Una parte importante de las expectativas del gobierno de Yamandú Orsi para comenzar a dar soluciones a la inseguridad y la convivencia en varios puntos del país están puestas en el Plan Más Barrio, cuyos principales jerarcas —en especial, el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez— han hecho referencia en los últimos meses como una de las claves de gestión pública de esta administración.
La primera etapa del trabajo de campo de este programa está a punto de comenzar. Los planes eran que el aterrizaje se hiciera este martes en Cerro Norte, que es una de las cinco zonas prioritarias identificadas por el gobierno —en total son 21— seleccionadas para iniciar el plan (las otras cuatro son San Antonio, en Maldonado; Cofrista-Talca, en Las Piedras; y las ciudades de Durazno y Rivera).
Así estaba estipulado hasta minutos antes del inicio del Consejo de Ministros que Orsi encabezó ayer al inicio de la tarde en la Torre Ejecutiva, y que tuvo este tema —junto al lanzamiento de una propuesta para potenciar el Plan Nacional de Turismo Social— como el principal asunto discutido en el gabinete.
Pero ante la alta probabilidad de lluvia la decisión política que tomó el gobierno es que el desembarco en Cerro Norte tenga lugar este jueves, razón por la cual Sánchez no presentó públicamente la primera etapa de este plan, como estaba previsto en un inicio.
Una apuesta basada en "evidencia"
A la zona escogida, barrio de Cerro Norte —viejo nombre que habita los títulos de la crónica roja desde hace décadas—, llegarán pasado mañana unos 160 funcionarios —habrá asistentes sociales y personal del Ministerio del Interior, entre otros— y varios "dispositivos que garantizarán" el desarrollo de esta primera etapa, lo que incluye "comisaría móvil, policía comunitaria y apoyo sanitario", señalaron a El País fuentes del Ministerio de Vivienda, que indicaron que la instancia del jueves "no se presenta como un operativo aislado, sino como el inicio de una presencia sostenida del Estado".
El fin de esta primera actividad es hacer un relevamiento de las necesidades del barrio en todos los planos que el Estado se propone intervenir, para luego iniciar "de forma inmediata las acciones de mejoramiento que se irán ampliando en función de la información" recogida por los funcionarios.
El objetivo ya ha sido planteado varias veces: lo que este plan se propone es una intervención "simultánea" en este barrio y en los que restan para mejorar el "hábitat" y las condiciones de vivienda y convivencia de sus vecinos. Se buscará transformar el espacio público con un enfoque que apuntará específicamente a reducir la "violencia" criminal y el "deterioro" de las relaciones ciudadanas. "El diseño del programa se basó en un análisis técnico que combinó datos de delitos violentos con información sobre hábitat y vulnerabilidad social", agregó la fuente.
Intervendrán Vivienda e Interior, pero también la Secretaría de Presidencia y todo el plan cuenta con el respaldo financiero del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), quien asistirá al Estado con un crédito de US$ 250 millones.
Para Sánchez —la principal figura política detrás de este programa— esta apuesta del gobierno tiene como eje fundamental la recolección de "evidencia", lo que diferencia al Plan Más Barrio como línea de gestión de seguridad ciudadana de los esfuerzos hechos hasta ahora en los anteriores períodos. "Es un programa no solo de seguridad, sino también socio-habitacional", dijo el jerarca en entrevista con El País días atrás.
Sánchez también contó allí que las zonas que se intervendrán fueron elegidas a partir del cruce de dos variables básicas y sin que intermediara ninguna "definición política": la tasa de homicidios y "el nivel de vulnerabilidad socioeconómica". "Eso fue lo que nos dio las 21 zonas que tenemos que abordar", dijo el secretario de Presidencia, que insistió que esos puntos están en el radar del gobierno "no porque haya un intendente amigo o un interés electoral", sino porque allí "efectivamente, de acuerdo a los datos" ya recabados se sabe que "son zonas complejas". "Y vamos a empezar (una vez superada las etapas iniciales) a desplegar un conjunto de políticas que implicarán, por supuesto, el policiamiento, porque uno de los componentes importantes es la seguridad, pero también otras cosas".
En cualquier caso, "la base" sobre la que se moverá el Ejecutivo en este tema es "el aprendizaje" a raíz de estas "intervenciones".
"Porque si voy a Cerro Norte y no aprendo de esa intervención y no identifico los errores y los aciertos para las siguientes intervenciones, sean en Montevideo o en otros departamentos, va a ser muy difícil. Pero este es el camino y es lo que estamos buscando", concluyó.
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