Después de empezar por una zona del Cerro y pasar por Prado Norte y Capurro, la Intendencia de Montevideo (IMM) instaló su nuevo modelo de contenedores en Carrasco.
En un tramo de este barrio, bastión electoral de la oposición en Montevideo, los vecinos cuentan con los llamados contenedores intradomiciliarios (que van dentro de sus casas) y ya no quedan de los anteriores en las calles.
Pero, ¿qué piensan los vecinos? El País recorrió el barrio y habló con varios de ellos para conocer su experiencia.
Todos coincidieron en el “desastre” y el “complicado” nivel de suciedad callejera que existió en el último tiempo, con contenedores “desbordados” y un “mal” estado general de las calles.
Florencia, quien ya cuenta con los nuevos contenedores, contó que el primer aviso sobre el cambio llegó a su buzón. Le indicaron, como al resto de vecinos, que tenía que retirarlos en la Escuela Naval.
Para cada hogar se dieron dos recipientes. “Están separados, hay uno para mezclados y otro para los reciclables, y después tenías la opción de levantar una compostera también, pero no la levantamos todavía”, dijo Florencia.
Por su parte, Maximiliano contó que en la Escuela Naval “daban un curso de qué cosa iba en cada uno”. “Después, si querías incorporar la compostera, te daban un curso”, añadió.
¿Cómo es la operativa?
La intendencia pasará dos veces por semana para recolectar los residuos mezclados –el día y la hora depende del tramo de la zona– y una para recolectar los reciclables.
Este nuevo esquema, donde los contenedores se deben sacar en horarios determinados, requiere disciplina por parte de los ciudadanos
“Hay que acordarse. Si no, hasta el viernes no la levantan. Eso es todo un tema en realidad, porque si te olvidas no tenés alternativa”, dijo Pía, otra vecina.
Arturo, que también ya tiene los nuevos contenedores, es optimista sobre el nuevo sistema y aseguró que puede ser “una solución” para el problema que hay con la basura en Montevideo. “Creo que va a ser un cambio radical”, valoró.
Sobre cómo supo que debía retirar los nuevos contenedores, dijo que se enteró por un mail. “Y lo avisé acá en la vuelta a los que pude. Además, pasó un auto con un parlante avisando”, comentó.
Sin embargo, no todos han podido hacerse de los recipientes, porque otro problema que varios señalaron fue el largo tiempo de espera y la alta demanda del primer día que se dispuso su entrega.
Mónica, vecina de la zona donde se cambió el sistema, afirmó que se enteró por una nota que dejaron en su buzón. Era un papel que indicaba que se realizaría la entrega de los contenedores el viernes 13 de marzo de 14:00 a 19:00 en la Escuela Naval. (El sábado se entregaron intraprediales para complejos habitacionales).
“Se deberá presentar cédula de identidad y constancia de domicilio”, rezaba la misiva, que además aclaraba la zona delimitada según las calles para quiénes podían recibir los contenedores.
El nuevo sistema se está aplicando en una zona delimitada del barrio: entre Avenida Italia (acera sur), Pedro Murillo, Alfredo Arocena, la rambla República de México, la rambla Tomás Berreta y la calle Rafael Barradas.
Según la intendencia, en esa zona hay 2.281 viviendas con 6.231 personas y 134 contenedores en la calle que ahora es quitaron.
Pero lo que le pasó a algunos, como a Mónica, es que no los pudieron retirar. Y como no cuenta con los nuevos contenedores, pero tampoco el que estaba antes en la calle, no tiene dónde tirar sus residuos.
“No tuve la suficiente planificación como para poder ir. Ese día me tenía que pedir libre para poder ir, había unas colas tremendas. No lo pude retirar. Ahora estoy desesperada”, contó.
¿Qué dicen la IMM y el municipio?
Pero, ¿qué dicen las autoridades ante este tipo de situaciones?
El director de Desarrollo Ambiental de la intendencia, Leonardo Herou, dijo que es normal que esto suceda en la transición entre el antiguo y el nuevo modelo. Además, contó que tomaron medidas para hacer este proceso, que puede durar unas dos semanas, lo mejor posible.
Por ejemplo, dijo que se repartirán contenedores otra vez. “Para los que no pudieron ir estamos haciendo una nueva entrega en estos días”, sostuvo el jerarca.
“Y pusimos equipos de control para sostener la transición”, añadió. Se trata del servicio de Zona Limpia, a través del que trabajadores de la comuna recogen los residuos que quedan en la calle. Herou dijo que estos equipos están “recorriendo la zona permanentemente”.
Pero, ¿se notificó correctamente a los vecinos?
El director de Desarrollo Ambiental dijo que se comunicó a “toda la zona” y “se hizo una entrega masiva”. “Como en todos los cambios hay alguno que no le llegó o no fue”.
En la misma línea, la alcaldesa blanca del Municipio E, Mercedes Ruiz, aseguró que el proceso fue correcto. “Se hizo un puerta a puerta por todas las casas, se hizo un perifoneo, se mandó por redes, se subió a la red del municipio y ahora ya se incluyó otro día de entrega”, declaró Ruiz a El País.
“También hay que poner un poco de buena voluntad de parte tanto de los vecinos como de la IMM. Esto va a demorar un poco en que funcione a la perfección”, concluyó.
Los otros barrios
La intendencia a cargo de Mario Bergara ya implementó este modelo en zonas de otros barrios de Montevideo.
Empezó en el Cerro a finales del año pasado y lo extendió a Prado Norte y a Capurro en lo que va de 2026. Los intraprediales ya están funcionando en varias cooperativas y complejos de viviendas en distintos municipios.
La intención de las autoridades es extender este sistema a gran parte del departamento con el objetivo de retirar la mitad de los contenedores de la vía pública. De todas formas, en zonas donde la alta densidad de población no lo permita, seguirá habiendo contenedores en las calles, algunos de ellos soterrados (bajo tierra).
Para llevar adelante el plan de limpieza, que incluye nuevos contenedores, nuevos camiones, pero también más papeleras y la ampliación de la capacidad del sitio de disposición final Felipe Cardoso, entre otras cosas, Bergara pedirá a la Junta Departamental US$ 60 millones extra por fuera del Presupuesto.
Para contar con este dinero, cuyo repago trascendería este periodo de gobierno, la IMM necesitará de una mayoría especial con por lo menos cuatro votos de la oposición.
En el Presupuesto, Bergara ya le destina unos US$ 560 millones a la división de Limpieza.