La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, respaldó la medida que tomó la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) de trasladar pacientes en taxis, como parte de un “plan piloto”, en medio de un proceso licitatorio para el traslado de usuarios “no medicalizados” en Montevideo, zona metropolitana y Canelones, que generó polémica a nivel político y empresarial.
Consultada en rueda de prensa este jueves sobre si está de acuerdo con que los usuarios de ASSE viajen en autos con mampara, Lustemberg señaló que esta convocatoria fue para traslados de pacientes que “requieren acercarse a una unidad de diálisis”, y no pueden por sus "características socioeconómicas". “Son herramientas que bajan el costo, protegen a los pacientes y facilitan el acceso”, agregó la ministra sobre el traslado en taxi.
Los traslados se realizaban en ambulancias, contratadas por compra directa ya que desde hace años ninguna administración de ASSE logró acordar una licitación o convenio marco con las empresas para atender los traslados que no pueden cumplir con su flota.
El presidente de ASSE, Álvaro Danza, declaró a El Observador que tomaron esta medida para “reducir” el costo de traslados de personas que “si no la llevás pierde el estudio, la diálisis, la tomografía”. El pliego habla de traslados de paciente "ambulatorios", traslados "programados (consultas, estudios, altas, etc)", sin mayores detalles. “El mismo traslado que con el taxi nos cuesta entre $300 y $400, la empresa nos cobra $9.000”, apuntó el jerarca.
La licitación pública 10.021/2026 fue cuestionada desde el Partido Nacional. El diputado blanco Amín Niffouri dijo a El País semanas atrás que dicho llamado le generaba “muchas dudas”, y cuestionó que sean en taxis. “Entiendo que para el traslado de pacientes, en principio, un auto con mampara no sería lo adecuado”, marcó.
Niffouri también solicitó un pedido de informes con detalles del acuerdo y su alcance. Este lunes, en tanto, el diputado blanco pidió la comparecencia del directorio de ASSE a la Comisión de Salud Pública y Asistencia Social de Diputados para que brinden explicaciones sobre la licitación.
Danza le respondió a El Observador este jueves que los taxis ofrecen “las mismas garantías que los vehículos actuales”, y destacó que los pliegos exigen que haya “buenas condiciones de higiene”.
La polémica también se extendió a que la Gremial del Taxi, que se presentó a la licitación pública, tal como confirmó su titular Óscar Dourado a El País semanas atrás, comenzó a hacer viajes a pedido de ASSE, sin que finalizara la presentación de ofertas de la licitación, que vence el 20 de abril.
Danza dijo que le encomendaron a los taxis, en el marco del supuesto ahorro de US$ 11 millones al año, que realicen un “20%” de los viajes, como un “plan piloto” previo a la definición de a quién adjudicar los traslados, lo que despertó suspicacias sobre quién podría ganar la licitación.
El pliego de la licitación generó dudas a nivel político y empresarial porque no se especificaron qué tipos de traslados realizar, y que se debían hacer “las 24 horas del día los 365 días del año, con cobertura en Montevideo, Zona Metropolitana y Canelones para traslado desde y hacia centros de salud, con tiempos de respuesta no mayor a 30 minutos”, lo que limita la cantidad de oferentes.
La Cámara Uruguaya de Ambulancias sin Asistencia (Cuasa) resolvió impugnar la licitación citada. Hoy mantuvo reuniones con ASSE y el Ministerio de Trabajo (MTSS), indicaron fuentes del colectivo a El País. Danza respondió que Cuasa daba este paso para “ganar tiempo y dinero”, dijo a El Observador.
Fuentes del mutualismo indicaron a El País que no tienen conocimiento de que a nivel privado se ofrezcan traslados en taxis para sus usuarios. "Cuando los traslados se hacen por orden médica, las instituciones no trasladan costo al paciente y se siguen los protocolos sanitarios", puntualizaron.