Ediles del Partido Nacional presentaron el miércoles en la Junta Departamental de Maldonado un proyecto de decreto reglamentario para que la intendencia fernandina establezca “una o más zonas habilitadas para el ejercicio del trabajo sexual en la vía pública".
La iniciativa busca que se aplique el artículo 19, 20 y 21 de la Ley 17.515, que estableció en el año 2002 que los gobiernos departamentales delimiten “áreas geográficas y horarios” para esa actividad según la cantidad de trabajadores sexuales, “en coordinación con la autoridad sanitaria y policial”, evitando su proximidad a institutos de enseñanza y cuidando que “no afecte la sensibilidad de las familias de la vecindad”.
Según explica el documento firmado por los ediles Adolfo Varela, Mariana Roviglio y Gabriel Mernies, al que accedió El País, la zona El Placer -entre Punta del Este y La Barra, cercano al aeropuerto El Jagüel- ha pasado de ser un balneario de temporada a un barrio de crecimiento sostenido, con familias instaladas todo el año.
Eso “agrava el impacto cotidiano de actividades que se desarrollan sin ordenamiento alguno”, afirman, con vecinos que manifiestan que “el ofrecimiento de servicios sexuales se desarrolla en espacios visibles y frecuentados por familias, niños y adolescentes”.
Agregan que un hecho relacionado tiene que ver con el cierre del establecimiento hotelero de alta rotatividad (Posada de Luna) que operaba en la zona, algo que “ha incidido en desplazar hacia el espacio público” el trabajo sexual.
La situación ha llevado a “episodios conexos de intentos de hurto y otros hechos delictivos”, denuncia el proyecto. Varela detalló a El País que los mayores problemas se dan en la Avenida José Cuneo, -que atraviesa El Placer y es rodeada por zonas boscosas- cercano a donde recientemente dos personas habrían mantenido relaciones sexuales dentro de un auto frente a una casa, y donde habría sucedido “un robo a otra casa, no por parte de las trabajadoras, sino de gente que anda con ellas”.
El texto a remitir en consulta al intendente Miguel Abella reconoce que la Policía de Maldonado hace sus “mayores esfuerzos” para preservar la tranquilidad y la convivencia, pero que únicamente pueden atenerse a la “presencia disuasiva”, sin contar con un “criterio claro” para actuar conforme a la ley.
El ejercicio del trabajo sexual no constituye delito. En tal sentido, aclaran que no se busca “criminalizar el trabajo sexual”, sino ordenar la actividad exclusivamente en el espacio publico y “dotar de las herramientas legales que hoy faltan tanto a la Intendencia como a la Policía” y “a los propios vecinos de El Placer y alrededores, que hoy no cuentan con ningún marco normativo departamental al que remitir su reclamo”.
En sus disposiciones el borrador dicta que la zona de El Placer “no integrará las zonas habilitadas”, mientras que la exposición de motivos no recomienda un área específica para trasladar la actividad.
El edil Varela dijo que el proyecto probablemente llegará a Abella la semana próxima para su consulta.