ACCIDENTE CEREBROVASCULAR

Falleció José Nino Gavazzo, el principal represor de la dictadura

El fiscal especializado en Crímenes de Lesa Humanidad, Ricardo Perciballe, dijo ayer a El País que Gavazzo enfrentaba muchas causas por violaciones a los derechos humanos.

Gavazzo tras una de sus innumerables comparecencias ante la Justicia por sus crímenes. Foto: Darwin Borrelli (Archivo)
Gavazzo tras una de sus innumerables comparecencias ante la Justicia por sus crímenes. Foto: Darwin Borrelli (Archivo)

E1 coronel retirado José Nino Gavazzo falleció ayer en el Hospital Militar tras sufrir un accidente cerebrovascular. Tenía 81 años y desde el viernes 25 se encontraba internado en el Hospital Militar.

El exmilitar formó parte de la Oficina III del Servicio de Información de Defensa (SID) durante la dictadura (1973-1985) y actualmente cumplía con prisión domiciliaria.​

Gavazzo fue condenado junto a otros exrepresores por 28 homicidios especialmente agravados -el expediente es conocido como “el segundo vuelo”- y por el secuestro y desaparición de la ciudadana argentina María Claudia García Irureta Goyena de Gelman -nuera del poeta Juan Gelman y madre de Macarena Gelman- durante la dictadura uruguaya.

El fiscal especializado en Crímenes de Lesa Humanidad, Ricardo Perciballe, dijo ayer a El País que Gavazzo enfrentaba muchas causas por violaciones a los derechos humanos.

Según Perciballe, algunos de esos expedientes ya tenían condena, como el de la realización de un segundo vuelo desde Argentina transportando presos políticos, y por las muertes del maestro y sindicalista Julio Castro y de la nuera del escritor argentino.

El fiscal señaló que Gavazzo también enfrentaba algunos procesamientos y pedidos de procesamientos pendientes sobre violaciones a derechos humanos de presos políticos.

En marzo de 2019, El Observador publicó las confesiones de José Gavazzo ante el Tribunal de Honor Militar en las que admitió haber desaparecido al tupamaro Roberto Gomensoro en aguas del Río Negro.

El Tribunal de Honor Militar entendió que esas actitudes “no afectaron” el honor de la institución.

Pocos días antes de la publicación de esas confesiones, el entonces presidente Tabaré Vázquez resolvió cesar al comandante en Jefe del Ejército Guido Manini Ríos (actual senador y líder de Cabildo Abierto) por cuestionamientos a la justicia civil que el entonces militar realizó en el informe sobre las actas de ese Tribunal y que elevó a Presidencia.

El 5 de mayo de 2019, Gavazzo concedió una entrevista a El País en la que habló de la tortura, la guerrilla, el segundo vuelo y las colaboraciones represivas con Argentina. Por ejemplo, señaló que no existió un “segundo vuelo”. Es decir, que no hubo un traslado clandestino por avión desde Buenos Aires a Montevideo de 22 militantes del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), todos desaparecidos.

Pese a que el “segundo vuelo” -y la ejecución y posterior enterramiento en Uruguay de sus pasajeros en 1976-, había sido reconocido en agosto de 2005 por el excomandante en jefe de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), Enrique Bonelli, en la entrevista con El País, Gavazzo insistió en que no hubo un segundo vuelo. “¡Los mataron en Argentina! Yo no tengo ninguna duda”, dijo.

El caso Julio Castro.

En abril de 2020, la Justicia condenó a Gavazzo por “homicidio muy especialmente agravado” a 25 años de cárcel por ser el coautor del asesinato del maestro Julio Castro en 1977.

Gavazzo este viernes a la salida del juzgado
Gavazzo a la salida de un juzgado en setiembre de 2018. Foto: Darwin Borrelli - Archivo El País

Castro desapareció el 1° de agosto de ese año luego de reunirse con el periodista Guillermo Efraín Quesada, entonces corresponsal del New York Times en Montevideo y gerente de la agencia de noticias Inter Press Service. La camioneta Indio que manejaba Castro fue interceptada por un grupo comando dirigido por el oficial principal de la Policía, Juan Ricardo Zabala, y los soldados Julio César Barboza Pla y otro soldado conocido como “Delón”, quienes cumplían funciones en el Departamento N° 3 en el Servicio de Información y Defensa (SID).

Castro fue llevado a un lugar conocido como “la Casona de Millán”. Pese a que en ese momento tenía 68 años, fue encapuchado, atado de pies y manos y sometido a apremios físicos, según consta en el pedido de procesamiento de la Fiscalía.

Para el fiscal Perciballe, la causa más probable de muerte de Castro fue un disparo en la cabeza ocurrido 48 horas después de su detención.

El cuerpo del Castro recién fue ubicado el día 21 de octubre del 2011, por el Grupo de Investigación de Arqueología Forense, en un enterramiento clandestino realizado en el Batallón N° 14 de Paracaidistas en Toledo, Canelones.

Homenaje a Julio Castro realizado en 2011 por ADEMU. Foto: Archivo El País
Homenaje a Julio Castro realizado en 2011 por ADEMU. Foto: Archivo El País

En la acusación fiscal consta el testimonio del exsoldado Julio Barboza, que cumplía funciones en el Departamento 3 del SID y fue uno de los captores de Castro.

En el juzgado, Barboza declaró: “El Jefe del Dpto. 3 en ese momento era el Teniente Cnel. Gavazzo, nada de lo que se hiciera allí era sin su conocimiento”. Por ello, la Fiscalía responsabilizó penalmente a Gavazzo por la detención y posterior muerte de Julio Castro.

El Plan Cóndor.

El Tribunal de Apelación de Roma condenó en julio de 2019 a cadena perpetua a 27 militares y jerarcas de Bolivia, Chile, Perú y Uruguay, entre ellos Gavazzo, acusados de la muerte y desaparición de una veintena de italianos en el marco del Plan Cóndor. La justicia italiana había indicado que existían pruebas suficientes para condenarlo por ser jefe de las operaciones del Plan Cóndor en Uruguay.

Además, Gavazzo fue acusado de la muerte y desaparición de varios integrantes del PVP en 1976.

La última sentencia judicial en su contra se conoció el 3 de junio cuando se lo procesó en calidad de presunto autor penalmente responsable de un delito continuado de privación de libertad especialmente agravado con un delito continuado de violencia privada especialmente agravado por detenciones ilegales durante la dictadura en el centro conocido como “300 Carlos”.

Ignacio Errandonea: “Se llevó los secretos a la tumba”
Ignacio Errandonea. Foto: Marcelo Bonjour

Tras la muerte del exrepresor José Nino Gavazzo, el integrante de la organización Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, Ignacio Errandonea, dijo a El País que el coronel retirado “se lleva los secretos a la tumba”.

Errandonea señaló que Gavazzo “nunca aportó información ni pensaba aportarla”, e indicó: “la información está, la tienen los militares. Son los militares que deben aportar información” sobre los desaparecidos.

Sobre la condena judicial del exrepresor, el representante de la organización señaló que Gavazzo “estaba pagando parte de los crímenes que cometió, aunque ni siquiera terminó de ser juzgado”. Y agregó: “Tardíamente fue juzgado y condenado por muchos de los crímenes que cometió, aunque no por todos. No se llegó a hacer justicia completamente”.

Carlos Silva, presidente del Centro Militar, declinó opinar sobre las actividades de Gavazzo durante la dictadura.

“Se fue un socio más. Otro caso de socio desaparecido. No voy a hacer declaraciones sobre él ni ninguna actividad de él. El Centro Militar tampoco se pronunciará sobre ese tema”, dijo Silva a El País.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados