gremial, Óscar Dourado.
Además, la intendencia prevé para este año una segunda licitación, destinada a inaugurar otros 20 taxis accesibles pero con “mayores dimensiones” y acorde a varios reclamos recibidos en el pasado.
“No son accesibles”
El lanzamiento tiene sus antecedentes: en el 2023 una licitación similar quedó desierta por falta de oferentes, y a fines del 2024 la IMM realizó otro llamado -el que finalmente se adjudicó- señalado por la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (Inddhh) como inadecuado según los estándares internacionales de accesibilidad y los lineamientos del Instituto Uruguayo de Normas Técnicas (UNIT).
La UNIT había indicado en su momento que el espacio para personas con silla de ruedas debía ser de 80 cm de ancho, 130 cm de longitud y 140 cm de altura entre el piso y el techo, mientras que el pliego de la IM establecía una altura mínima de 125 cm y no referenciaba otras medidas.
Junto al lanzamiento anunciado por la IMM, el edil nacionalista Nicolás Botana -que suele tratar temas de accesibilidad- reiteró en la red social X su reclamo expresado meses atrás, sobre que los nuevos taxis “no son accesibles” ya que no serían aptos para todos los usuarios que utilizan silla de ruedas.
“No es bueno hacer un lanzamiento que genera expectativas en una población que reclama este servicio desde hace años. Vamos a seguir insistiendo para que se realice una segunda licitación que obligue a tener vehículos con las medidas correctas y sin sobrecostos”, sostuvo.
Aunque el llamado de 2024 no quedó sin efecto, tal como había pedido la Inddhh, estuvo “frenado durante un año” debido a que un usuario interpuso un recurso administrativo, dijo Botana a El País.
Finalmente la adjudicación se realizó, pero las actuales autoridades de la intendencia reconocieron los problemas señalados y definieron trabajar en un segundo llamado. Prevén que sea abierto este año y que considere la “accesibilidad universal” en otras nuevas 20 unidades de mayor tamaño, dijeron en una sesión de la Junta Departamental en marzo.
Esta segunda adjudicación es necesaria, según el edil, porque “no todas las sillas de ruedas miden lo mismo” -las eléctricas suelen ser más altas que las regulares- y tampoco todos los usuarios tienen las mismas capacidades de movilidad.
“Si vos estás en una silla de ruedas, no podés dudar si vas a entrar o no. Eso no es accesibilidad” reclamó.
Respuesta a la crítica
Desde la intendencia señalaron a El País que en el lanzamiento de este viernes el director de Movilidad Germán Benítez detallará las implicancias de los taxis accesibles y responderá sobre los pasos a seguir para una segunda licitación.
Por su parte, Dourado cuestionó que las críticas recibidas “no se presentaron” cuando se estaban elaborando las licitaciones durante la administración anterior de la intendencia, incluso antes del pliego del 2024. “Ahí quizás era el momento de haberlo hecho”, apuntó.
A su entender, las unidades ya disponibles cubren “más del 90%” de las necesidades de las personas que necesitan de mayor accesibilidad en el servicio.
“Lo que pasa es que uno tiene que comprender, y es normal, que haya gente que está en contra de todo y a favor de nada”, dijo, e igualmente celebró la decisión de la IMM de trabajar en una segunda tanda.
"Tarifa cero”
Los comentarios de Botana acerca de los “sobrecostos” de las nuevas unidades refieren a una exhortación a la IMM que realizó a comienzos de agosto la Defensoría de Vecinas y Vecinos de Montevideo.
En su presupuesto quinquenal, la intendencia destina $72 millones para subsidiar el servicio de los taxis accesibles estableciendo un subsidio de asistencia equivalente a 41 fichas diurnas para cada viaje.
Sin embargo, una usuaria informó que solicitó el servicio con tres horas de antelación y que le exigieron el pago de un costo adicional de $680 porque no habían taxis accesibles disponibles al momento.
“Mediante comunicación directa con una empresa permisaria de taxis, se constató que los vehículos asociados al servicio de taxi accesible no llegan al punto de origen con tarifa cero (0 ficha), aun cuando la solicitud del servicio se hubiera realizado con una antelación razonable”, señaló la Defensoría. “Es importante que hagan algo respecto a eso”, pidió el edil.