El ministro del Interior, Carlos Negro, se refirió este viernes a la balacera en las canteras del Parque Rodó que dejó como saldo la muerte de un niño de 12 años y varios heridos durante la pasada madrugada. El secretario de Estado dijo que el hecho es "trágico" y "una consecuencia más" de una "serie de revanchas" entre grupos criminales de Villa Española.
Adelantó que se desplegara un operativo en conjunto de todas las unidades de la Policía Nacional, para "abordar la problemática" de los homicidios y la violencia.
En cuanto a las picadas clandestinas, Negro sostuvo que "siguen siendo un problema" tanto en Montevideo como en el resto del país. "Son fenómenos de autoconvocados, que no tienen una estructura de organización, y se dificulta al tratarse de jóvenes que se convocan por WhatsApp y cambian de lugar", indicó el ministro en una rueda de prensa.
"Ayer estaba llegando al lugar un operativo policial prácticamente en el mismo momento en que ocurren los disparos", indicó Negro, quien agregó que el procedimiento era "para disolver la gran cantidad de gente que había".
El ministro subrayó que los heridos en la balacera eran integrantes del mismo grupo familiar. Al ser consultado si se identificó a los responsables, dijo que eso "forma parte de la investigación".
"Una de las familias involucradas ha perdido prácticamente todos sus miembros en los enfrentamientos y en la serie de venganzas, pero surgen grupos y clanes afines, no alcanza con un grupo familiar para abordar toda la problemática", dijo Negro.
Qué se sabe del ataque a balazos en las canteras del Parque Rodó
Un niño de 12 años fue víctima de homicidio por un disparo en el pecho en la madrugada de este viernes en las canteras del Parque Rodó, donde se juntaron conductores de motos y autos para realizar picadas clandestinas. Un familiar de 14, otro de 22, y otras personas de 26, 30 y 54 años sufrieron heridas de bala y están internadas en distintos hospitales.
El ataque ocurrió luego de la 1:00 de la madrugada en las inmediaciones del Teatro de Verano, frente al Paseo de los Pescadores. Según informó el Ministerio del Interior, se recibió un llamado al 9.1.1 "sobre aglomeración de motos y disparos de arma de fuego" y se concurrió al lugar.
"Como consecuencia de los disparos, falleció un adolescente de 12 años tras ingresar con una herida de arma de fuego en el tórax al Hospital Pasteur. Otras cinco personas, de 14, 22, 26, 30 y 54 años, resultaron heridas de bala y permanecen siendo asistidas en distintos centros de salud, presentando lesiones de diversa entidad", indica el parte oficial.
"En la intersección de Rambla Presidente Wilson y Cachón fue ubicada una moto de alta cilindrada, sin matrícula, con impactos de arma de fuego, además de vainas y otros indicios que fueron preservados para la investigación", añade la información, que concluye que el caso está a cargo del departamento de Hechos Complejos y que Policía Científica trabaja en el lugar.
Quiénes eran las víctimas
El niño de 12 que falleció, el menor de 14 que está internado y otro joven de 22 que también sufrió heridas de bala son familiares entre sí: coinciden en el apellido Puglia. También es Puglia uno de los testigos, de 27 años, quien se encargó de llevar al hospital Pasteur a uno de los heridos, el hombre de 54 años. Por otro lado, Canal 10 informó que el joven de 30 años que sufrió disparos cuenta con varios antecedentes penales.
Fuentes policiales informaron a El País que los Puglia conforman una banda con ese nombre. Los otros heridos, se presume, aunque no llevan el mismo apellido forman parte del mismo grupo criminal, que históricamente ha mantenido vínculos con Los Albín en el marco de disputas por el negocio de la droga en Villa Española.
A raíz de este antecedente, los investigadores manejan como principal hipótesis que el violento ataque en las canteras podría tratarse de una venganza vinculada al reciente quíntuple homicidio registrado en el barrio El Monarca (Villa García), el cual a su vez reflotó la cruda rivalidad entre Los Suárez y Los Albín.
Durante la huida del lugar, los participantes de la aglomeración protagonizaron incidentes y agredieron al personal policial que acudió a disolver la concentración. Pese a la resistencia y a la rápida dispersión de los vehículos, los efectivos incautaron —pues quedó abandonada en el lugar— la moto de alta cilindrada sin matrícula que presentaba impactos de bala.