Cancillería negó al embajador uruguayo en Cuba la financiación para instalar paneles solares en su residencia

En respuesta a un pedido de informes del diputado Rodríguez, Lubetkin dijo que decidió "autorizar únicamente la propuesta" para el caso del edificio donde funciona la embajada "y no autorizar la propuesta para la instalación de similar equipo en la residencia" donde vive Juan Canessa.

Juan Canessa. Foto: Estefanía Leal
Juan Canessa, embajador uruguayo en Cuba.
Foto: Estefanía Leal/El País.

El embajador uruguayo en Cuba, Juan Canessa, fue designado allí por el gobierno de Yamandú Orsi con el respaldo solo formal de la oposición, ya que en el Parlamento, cuando se trató su venia, surgieron voces discordantes con su nombramiento, y su función es seguida de cerca por algunos legisladores, como por ejemplo el diputado blanco Juan Martín Rodríguez. Ese seguimiento implicó, entre otras cosas, que se pusiera en la mira la intención del dirigente comunista de instalar paneles solares en la residencia oficial y no solamente en el edificio donde funciona la embajada de Uruguay —como forma de contar con electricidad en momentos en que la isla sufre una extrema restricción energética, debido al bloqueado y presión de Estados Unidos.

El diputado Rodríguez, de hecho, enterado de la solicitud que cursó Canessa al Ministerio de Relaciones Exteriores, consultó puntualmente al respecto al canciller Mario Lubetkin, que respondió al pedido de informes del legislador el pasado 11 de junio.

"Qué fácil ser comunista con plata ajena", había tuiteado el 27 de marzo el legislador blanco, al enterarse del planteo de Canessa, efectuado el 3 de ese mes.

En el documento de respuesta, al que accedió El País, Lubetkin no esquivó ninguna de las 16 preguntas formuladas por Rodríguez, y sin escatimar detalles.

Primero confirmó la solicitud y explicó el "contexto de crisis energética" en que fue elevada. Con permanentes "cortes en el suministro eléctrico, la embajada menciona que no está en condiciones de adquirir las cantidades necesarias de combustible para que la oficina y la residencia oficial funcionen con normalidad, ya que los generadores eléctricos operan con gasoil".

Es así que "siguiendo el criterio adoptado por otras misiones diplomáticas acreditadas en Cuba, (Canessa) ha propuesto la transición a sistemas fotovoltaicos para normalizar las funciones de la oficina y la residencia".

La embajada hizo un análisis del mercado —"solicitó presupuestos a siete empresas del rubro" y "adjuntó las cotizaciones y un cuadro comparativo donde se destaca como la opción más económica la presentada por la firma ElectroCiudad", según detalló el canciller— y calculó que "el gasto se financiaría con el ahorro generado por la eliminación del gasto en combustible para los generadores eléctricos", rubro que solo en 2025 se llevó US$ 9.240.

La decisión de Lubetkin fue autorizar "de forma definitiva la adquisición e instalación del sistema fotovoltaico de generación de energía eléctrica únicamente para la sede de la embajada de la República en Cuba".

Que eso fue así, y que se negó la inversión para la residencia donde vive Canessa, es algo que el canciller reiteró en la respuesta a otras preguntas.

"El jerarca decidió autorizar únicamente la propuesta para la adquisición del sistema fotovoltaico de generación de energía eléctrica para la sede de la embajada y no autorizar la propuesta para la instalación de similar equipo en la residencia", escribió Lubetkin, para mayor claridad, y lo mismo escribiría más adelante en otra respuesta: "No se ha aprobado la solicitud de adquirir e instalar paneles solares en la residencia oficial".

La erogación, entonces, será asumida exclusivamente por la cartera y solamente en lo concerniente a la embajada, y se utilizará para ello fondos que pertenecen a "los saldos superavitarios en poder de la misión diplomática" en la isla.

"Se descontará el gasto de la Partida de Gestión y Mantenimiento durante 15 trimestres en cuotas iguales, cuyo monto será inferior al gasto trimestral estimado por consumo de combustible para generación eléctrica", detalló el canciller.

La resolución fue bien valorada por el diputado opositor, que en diálogo con El País volvió a criticar al dirigente comunista.

"Reconocemos lo oportuna de la decisión adoptada por Cancillería: abastecer de paneles solares a la sede de la embajada", dijo el parlamentario, y agregó: "Hay que decirle al embajador Canessa que si quiere los lujos del capitalismo, que elija otro destino, porque en la capital mundial del modelo socialista (fracasado), debe vivir los mismos avatares que sufre el pueblo, y no con los mismos lujos que viven los señores del régimen".

Generadores eléctricos sin uso

Rodríguez también consultó en su pedido de informes si tanto la embajada como la residencia del embajador en Cuba contaban con generadores eléctricos que oficiaran de respaldo en caso de cortes de energía.

Lubetkin respondió que sí en ambos casos, pero que, sin embargo, "su funcionamiento se encuentra severamente limitado debido a la falta de suministro de combustible en el país". "En el marco de las restricciones energéticas locales —explicó—, se suspendió la venta de gasoil en las estaciones de servicio desde febrero de 2026. Tras dos compras a granel autorizadas y ejecutadas en el mes de marzo de 2026, la misión diplomática no ha obtenido respuesta favorable por parte de las autoridades locales para recibir nuevas entregas".

El generador de la embajada fue adquirido en 2024, "mediante la ejecución de la 'Partida de Reinstalación'". El de la residencia oficial se adquirió "durante la primera gestión posterior al restablecimiento de relaciones diplomáticas en 2005".

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

CubaMario LubetkinEmbajada

Te puede interesar