Los senadores Eduardo Brenta (Frente Amplio), Sergio Botana (Partido Nacional) y Pedro Bordaberry (Partido Colorado) protagonizaron este miércoles un conversatorio sobre la Ley de Competitividad y Reducción del Costo de Vida enviada por el Poder Ejecutivo, que fue aprobada por el Senado unánimemente a fines de agosto. Si bien la instancia —organizada por la Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo (IEEM)— fue planteada como un debate, los legisladores opositores resaltaron varios puntos positivos del proyecto, con contadas críticas.
“Yo no soy tan optimista con el impacto concreto de estas medidas porque hay otras cosas que faltan, pero de cualquier manera me parece que esta línea de acción es lo que va a tener éxito rotundo al final”, manifestó Botana sobre el proyecto.
Bordaberry por su lado señaló que “la orientación de la ley es muy buena”, por estar “buscando eliminar regulaciones y generar más competencia”. A su vez, la iniciativa “ataca muy bien” las dificultades de “pequeñas o muy pequeñas” empresas, que representan cerca de 200.000 de las 220.000 compañías en el país, describió.
“A veces tendemos a ver a las grandes empresas y nos olvidamos de la realidad del Uruguay, que creo que esta ley la ataca muy bien. Me parece que una ley, si realmente quiere ser de competitividad, tiene que atender todo el universo. Esas 200.000 no tienen Comap (Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones), no tienen beneficios, y se levantan cada día sabiendo que erran en el cálculo y es la diferencia entre subsistir o no subsistir. Trabajan por 30 o 35 mil pesos por mes de ganancia”, sostuvo.
El senador colorado también destacó que la implementación del silencio positivo en ámbitos estatales “es un cambio de paradigma mucho más grande” de lo que se piensa: “Hoy en día, si el Estado no te contesta, es no. Entonces el Estado no tiene ningún apuro. Ahora, si no te contesta y es sí, empieza a correr”.
También afirmó que el “corazón” de la ley es la simplificación del sistema de importadores subsiguientes de un mismo producto, para evitar monopolios privados de hecho. Incluso, advirtió que, al igual que en el Senado, “van a venir presiones enormes a Diputados para terminar esto”.
“La ley es para desempapelar, simplificar, bajar el costo de vida, crear mercados y promover el comercio exterior. No existe nadie en el mundo que se pueda oponer a esos objetivos”, sumó Botana, quien dijo estar de acuerdo con las fortalezas señaladas por su par colorado.
De su parte, Brenta, como legislador oficialista, defendió la generalidad del proyecto impulsado por el ministro de Economía, Gabriel Oddone. Uno de los aspectos que destacó es la creación de una “ventanilla única para la apertura de empresas”, que evita “la necesidad de ir recorriendo oficinas públicas para lograr certificados y papeles”.
Asimismo, remarcó que el registro único de apoderados de compañías es “una cuestión bien importante a la hora de la gestión de una empresa”. “Son elementos que claramente benefician sobre todo a las pequeñas empresas, que son las que tienen menos posibilidades de tener personal dedicado exclusivamente a este tipo de tareas”, aseguró el dirigente frenteamplista.
En la votación del Senado, la mayoría de artículos tuvieron apoyo unánime del Frente Amplio, Partido Nacional y Partido Colorado, mientras que otros solo fueron aprobados por el oficialismo. Además, la oposición presentó varios aditivos y sustitutivos, pero se acordó que estos sean tratados en la Cámara de Representantes.