"No hubo acuerdo entre las partes" comienza a ser un latiguillo entre los involucrados en el inédito conflicto portuario y que, a casi ocho meses de desatado un problema que por momentos parece no tener solución, tiene por un lado a la Terminal Cuenca del Plata (TCP) y por el otro al Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (Supra). La última novedad fue la propuesta presentada ayer por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) —de "acercamiento", fue el título—, tal como había adelantado que ocurriría Juan Castillo, y que ahora empresa y gremio de trabajadores analizarán hasta que vuelvan a reunirse el próximo lunes.
Pero las medidas continuarán este jueves —está prevista una asamblea de Supra por la mañana, "en contra de las resoluciones del MTOP y el MTSS" que declararon los servicios mínimos en el muelle especializado de contenedores, una definición considerada "excesiva" y "arbitraria"— y las partes recién comenzarán a analizar el contenido del texto que el MTSS envió por correo a cada una.
El planteo que dio a conocer Trabajo fue antecedido por una nueva instancia tripartita, en la que el ministerio transmitió los tres puntos que luego reflejaría por escrito. En el medio, según supo El País, hubo un cuarto intermedio solicitado por el sindicato, tras el cual planteó que subía la apuesta a lo transmitido por el ministerio que lidera Castillo y demandaba más de lo que la cartera, minutos antes, había propuesto como punto de partida en tres premisas concretas.
Como esto generó confusión entre los negociadores de Katoen Natie —el socio mayoritario de TCP—, la empresa solicitó que el MTSS dejara por escrito cuál era la propuesta oficial de la cartera, y eso es lo que ocurrió en la tarde de este miércoles.
En resumen, la propuesta ministerial que declara en su introducción que "no pretende innovar, sino recoger las posiciones manifestadas por ambas partes y poner sobre la mesa un planteo respecto de los temas pendientes", plantea en un primer punto que "a partir del mes de mayo del año 2027, los trabajadores que actualmente cuentan con 20 jornales asegurados pasarán a tener 21 jornales asegurados"; que se asegure una "partida extraordinaria", a acordarse en un "punto medio" y que tiene como piso mínimo lo que TCP ya propuso, que es de $ 27.500 y de único pago —aunque este número no se explicitó en el documento—; y el compromiso del pago de "una partida diferencial excepcional, de carácter compensatorio, destinada a los sectores que efectivamente realizaron mayores tareas fuera del marco previsto en el convenio colectivo".
El planteo sindical llevaba los jornales mensuales a 22 para el año que viene y que los $ 27.500 subieran a $ 50.000.
"Hay que poner en valor lo avanzado" y la expectativa de la negociación
Tanto en el texto de la propuesta como en el mensaje verbal que se transmitió a sindicato y empresa en la reunión de este miércoles, el MTSS entiende que deben valorarse los puntos de consenso logrados hasta ahora, por más que el acuerdo formal todavía no esté sustanciado.
"Si bien es cierto que aún no se ha llegado a un acuerdo, también es verdad que tenemos un camino recorrido", dijo en ese sentido a El País la directora nacional de Trabajo, Marcela Barrios. "Hay un camino —insistió— y nosotros lo ponemos en valor, también, porque hay muchos puntos que, en un escenario de firmar, estarían muy próximos a cerrarse. Lo que estamos buscando ahora es que se llegue a un punto medio".
Que no se haya podido lograr eso, reconoce Trabajo en su propuesta, trajo "consecuencias para el comercio, la producción, la economía y, obviamente, para los propios involucrados", producto de las medidas sindicales que, como cuestionó Pablo Mieres (ver recuadro), ya alcanzaron cifras que generan preocupación en todo el arco político.
"Se trata de un tema de especial preocupación para el gobierno, como se ha manifestado en diversas instancias", se agrega, y párrafos más adelante se realzan los "avances significativos que se plasmaron en la propuesta del pasado 28 de agosto, la cual constituye el resultado de ese proceso de diálogo y negociación".
Una negociación, no obstante, que, como se ha caído ya una infinidad de veces, no permite a las partes aventurar un plazo para cerrarse y concretar así el nuevo convenio colectivo. Pero varios tienen expectativas —incluyendo a la empresa— de que el diálogo pueda encaminarse la semana próxima, y coronar así los "avances importantes" ya alcanzados "en aspectos sensibles y relevantes, entre ellos, mejoras laborales y salariales, capacitación, salud y seguridad en el trabajo, duración del convenio por cinco años, cláusulas de paz y prevención de conflictos, guardias gremiales, entre otros", concluye el documento.
Barrios, sin embargo, mostró cautela: "Ha sido todo tan dinámico que no me atrevería a poner un plazo o una fecha".
Mieres y un factor que complica el conflicto: "En este Ministerio de Trabajo son todos exsindicalistas"
Los cuestionamientos de la coalición republicana a la forma que ha tenido el Ministerio de Trabajo de conducir o intentar reencauzar este conflicto han arreciado en los últimos días. Y uno de los más críticos ha sido el extitular de Trabajo, Pablo Mieres, quien este miércoles, entrevistado por En Clave País, comparó las cifras que la conflictividad portuaria dejó en su gestión con los números que se están acumulando en este período.
“(Nosotros) tuvimos en el puerto alrededor de unos 15 días de paro, que en cinco años son 3 días por año. (...) Y en un año y medio de este gobierno, ya llevamos 70 días de paro. Eso significa que se multiplicó a la N; es decir, 45 o 50 días por año contra tres días por año. Hay una diferencia realmente abismal”, dijo el líder del Partido Independiente.
Respecto a qué ocurre y cuál es el principal factor que no permite llegar a una rápida resolución de este conflicto, Mieres se refirió a la integración de la cartera que lidera el dirigente comunista Juan Castillo.
“En este Ministerio de Trabajo, desde el ministro hasta el último director. (e incluyendo a) todos los cargos de confianza, son todos exsindicalistas. Y el único que no lo es, Hugo Barreto, es abogado de sindicatos”. Y eso, remarcó, “sin dudas” lleva a que la cartera no pueda ser “creíble para las dos partes” y favorece, además, al endurecimiento de la postura del sindicato. “Dicen: ‘Ah, bueno, ahora tengo gente mía’. Y, por lo tanto, levantan sus expectativas”.
El “otro problema” que identificó, como exministro, es el “ritmo de la negociación” que lleva adelante el ministerio, en su rol de intermediario. “El timing es tan importante como los contenidos. Nosotros, cuando saltaba el primer problema en el puerto, arrancábamos una negociación 24/7, sin parar, presentando propuestas, una detrás de otra”, subrayó.