El Ministerio de Salud Pública (MSP) lanzará este jueves una discusión pública para hacer un balance del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), que el año próximo cumplirá 20 años de su creación, a partir de la Ley 18.211, aprobada durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010).
La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, adelantó esta instancia días atrás, durante la inauguración de la nueva planta física del centro de hemodiálisis y diálisis peritoneal del Hospital Maciel (ASSE).
Para este análisis, que está previsto que lleve todo el año próximo, serán convocados usuarios, trabajadores, profesionales e integrantes de las cátedras o unidades académicas, y de las sociedades científicas.
Lustemberg resaltó que será una discusión con “acciones concretas”, no solamente en un formato de diálogo, para arribar a un balance del SNIS, que, aseguró, tiene fortalezas que “nadie discute”, como la cobertura universal, así como “desafíos por delante”.
“Asumimos con 302 prestaciones y procedimientos que no estaban en el PIAS (canasta común de prestaciones), ni en el FTM (Formulario Terapéutico de Medicamentos). Hoy nos quedan 278. Para eso conformamos un equipo técnico, con diferentes disciplinas", indicó.
“A mí me hubiera gustado ser ministra, por ejemplo, en una etapa de crecimiento del país que fue muy importante, entre 2010 y 2015, y no quizás ahora, en una etapa donde el mundo está complicado, y el país tiene restricciones importantes”, afirmó Lustemberg.
De todos modos, la también pediatra valoró en la conferencia de prensa que el país “sigue apostando” a la inversión en salud, que es de un 9,3% del PIB, un porcentaje alto para la región, y en un nivel similar a lo que dedican los países de renta alta.
Los números
El Fondo Nacional de Salud (Fonasa), corazón del SNIS, se sostiene con el aporte de trabajadores, jubilados y empleadores, pero como es deficitario depende de un aporte extraordinario de Rentas Generales, cada vez más creciente, de unos US$ 1.000 millones al año, tal como ha informado El País.
En tanto, Lustemberg y otros jerarcas de la salud prefieren no hablar de déficit, tomando en cuenta que la Ley 18.211 prevé una inyección extra de dinero. “No es que dé déficit, aunque esa puede ser una discusión político ideológica”, que se dará en esta instancia, sostuvo al respecto la ministra.
“Es una decisión política que el 25% de los ingresos se inviertan al Fonasa por parte de Rentas Generales”, remarcó.
El SNIS fue una de las políticas más significativas de los gobiernos frenteamplistas, que no fue modificada profundamente durante la administración de Luis Lacalle Pou, sino que buscó perfeccionar algunos aspectos.
Con el SNIS, se alcanzó una cobertura universal de salud. Sin embargo, persisten dificultades en el acceso a diferentes prestaciones, así como especialistas médicos, sobre todo al norte del Río Negro, con una brecha de atención entre el sistema público y privado.
También hay cuestionamientos a los tiempos de espera de consultas y estudios clínicos, así como al costo que implica para los usuarios acceder a tratamientos y medicamentos.
Esto transcurre en un escenario con una población uruguaya cada vez más envejecida, y menor natalidad durante la última década, lo cual tensiona la sostenibilidad financiera de un sistema de salud que abarca a los usuarios del sistema público y privado.
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