Sífilis: casos se triplicaron desde 2018 y la tasa vinculada a nacimientos está 12 veces por encima de la meta

El Ministerio de Salud Pública (MSP) insiste con la prevención, el testeo y el tratamiento con penicilina benzatínica, tanto en la población general como en gestantes.

Sede del Ministerio de Salud Pública (MSP).
Sede del Ministerio de Salud Pública (MSP).
Foto: Estefanía Leal/Archivo El País.

Los casos registrados de sífilis en la población uruguaya casi se triplicaron desde 2018, mientras que la tasa nacional de sífilis congénita —la infección que pasa de la madre al hijo durante el embarazo— está 12 veces por encima de la meta de eliminación de la transmisión congénita, de acuerdo con datos del Ministerio de Salud Pública (MSP).

“Los números son bastante alarmantes”, dijo a El País la infectóloga Susana Cabrera, coordinadora del Área Programática ITS, VIH y Hepatitis del MSP, sobre el aumento de la sífilis, una infección bacteriana de transmisión sexual que se previene con el uso correcto del preservativo durante las relaciones sexuales y que, en caso de infección, se trata con penicilina benzatínica.

“A nosotros mismos nos pasa de pensar que es una enfermedad del pasado y no la tenemos tan presente”, reconoció la infectóloga, en referencia a la “falta de percepción” generalizada sobre la magnitud de la sífilis en la población, pese a que hay mucha circulación de la infección. "Los números son horribles”, añadió.

En 2018 se notificaron 2.456 casos de sífilis en la población general. En este 2026, hasta la semana epidemiológica 41 —último dato disponible—, la cifra llegó a 6.636, lo que supone un incremento del 170% y equivale a 2,7 veces el registro de 2018.

Los casos de sífilis en la población general se reportan tanto en el prestador público (ASSE) como en mutualistas y seguros privados. La evolución de los últimos años muestra un ascenso continuo, salvo en 2025, cuando hubo una leve baja (5.973 casos).

El pico anual de la serie se registró en 2024 (6.833), aunque los datos más recientes indicarían que en 2026 se alcanzaría un nuevo máximo.

La mitad de las infecciones ocurren en jóvenes de entre 15 y 29 años.

El 60% de los casos reportados entre 2020 y 2025 correspondió a mujeres, lo que se estima que obedece a que se realizan más controles que los hombres.

En paralelo, los diagnósticos de sífilis gestacional pasaron de 244 a 1.016 entre 2018 y 2024 —último dato disponible—, una cifra 4,2 veces mayor.

La prevalencia entre las embarazadas fue del 3,4%. No se dispone de registros posteriores, ya que los datos anuales todavía están en proceso de auditoría.

Por su parte, los casos de sífilis congénita, que puede ser mortal para los niños o dejarles graves secuelas a lo largo de la vida, aumentaron de 55 a 178 en el mismo período.

La tasa nacional es de seis casos por cada 1.000 nacidos vivos. Esta cifra está muy lejos de la meta de eliminación de la transmisión congénita establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recomienda alcanzar una tasa de 0,5 casos o menos por cada 1.000 nacidos vivos.

A diferencia de lo que ocurre con los casos de sífilis en la población general, los de sífilis gestacional y sífilis congénita se registran históricamente en mayor medida entre los usuarios de ASSE, donde suelen atenderse pacientes en situación de mayor vulnerabilidad.

Para dimensionar el avance de la sífilis en la población, una tendencia que también se observa en la región y en el mundo, el MSP elaboró mapas con colores asociados al nivel de riesgo, desde el menor (verde) hasta el máximo (rojo).

En 2015, el mapa de Uruguay sobre la incidencia de la sífilis en la población general y la sífilis gestacional estaba prácticamente todo en verde. Sin embargo, en 2018 aparecieron las primeras alertas rojas en el norte del país. Desde 2022, el nivel de máxima alerta se extendió a prácticamente todo el territorio nacional.

Evolución del sífilis en población general, entre 2015 y 2025.
Evolución del sífilis en población general, entre 2015 y 2025.
Foto: MSP.
Evolución de sífilis gestacional, entre 2015 y 2025.
Evolución de sífilis gestacional, entre 2015 y 2025.
Foto: MSP.

Los datos citados fueron presentados este miércoles en la sede del MSP, en el marco de la primera edición del Día Regional para la Eliminación de la Sífilis y la Sífilis Congénita. La iniciativa surgió de un acuerdo entre los ministros de Salud de los países Mercosur y de los Estados asociados, en noviembre de 2025.

Cabrera señaló que el aumento se puede explicar por una mayor detección de casos, a partir de una decisión del MSP de implementar una red de referentes que hoy suma unos 130 integrantes en todo el país. Su tarea consiste en identificar casos y contactos para que reciban tratamiento, así como notificarlos. “Hay un trabajo activo de búsqueda, que se está traduciendo en números”, resaltó.

Asimismo, la infectóloga estima que existe un subregistro de casos y hace un cálculo que, advierte, puede resultar “exagerado”. Si se toma en cuenta que el 3% de las embarazadas tiene sífilis —unas 1.000 mujeres— y se traslada ese porcentaje a la población de entre 15 y 44 años, habría unas 45.000 personas con la infección, de las cuales se estarían detectando casi 7.000.

“Estamos re lejos ante una enfermedad que se previene y se trata”, agregó Cabrera. El estudio VDRL, que se realiza para obtener el carné de salud y es de acceso gratuito, permite detectar la infección.

En caso de infección, se indica a las personas afectadas un tratamiento con inyecciones de penicilina benzatínica, disponible en el país. Sin embargo, este no genera inmunidad de por vida, por lo que pueden producirse reinfecciones ante una nueva exposición.

Por ello, la estrategia del MSP, que actualizó la ordenanza el año pasado, pone el foco no solo en la embarazada, sino también en que su pareja reciba tratamiento con penicilina, para reducir las posibilidades de una reinfección y de un eventual caso de sífilis congénita.

Cabrera reconoció que, a nivel médico, no existe un umbral de sospecha adecuado sobre el riesgo de infección. “A mí me llegan personas a la consulta que fueron a cuatro o cinco consultas antes. Por cosas como una erupción de piel, que llegaron hasta la biopsia, y lo único que tenían que pedirle era un estudio de sífilis”.

Entre las acciones para reducir la brecha en la detección, el MSP impulsa la educación sexual integral, la difusión de información sobre la prevención y el tratamiento de la sífilis, una mayor disponibilidad de preservativos y pruebas de detección.

En el caso de las embarazadas, se busca asegurar el testeo de sífilis durante la planificación del embarazo e incluir a sus parejas, mantener los controles durante la gestación, evaluar a los recién nacidos e indicar tratamiento cuando sea necesario.

¿Encontraste un error?

Reportar
Temas relacionados
MSP
Te puede interesar