Gobierno quedó molesto con pedido de la B'nai B'rith de reactivar proceso de apertura de oficina en Jerusalén

El presidente Yamandú Orsi se retiró sin aplaudir los discursos de Jorge Tocar, presidente de la organización, y el escritor Ruperto Long, otro de los oradores; ambos pidieron retomar el acuerdo de cooperación entre la Anii y la Universidad Hebrea.

El presidente Yamandú Orsi llega al acto de investidura del presidente electo de Bolivia.
El presidente Yamandú Orsi llega al acto de investidura del presidente electo de Bolivia.
Foto: EFE

La conmemoración de la Noche de los Cristales Rotos, que todos los 10 de noviembre reúne a la plana mayor del gobierno y el sistema político en la sede de la Nueva Congregación Israelita de Montevideo, en Pocitos, tuvo en esta edición un particular momento de tensión, y como protagonista principal al presidente de la República, Yamandú Orsi.

En los discursos de Jorge Tocar, presidente de la B'nai B'rith —organizador del evento—, y del escritor Ruperto Long se solicitó al gobierno frenteamplista que reconsiderara su decisión de poner en pausa la apertura de una oficina de innovación en Jerusalén, una iniciativa que se había iniciado en la administración de Luis Lacalle Pou, en el marco de un acuerdo entre la Agencia Nacional de Investigación Innovación (ANII) y la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Y esto cayó mal al presidente Orsi y a las autoridades del Poder Ejecutivo presentes en el evento, según reconstruyó El País al consultar a varios asistentes de la ceremonia.

"Le hicieron pasar un mal rato al presidente", dijo uno de los dirigentes del oficialismo, que consideró "fuera de lugar" lo sucedido.

El asunto generó una molestia tal que el gobierno hizo llegar su disconformidad a los organizadores judíos de la actividad.

El pedido y la señal de Orsi

El presidente de la B'nai B'rith, Jorge Tocar, centró su discurso en la preocupación de que la comunidad judía en Uruguay ha visto el desarrollo de "señales preocupantes" que contienen "el mismo germen" que llevó a los ataques sufridos en Alemania Nazi de 1938. Entre ejemplos recientes, mencionó —sin nombrar— el de "una directora nacional de Mides que repite eslóganes que llaman a la desaparición del Estado de Israel", en referencia a Micaela Melgar, titular del Instituto Nacional de Alimentación.

Pero se refirió a varios otros casos —como agresiones directas y vandalizaciones— que lo llevaron a pedir que nadie sea "indiferente" y que se retome en Uruguay el "camino del diálogo y de la convivencia".

"Por eso —dijo entonces— hoy hacemos un llamado expreso a que se reanude inmediatamente el acuerdo de cooperación entre la ANII y la Universidad Hebrea de Jerusalén. El conflicto nunca puede ser justificación para perjudicar a la innovación y a la educación".

Long se refirió a lo mismo. Afirmó que Uruguay como país debía, a su juicio, "prestar mucha atención" y "mucho cuidado a todas aquellas resoluciones que puedan interpretarse, aunque no sea esa la intención, como una sanción a Israel que en definitiva termina respaldando al agresor y no al agredido".

El escritor dijo a continuación que se refería a la "decisión muy concreta" de la pausa dispuesta por el gobierno a mediados de agosto a la instalación de la oficina en cuestión en Jerusalén, un "momento de impasse" producto de "la situación" que se estaba dando en ese momento "en medio Oriente", como le llamó en aquellos días el canciller Mario Lubetkin.

Esa decisión, dijo Long —luego de destacar como "fundamental" los esfuerzos en pos de avanzar en este acuerdo del exministro de Relaciones Exteriores Omar Paganini y la exministra de Industria Elisa Facio— constituyó un "momento de quiebre en la relaciones" entre Uruguay e Israel. Y, como Tocar, solicitó "que esa decisión sea revisada y modificada y que muy pronto" pueda tener "abierta" la oficina de innovación.

Estos dichos causaron "sorpresa y malestar" en otros dirigentes de la comunidad judía, que así se lo hicieron saber también a miembros del gobierno.

Se recordó, además, que durante el gobierno de José Mujica hubo declaraciones de la Cancillería que generaron reacciones en la comunidad judía, —como por ejemplo cuando en 2011 el Poder Ejecutivo oficializó el reconocimiento del Estado Palestino— y sin embargo no se manifestaron esas discrepancias en los discursos conmemorativos de la Noche de los Cristales Rotos.

Orsi no aplaudió este mensaje —como sí hizo el auditorio— y al finalizar el evento, sin más, se retiró de la sede judía junto con la vicepresidenta Carolina Cosse.

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