La licitación 10.021/2026 que abrió la Administración Nacional de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) para contratar traslados comunes “no medicalizados” en Montevideo, zona metropolitana y Canelones, derivo en la convocatoria de autoridades al Parlamento, a pedido del diputado blanco Amin Niffouri, y la presentación de recursos contra el llamado.
Además de los cuestionamientos a las características del pliego, se sumaron las críticas de que ASSE resolvió iniciar un “plan piloto” de un porcentaje de los traslados en taxis, que se presentaron a la licitación en cuestión, antes de que cierre el plazo de recepción de ofertas, que vence el 20 de abril. Los traslados hasta ahora se realizaban en ambulancias.
El presidente de ASSE, Álvaro Danza, reconoció a El Observador un “plan piloto” de viajes en autos con mampara, tal como adelantó El País, con “las mismas garantías que los vehículos actuales”, ponderando un supuesto ahorro. Y apuntó que la impugnación de la licitación de la Cámara Uruguaya de Ambulancias sin Asistencia (Cuasa) fue para “ganar tiempo y dinero”.
Yenny Caraballo, presidenta de Cuasa, dijo a El País que las empresas Russomando, DROT y TAPS, con el respaldo de integrantes de la cámara, presentaron cada una, en forma conjunta y subsidiaria, un recurso de revocación y jeráquico, y un recurso de anulación ante el Poder Ejecutivo, contra el llamado. No descartan tomar más medidas.
Los recursos presentados fueron ante la “preocupación del sector” por aspectos del pliego que, a su entender, “pueden afectar tanto la calidad del servicio como las condiciones de competencia”, dijo Caraballo.
“Nuestro objetivo no es obstaculizar el proceso de contratación de ASSE, sino contribuir a que el sistema funcione con reglas claras, equitativas y que garanticen estándares adecuados de atención para los usuarios”, puntualizó la titular de Cuasa.
“Estamos ante un pliego licitatorio que no cumple con la normativa vigente y que el objeto del contrato va en desmedro de lo mencionado anteriormente y la calidad asistencial”, agregó Caraballo.
Consultada sobre cómo evalúan la puesta en marcha de un “plan piloto”, la directiva respondió que entienden que ASSE busque alternativas para optimizar recursos, aunque marcó que “el ahorro no puede ir por encima de la seguridad de las personas”.
“El traslado de usuarios de la salud pública no es un traslado de pasajeros. Son personas que muchas veces están en situación de vulnerabilidad y necesitan ciertas condiciones mínimas para viajar seguras”, remarcó.
Caraballo agregó que las empresas del sector salud trabajan “bajo exigencias y responsabilidades específicas” que implican “distintos” costos. “Si esas condiciones no se tienen en cuenta, se generan diferencias que afectan la forma en que se compite”, acotó.
La titular de Cuasa añadió que toman las declaraciones de Danza “con respeto, entendiendo su rol institucional”, aunque aclaró que la firma que nombró el jerarca en otro medio, en referencia a UTAM, antes ITHG, “no forma parte” de Cuasa.
Danza defendió los viajes en taxis comparando costos de $ 400 por viaje frente a $ 9.000 en ambulancias. Caraballo retrucó que ese costo está “muy alejados” de los que manejan las firmas de la cámara, que salen “menos de $ 2.000”, dijo.
Este jueves, integrantes de Cuasa se reunieron con trabajadores del área administrativa-financiera de ASSE, pese a que pidieron ser recibidos por el presidente y el directorio. En la reunión, indicaron que “no es lo mismo trasladar personas en general que trasladar
usuarios del sistema de salud” y exigieron “reglas claras” para competir en condiciones de igualdad. “No hemos recibido señales claras de que se vayan a introducir cambios en ese sentido”, acotó.
Representantes de Cuasa también se reunieron el jueves con el ministro de Trabajo, Juan Castillo, donde hablaron sobre los “posibles impactos laborales” de la decisión de ASSE, y la “necesidad de preservar fuentes de trabajo en el sector”, que nuclea a más de 1.000 trabajadores.
Respaldo de FFSP y MSP a ASSE
“Son traslados sociales, no medicalizados. Y si son así los números q se plantean hay un ahorro importante. Los taxis tienen todos medidas de seguridad para viajar”, dijo a El País el presidente de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP), Martín Pereira.
La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, también respaldó la medida de trasladar usuarios de ASSE en autos con mampara. “Son herramientas que bajan el costo, protegen a los pacientes y facilitan el acceso”, sostuvo este jueves, tal como informó El País.