LA LUCHA CONTRA EL VIRUS

El gobierno negocia con tres laboratorios para obtener la vacuna contra el COVID-19

El plan de vacunación que pretende instrumentar el Poder Ejecutivo incluye la adquisición de tres vacunas, según dijeron a El País fuentes del gobierno y la oposición.

El gobierno mantiene en extrema reserva la negociación que lleva adelante para la adquisición de vacunas contra el COVID-19. Foto: AFP
El gobierno mantiene en extrema reserva la negociación que lleva adelante para la adquisición de vacunas contra el COVID-19. Foto: AFP

Un acuerdo sellado “de palabra” es lo que tiene el presidente Luis Lacalle Pou para comenzar a inmunizar contra el coronavirus en Uruguay. Se aplicarían tres vacunas: Pfizer, Sinovac y una tercera: Sputnik o AstraZeneca.

“Hay expectativa cierta de que lo antes posible puedan estar las vacunas”, declaró ayer el exintendente Marcos Carámbula (Frente Amplio), luego de reunirse por más de una hora con el presidente Luis Lacalle Pou en la Torre Ejecutiva.

Según supo El País, el mandatario le comentó que las negociaciones “no son para nada sencillas”, y le pidió que “le crea” que ha dejado todos sus esfuerzos para llegar a “buen puerto”. El encuentro fue calificado como “franco” por parte de Carámbula.

El semanario Búsqueda informó ayer jueves que el Poder Ejecutivo se encuentra cerca de cerrar negociaciones con Pfizer y la china Sinovac. Lacalle Pou fue consultado por los medios ayer al mediodía, pero desestimó hacer comentarios.

El País consultó a diversas fuentes del gobierno y otras al tanto del avance de las negociaciones. Todas coincidieron en que el acuerdo “está sellado de palabra” y que lo que falta es la firma del convenio con el Estado uruguayo. Incluso aportaron que además de esas dos vacunas (Pfizer y Sinovac) se contaría con una tercera.

Hay dos posibilidades: la Sputnik V y la desarrollada por la Universidad de Oxford junto con AstraZeneca. Según supo El País, en el FA manejan el dato de que se negoció una partida de la vacuna rusa por medio del canciller Francisco Bustillo, que tiene lazos desde su gestión como embajador en España.

Además, de acuerdo a la información que logró obtener El País, la llegada de las dosis de Pfizer a Uruguay no es sencilla. Implica una “enredada logística”, pues el laboratorio Biontech no tiene previstas ventas para América, ya que lo hace solo para Europa y Asia. Además, para conservarse requiere una temperatura de 70 grados bajo cero.

Pfizer sí tiene canales de venta en América, pero actualmente está ofreciendo menos cantidades y plazos más largos en la entrega de las vacunas. Una de las posibilidades que se está “barajando” es que BioNTech venda desde Bélgica a Uruguay, logrando una fecha precisa para la llegada de esas dosis, y en un cargamento más interesante que el que ofrecía el laboratorio de forma directa.

La negociación de las vacunas se está llevando adelante por una “mesa chica” que integran: el secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado el ministro de Salud Daniel Salinas, Bustillo y Henry Cohen, integrante del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH).

Por su parte, Lacalle Pou adelantó ayer a Carámbula que en una primera etapa el plan de vacunación priorizará a trabajadores de salud, así como personal docente que tiene una mayor exposición al virus. Ayer Delgado declaró que se asegurará la inmunización “de los que están en la primera línea de batalla” y pidió “no politizar” el tema para asegurar una buena campaña de vacunación.

Diálogo con la oposición.

En momentos de distanciamiento entre el gobierno y la oposición, Lacalle Pou llamó directamente a Carámbula para informarle de las negociaciones para la adquisición de la vacuna. El expresidente de ASSE había remitido una carta a Salinas junto con el exsubsecretario de Salud, Miguel Fernández Galeano, el exintendente Ricardo Ehrlich, y el médico Uruguay Russi, manifestando preocupación por el avance de la pandemia. Allí sugerían la necesidad de aliarse con otros países de la región para tener acceso a la vacuna.

Marcos Carámbula este jueves tras su reunión con el presidente Lacalle Pou en la Torre Ejecutiva. Foto: Leonardo Mainé
Marcos Carámbula este jueves tras su reunión con el presidente Lacalle Pou en la Torre Ejecutiva. Foto: Leonardo Mainé

Lacalle y Carámbula mantienen una relación desde cuando el frenteamplista era intendente de Canelones y el presidente, diputado por ese departamento. Según fuentes políticas, el mandatario explicó ayer que no recibió a una delegación oficial del Frente Amplio debido a que hay malestar por declaraciones efectuadas por el presidente de la coalición, Javier Miranda, por críticas a la gestión del gobierno sobre la pandemia.

Carámbula valoró el diálogo con el presidente y afirmó que con esto se superan “momentos difíciles de grieta o separación en un tema como el coronavirus”. “Acá no hay un tema político partidario, hay un tema que afecta a todos los uruguayos”, afirmó en rueda de prensa.

En atención a un documento presentado ayer por Carámbula con ocho puntos, Lacalle Pou accedió a la conformación de una comisión o ámbito -en paralelo al Grupo Asesor Científico Honorario- del que participarán algunas figuras del FA, pero también el rector de Universidad de la República, el director del Instituto Pasteur y los gremios de la salud.

El exintendente de Canelones quedó en avanzar en la instalación de dicho ámbito, a los efectos de promover un “Compromiso ciudadano por la vida”. La primera reunión tendría lugar el martes próximo, dijeron las fuentes.

En tanto, el ministro Salinas recibirá hoy en la sede de Salud Pública a Fernández Galeano y a Ehrlich para intercambiar sobre algunos de los planteos realizados. En el documento presentado por la izquierda se pidió implementar “por algunas semanas” y en forma urgente medidas que restrinjan la movilidad.

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