LA LUCHA CONTRA LA PANDEMIA

MSP definió prioridades para recibir la vacuna contra el COVID-19: sepa quiénes serán los primeros

Salud Pública tiene un equipo de más de 30 expertos trabajando para que la campaña de vacunación sea bien clara tanto para prestadores como para usuarios, y no deje lugar a errores.

Luego del personal de salud y los mayores de 75 años, se vacunará a docentes, policías, bomberos y militares. Foto: AFP
Luego del personal de salud y los mayores de 75 años, se vacunará a docentes, policías, bomberos y militares. Foto: AFP

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Los asesores del Ministerio de Salud Pública (MSP) ya hicieron al menos tres planes de vacunación en menos de dos meses. No es que no se decidan, no es un problema de idas y vueltas, la realidad es que cuanto más saben de cómo es que el gobierno ha logrado negociar las dosis y en qué momento estas llegarán, más posibilidades tienen de pulir un proyecto ambicioso que implica inmunizar a más de 500.000 personas solo en una primera etapa.

Bien se sabe que los grupos prioritarios son dos: personal de salud y adultos mayores. Pero lo cierto es que cada uno de estos casilleros tiene subcasilleros que se dividen según las prioridades. El MSP tiene un equipo de más de 30 expertos que según advierten a El País vienen trabajando a sol y sombra para que la campaña de vacunación, que implicará una logística quizá nunca vista en la historia del Uruguay, sea bien clara tanto para prestadores como para usuarios, y no deje lugar a errores.

Para eso se prevé el uso de un sistema informático que está en desarrollo y que permitirá agendarse solo a aquellas personas que tengan prioridad para inmunizarse. “Se van a poder anotar solo ciertos grupos en cierta cantidad de tiempo, eso es lo que no va a dar lugar a errores. Y los grupos van a estar habilitados según sus números de cédula. Es decir, si alguien quiere anotarse para vacunarse y su cédula no corresponde a la de una persona en el grupo que se está vacunando, no va a poder agendarse”, explica a El País el asesor en logística del MSP, Raúl Bianchi.

En cuanto a las prioridades, estas van a estar atadas “a los objetivos que se tienen para la vacunación”, sostiene Víctor Píriz, el responsable del MSP encargado de coordinar al grupo que trabaja en el plan. Y los objetivos del gobierno son claros. La primera prioridad es salvar vidas, la segunda disminuir la cantidad de enfermos y la tercera poner a la sociedad en movimiento.

Graciela Pérez Sartori, infectóloga y parte de este grupo de trabajo, se explaya sobre el punto: “Esta es la base con la que vamos determinando cuáles son los grupos prioritarios. Y la idea es vacunar primero a los trabajadores esenciales para evitar la mortalidad y a los que tienen factores de riesgo”.

En este sentido el plan, como se sabe, es vacunar primero al personal de la salud. “Esto es así por tres cosas -señala Pérez Sartori-, porque precisamos que asistan a las personas que tienen COVID-19, porque son los más expuestos a enfermarse y eventualmente morir, y por un tema de reciprocidad. Es decir, si los expongo los tengo que proteger”.

Para armar la lista de los que forman parte de este primer grupo, el MSP pidió a los prestadores las nóminas de trabajadores. También solicitó datos al Banco de Previsión Social (BPS), ya que se incluirá, por ejemplo, al personal de los servicios de acompañantes. Y a estudiantes de medicina y enfermería avanzados, que si bien no son trabajadores de los centros de salud sí suelen realizar prácticas en ellos.

En el casillero de trabajadores de la salud, hasta ahora, la lista que tiene armada la cartera abarca a unas 90.000 personas, 50.000 que son los que están más expuestos -personal de CTI, urgencias y emergencias móviles, por ejemplo- y 40.000 que no presentan un riesgo inminente de contraer el virus, y que serían inmunizados después.

Vacunación a domicilio.

El siguiente grupo de prioridad son los adultos mayores. Y a los primeros que se vacunará será a aquellos que estén en Establecimientos de Larga Estadía para Personas Mayores (Elepem), o residenciales. Estos son, según los datos preliminares, unos 25.000. Luego se irá por los otros 300.000 que superan esta edad pero viven en sus casas.

Enfermera prepara una dosis de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer-BioNtech. Foto: AFP
Enfermera prepara una dosis de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer-BioNtech. Foto: AFP

Un dato no menor es que a los primeros se los inmunizará en los mismos residenciales, donde también se le dará la vacuna a todos los que trabajen allí. En cuanto a si es posible que se vacune a otros mayores de 75 años en sus hogares, Píriz sostiene que aunque en un principio esto no esté sobre la mesa, dependerá de la cantidad de casos positivos de COVID-19 que se presenten en el futuro y de las vacunas que haya disponibles en cada momento.

En principio, esto no sería una posibilidad, debido que Pfizer implica toda una logística para que no se rompa la cadena de frío, que ya está diagramada para implementar en los casos de los Elepem, pero que no es trasladable a todas las casas de los adultos mayores. En tanto, Sinovac, que no implica toda esta logística, no puede ser aplicada para mayores de 65 años. Pero si se negocia con otro laboratorio (ninguna de las otras vacunas en carrera implican la cadena de frío que exige Pfizer), la vacunación a domicilio podría ser posible.

En tercer término la vacuna se le dará a los docentes, policías, bomberos y militares. En total se trata de 110.000 inmunizaciones más.

Aunque los asesores de la cartera aún analizan a quién se vacunará después -una posibilidad cierta es que sea a los transportistas-, aún no hay una decisión tomada sobre el tema.

Personal de salud y adultos mayores, serán vacunados con Pfizer, que es la que tiene un mayor nivel de efectividad, y al resto, por ahora, con Sinovac.

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