Estados Unidos culminó una investigación a 60 países (entre ellos Uruguay) por la que considera que no hacen lo suficiente ante importaciones de países con "trabajo forzoso", según un documento de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR, por sus siglas en inglés). Por ello resolvió aplicar aranceles a las importaciones de EE.UU. que provienen de estos 60 países de 10% y 12,5%. Uruguay está dentro del grupo que tendrá aranceles del 12,5%, según informó El País ayer. El ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin dijo este viernes que el gobierno uruguayo aún no recibió una comunicación oficial de Estados Unidos al respecto.
"Primero tenemos que saber si eso efectivamente va a acontecer, porque tenemos que tener una comunicación. Y entender por qué. Porque ni ustedes ni nosotros hemos leído la razón de eso", dijo Lubetkin en rueda de prensa tras participar del "Foro Uruguay-Unión Europea (UE)", organizado por la Delegación de la UE en Uruguay y la Fundación Euroamérica.
"Vamos a empezar a entender un poquito más de qué se trata, a recibir la comunicación y después evaluemos", expresó el canciller.
“Los actos, políticas y prácticas de 60 economías relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso son irrazonables y obstaculizan o restringen el comercio estadounidense”, indicó la USTR.
Según indica el documento, la USTR determinó que Uruguay “no impuso ni aplicó de manera efectiva la prohibición de importación de productos elaborados con trabajo forzoso”. “Por las razones expuestas, los resultados de esta investigación indican que los actos, políticas y prácticas de Uruguay relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de la prohibición de importación de productos elaborados con trabajo forzoso son irrazonables y perjudican o restringen el comercio de Estados Unidos”, señala el apartado que incluye a Uruguay.
Destaque a la relación de Uruguay y la Unión Europea
Existe un nuevo horizonte de negocios con la puesta en marcha del acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE), que gobiernos y el sector privado impulsarán en una nueva etapa.
El evento contó con la presencia del presidente Yamandú Orsi y otras autoridades nacionales y de la UE, comenzando por Petros Mavromichalis, embajador de la Delegación de la UE en Uruguay; además de políticos, académicos y empresarios. Asimismo, estuvo Enrique Iglesias, excanciller de Uruguay y expresidente del BID, actualmente miembro del Patronato de la Fundación Euroamérica.
Orsi, que se expresó permaneciendo sentado junto a Iglesias en todo momento, destacó sus primeros acercamientos a reuniones sobre el acuerdo Mercosur-UE aún cuando no era presidente, por invitación del entonces presidente Luis Lacalle Pou, para ejemplificar la tradición republicana del país y cómo existe continuidad en los asuntos claves del país.
También destacó las relaciones de continuidad "sorprendente" al mencionar cómo los otros países del Mercosur, a pesar de tener gobiernos de signo muy diferente, se alinearon para hacer posible el acuerdo. Mencionó que Uruguay presidirá el Mercosur a partir del 1 de julio.
El presidente de la República consideró que el océano Atlántico tiene hoy un protagonismo perdido. "Con las guerras no vimos con claridad que había que redimensionar el vínculo con la UE", pero luego lo hicimos. "El mundo nos obliga a pararnos distinto", ante lo que llamó una "situación de emergencia internacional".
Habló de "construir puentes cuando lo que hay son voladuras de puentes"
Tal fue el mensaje principal del evento, en el que los ponentes conincideron en que el comercio y los negocios pueden verse potenciados tras el acuerdo Mercosur-UE, haciendo una diferencia clave sobre todo en Uruguay, pero también valoraron especialmente las alianzas desde el punto de vista estratégico en contra del proteccionismo.
La presentación estuvo a cargo de Ramón Jáuregui, presidente de la Fundación Europamérica; y de Pelayo Castro, director general adjunto de las Américas, Servicio Europeo de Acción Exterior de la UE; con la participación como invitado de honor del canciller de Uruguay, Mario Lubetkin.
El acuerdo entre los bloques busca defenderse de mundo de normas que está desapareciendo, según Jaúregui y en un momento en que Europa fue abandonad por EE.UU., dijo. En ese marco "el acuerdo es una bandera blanca a favor del multilateralismo", agregó.
El canciller Lubetkin mencionó que el desafío de ahora es que los 27 países se pongan de acuerdo de ahora en más
Hubo menciones al hidrógeno verde, a que se ha agregado en la agenda las cuestiones hídricas. "No es venir, extraer y marchar", dijeron varios representantes de la UE al referirse a las próximas inversiones.
Desde el MEF, Labraga anunciò que le darán prioridad a los temas asociados a las compras públicas internacionales y mencionó el proyecto de Ley de Competitivdad,tal cmo destacó en su momebto Isabella Antonacio, directora nacional de Inversiones.
Un tema que preocupa son las autocertificaciones de origen y en la posibilidad o no de darle agilidad a los negocios.
Asuntos centrales en la mesa
El tema sobre "oportunidades de inversiones" fue abordado por el embajador Mavromichalis; Olivier Luyckx, jefe de Unidad para América Latina y el Caribe de la UE; Juan Labragra, director de Asesoría de Política Comercial del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF); Marina Ferreira, directora ejecutiva de Uruguay XXI; y Carlos Loaiza, experto en derecho de negocios y fiscalidad internacional.
Se le dio importancia a la agenda interna del Mercosur para avanzar en metas concretas.
Luego se trató el tema de "Mercosur-UE es mucho más que un acuerdo comercial" con las ponencias de Christophe Hensen, comisario de agricultura y alimentación de la Comisión Europea (CE); Daniel Caggiani, senador por el Frente Amplio; Juan Martín Rodríguez, diputado del Partido Nacional; Gabriel Mato, diputado al Parlamento Europeo; Carmen Porteiro, presidenta de la Unión de Exportadores (UEU); y José Ignacio Salafranca, vicepresidente primero de la Fundación Euroamérica.
En ese panel se detacó la confiabilidad de Uruguay, con desafìos para los vinos, lácteos, miel y otros productos en materia comercial.
La tercera sesión trató sobre "Uruguay, ejemplo mundial en energías verdes", con la participación de Lucía Etcheverry, titular de Energía del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) ; Cristina Lobillo Borrero, directora de seguridad Energética de la Comisión Europea; Franco Cinquegrana, presidente Ejecutivo de BBVA Uruguay; Fernando Puntigliano, director de Proyectos de Enertrag en Uruguay; Ignacio Corlazzoli, gerente de movilización de recursos y Alianzas Globales de CAF-Banco de Desarrollo.
Le siguió un diálogo sobre "la puesta por la innovación", con intervenciones de Isabella Antonaccio, directora Nacional de Inversionesl (MEF); y Mikael Larsson, especialista principal en Comercio e Integración del BID, quien señaló los apoyos del organismo en financiamentos