PROTOCOLO DE ACTUACIÓN

Policía enviará imágenes de aglomeraciones y comités de emergencias definirán si hay riesgo sanitario

A partir de la ley que limita el derecho de reunión, cuando la Policía esté frente a un caso que implique un riesgo sanitario se comunicará con el Cecoed operativo.

Policía a caballo patrulla la rambla de Montevideo. Foto: Mateo Vázquez
Policías realizan patrullaje preventivo a caballo por la rambla de Punta Carretas. Foto: Matías Rocha

No es lo mismo 30 personas sin tapabocas, sin distancia física y compartiendo mate en una plaza pequeña, que 30 personas con tapabocas y separadas en ese mismo espacio público. No hay números para definir cuándo hay una aglomeración, pero sí un criterio para establecer cuándo una situación puede generar un riesgo sanitario para la sociedad.

Es en esa fina línea que la Policía, junto con autoridades municipales, de Salud, de Defensa y la Fiscalía, comenzaron a trabajar en conjunto en el marco del Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed) operativo, el ámbito institucional que el gobierno delineó para controlar y fiscalizar las últimas medidas.

Ayer entró en vigencia la ley que limita el derecho de reunión, suspende las aglomeraciones y establece multas para quien infrinja las disposiciones. Hasta última hora de ayer lunes no se registraban intervenciones.

El ministro del Interior, Jorge Larrañaga, explicó a El País que “la orden que tienen los jefes de Policía, y de ahí descendentemente las jerarquías policiales, es suspender las aglomeraciones de personas que generen un notorio riesgo sanitario”. Se entiende que esto ocurre ante “la concentración, permanencia o circulación de personas en espacio públicos o privados de uso público, en las que no se respeten las medidas de distanciamiento social ni se utilicen los elementos de protección personal”, dijo el ministro.

La Policía actuará como lo viene haciendo desde el 13 de marzo, cuando se detectaron los primeros casos de COVID-19. Es decir, habrá patrullaje en distintos puntos del país exhortando a la población a que se respeten las medidas sanitarias y a que se dispersen si hay aglomeración. Y, en caso de que la misma persista, se dará cuenta a la Fiscalía.

Ahora, cuando se esté frente a un caso en el que se entienda que pueda haber un riesgo sanitario, los efectivos se comunicarán con ese Cecoed operativo, enviarán fotos y videos, y “rápidamente se determinará si se está ante una situación de riesgo o no para luego actuar”, dijo Larrañaga. Habrá “tantas respuestas de la Policía como situaciones se den en todo el país”, agregó.

Jorge Larrañaga. Foto: Francisco Flores.
Jorge Larrañaga. Foto: Francisco Flores.

El fiscal de Corte, Jorge Díaz, dictó una resolución ayer en la cual les pide a los fiscales de todo el país que a partir del 25 estén integrados al Cecoed. La Fiscalía participará del control pero no desde un rol preventivo sino que actuará cuando se constate un delito. En el interior del país estarán a cargo los fiscales departamentales, mientras que en la capital actuarán los fiscales que estén de turno.

Varios jefes de Policía consultados creen que su trabajo no variará demasiado. Asumen que tendrá rasgos similares al que se venía realizando con las llamadas fiestas clandestinas. Esto es: la Policía va al lugar y exhorta a que la gente se disperse. Si no sucede, se da cuenta al fiscal del caso y eventualmente se pude formalizar por desacato al que desobedezca, indicó una fuente de Fiscalía. “Hay una intimación específica, y si se sigue cometiendo la acción se puede constatar el desacato”, agregaron de Fiscalía.

Larrañaga, en tanto, afirmó: “Ahora, quien infrinja las disposiciones de la ley vigente, será advertido por la autoridad e instado a desistir de su actitud. El Poder Ejecutivo podrá aplicar sanciones que pueden ser observaciones o multas de 30 a 100 Unidades Reajustables, sin perjuicio de las acciones penales que puedan corresponder”.

Por aire y tierra.

A la exhortación que viene realizando la Policía desde el 13 de marzo por altoparlante se sumó ayer la Dirección Nacional de Bomberos. En distintas zonas del país, vehículos de Bomberos comenzaron a transmitir un mensaje: “Salir adelante de la emergencia sanitaria es una tarea de todos. Por favor evitemos las aglomeraciones, usemos tapaboca y mantengamos el distanciamiento social. Falta menos. No bajemos los brazos”.

Además de los móviles policiales y los de Bomberos, seguirá circulando el helicóptero de la Unidad Aérea de la Policía. De hecho, uno de ellos fue enviado al departamento de Maldonado para contribuir desde el aire con los efectivos.

Patrullero exhortando a evitar aglomeraciones en la rambla de Montevideo. Foto: Mateo Vázquez
Patrullero exhortando a evitar aglomeraciones en la rambla de Montevideo. Foto: Mateo Vázquez

“Vamos a tener un helicóptero en Laguna del Sauce, en Punta del Este, y va a estar con megáfono y fotografía para la franja costera de Rocha y Maldonado”, explicó Larrañaga. “Otro helicóptero va a hacer la franja de Montevideo, San José y Canelones de ser necesario”.

A esto se sumará la avioneta de la Policía Aérea que se utiliza para detectar incendios. Ahí viajarán observadores policiales para controlar también las posibles aglomeraciones.

“Este es el último cerro que tenemos que subir y bajar, un cerro de 70 días o lo que dure en llegar la vacuna, que es lo que va a haber del otro lado”, dijo metafóricamente Larrañaga. “Hay que pedirle a la gente que suba este último tramo, no podemos flaquear ahora que nos quedan menos días”.

Cambian de plaza tras la advertencia

Aún faltando unas horas para la entrada en vigencia de la ley, la Policía de Artigas disolvió una aglomeración de 200 personas en las afueras de la ciudad. En su gran mayoría eran jóvenes que se reunieron a tomar bebidas y escuchar música desde sus autos, y no estaban respetando las sugerencias del gobierno para evitar eventuales contagios de coronavirus. La Policía concurrió al lugar luego de recibir una denuncia sobre las 3.00 horas del domingo. Adolfo Cuello, jefe de Policía de Artigas, indicó a Telemundo que estas situaciones parecen “una burla” debido a que cuando los jóvenes detectan la presencia policial “se trasladan” a otro punto. Escenas similares se han dado en otros departamentos, según indicaron distintos jerarcas policiales consultados por El País. “A veces se dispersa una aglomeración de una plaza y al rato están en otra distinta”, confió una fuente policial.

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