Análisis del FA tras encuestas: “Falta de relato, problemas de liderazgo y déficit de gestión y comunicación”

Tras reconocer como una señal de preocupación la baja aprobación, el gobierno y el presidente reaccionaron este jueves con varios anuncios. Una inversión millonaria y un logro en el acuerdo con la Unión Europea.

Almuerzo de ADM
Fernando Pereira y Yamandu Orsi.
Francisco Flores/Archivo El Pais

No hubo ninguna simulación ni se esquivó el bulto. Tanto en el gobierno como en el Frente Amplio (FA), las cifras divulgadas por las consultoras Equipos Consultores y Factum sobre la caída en la aprobación y el aumento de la desaprobación de la gestión del presidente, Yamandú Orsi, encendieron señales de alerta, desde “amarillas” hasta “anaranjadas”, según reconocieron el propio mandatario y la vicepresidenta, Carolina Cosse.

A la interna de la coalición de izquierda, el presidente del FA, Fernando Pereira, manifestó en la Mesa Política —que tuvo lugar el pasado martes— que efectivamente existe “malestar social” y “descontento” dentro de los propios votantes frenteamplistas, aunque matizó que no hay “necesariamente un rechazo al gobierno ni a la izquierda”.

Previamente, intervino el sociólogo Agustín Canzani, director de la Fundación Líber Seregni y desde hace años el principal referente de la fuerza política en materia de análisis de opinión pública.

Canzani apuntó, en línea con lo marcado por las encuestas, que la evaluación del presidente muestra una caída sostenida desde fines de 2025 y que pasó a tener un saldo negativo en la aprobación desde comienzos de 2026.

En esta línea, el especialista comparó “el descenso registrado” con el ocurrido durante el segundo gobierno del expresidente Tabaré Vázquez, aunque señaló que, en este caso, la caída se “presenta de forma más gradual y no responde a un único evento”.

“Aunque los estudios muestran que la mayoría de quienes votaron al FA evalúan favorablemente la gestión, en la última medición se registra una caída importante en esos guarismos”, se consignó en el documento interno elaborado por la fuerza política —al que accedió El País— que resumió lo sostenido por Canzani.

Según la última encuesta de Equipos Consultores, la aprobación de Orsi bajó en el último año del 41% al 27%, mientras que la desaprobación pasó del 14% al 48% en el mismo lapso, a poco más de cumplir poco más de un año de haber asumido el gobierno.

La tendencia, que refleja descontento en la población, fue confirmada por otra encuestadora que utiliza un método distinto para sus mediciones a las pocas horas. En el caso de Factum, mostró que el 46% desaprueba la actuación del presidente de la República y 29% la aprueba. Hace menos de un año, los números mostraban una relación prácticamente inversa: 46% aprobaba la gestión y 22% la desaprobaba.

Para el sociólogo, el contexto de opinión en Uruguay está marcado por una “mala percepción de la economía” —según el resumen del FA—, con “preocupaciones y un estado de ánimo negativo” que se expresan con mayor intensidad de la que sugieren, efectivamente, los datos macroeconómicos.

“No es posible identificar un único indicador en concreto que determine estos cambios. Entre las posibles explicaciones seguramente influye que este gobierno comenzó con una base de apoyo electoral algo más débil que otras administraciones del FA, que la firmeza de los votos logrados era algo menor y que las orientaciones ideológicas de la población están menos orientadas hacia la izquierda que antes. Parece existir en algunos grupos un sentimiento de expectativas incumplidas, y es probable que también estén afectando aspectos como falta de referentes políticos fuertes, la ausencia de un relato claro y articulado sobre el rumbo del gobierno, problemas de liderazgo, coordinación interna, relación con el sistema político y déficit en áreas de gestión y comunicación”, ensayó como explicación Canzani.

Anteriormente, el analista había marcado que entre las mayores preocupaciones de la población en el contexto actual predominaban temas de seguridad y crecen las menciones vinculadas a temas económicos y sociales concretos, como el empleo y la situación de calle.

En términos más generales, Canzani expuso que hay una caída en la valoración de los actores políticos tradicionales y, “según algunos estudios” —dice el documento interno al que accedió El País—, “una mayor apertura hacia nuevas alternativas políticas”.

También el sociólogo hizo valoraciones con respecto al plano internacional. Según reflexionó, actualmente el escenario se caracteriza por una rápida caída del apoyo a los gobiernos u oficialismos que repercuten en dificultades para recuperar el respaldo ciudadano y “una alta rotación de gobiernos de diferente signo”.

Agregó que solo algunos proyectos políticos “refundacionales” logran escapar parcialmente de esa tendencia, en un “contexto social dominado por expectativas negativas sobre el futuro y una creciente impaciencia ciudadana”.

“Hay un contexto social, comunicacional y político marcado por la fragmentación, la desconfianza y cambios acelerados. Las sociedades son cada vez más diversas y menos cohesionadas, con vínculos más débiles y privatizados producto de transformaciones demográficas, laborales y comunicacionales. La multiplicación de las fuentes de información, el predominio de las pantallas y el funcionamiento de las redes sociales generan un consumo acelerado, burbujas informativas y una mayor polarización”, plantea el documento. En ese marco, advierte sobre las “crecientes dificultades de los Estados para responder a desafíos globales”, una situación que alimenta el desencanto con la democracia, mientras que las “promesas incumplidas profundizan la desconfianza hacia las instituciones”.

Finalmente, Canzani concluye que el FA tiene como una de sus tareas prioritarias “la necesidad de reactivar una gestión política con mayor nivel de articulación y coordinación entre los diferentes niveles —gobierno, fuerza política, bancada parlamentaria— y el resto de la sociedad”.

Advierte sobre la necesidad de “un relato claro” sobre la misión del gobierno (y reivindicación de sus avances), el fortalecimiento de la figura presidencial y del liderazgo frenteamplista” para recuperar el apoyo de los votantes más cercanos.

Tras la exposición, Pereira habló de descontento “diverso, disperso y difícil de interpretar”, pero insistió en dirigir los esfuerzos a fortalecer el vínculo entre gobierno, fuerza política y la sociedad, especialmente en el interior del país con presencia territorial y militancia, según supo El País. “No podemos aislarnos del malestar”, advirtió.

Gobierno reacciona y anuncia inversión millonaria

Tras la preocupación reconocida desde Torre Ejecutiva luego de difundidas ambas encuestas, el gobierno mostró señales de reacción y fue el propio presidente de la República el que se encargó de destacar la concreción de una millonaria inversión de US$ 250 millones en Rivera por parte de una empresa brasileña, informada en primera instancia por Montevideo Portal.

“Nada es casualidad. Horas de trabajo, conversaciones y decisiones. Ministerio de Industria, Ministerio de Transporte y Obras Públicas, UTE e Intendencia de Rivera. El desarrollo, si se piensa desde el interior del país y con visión estratégica da sus frutos. Felicitaciones”, posteó Orsi en X, marcando un logro político que posteriormente fue replicado y destacado por ministros y legisladores del oficialismo.

Anteriormente, a primera hora de la mañana, el primer mandatario también destacó lo informado por la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, sobre la confirmación de que Uruguay colocó 63% de la cuota de arroz disponible libre de aranceles —6.667 toneladas este año— en el acuerdo entre Unión Europea y el Mercosur. La jerarca había destacado logros con respecto a una negociación compleja —en materia de la cuota de arroz para Uruguay— previamente e incluso lo había ilustrado con una anécdota en Buenos Aires: en determinado momento —contó— decidió pedirle a su delegación que se levantara y abandonara la instancia como forma de marcar posición frente al resto de los países del bloque.

“Porque hay funcionarios que trabajan en silencio y tienen la camiseta puesta, hoy podemos gritar un gol. Y porque los uruguayos que trabajan y producen en el agro no aflojan, hoy podemos decir se puede. El Acuerdo con Europa muestra sus frutos, hoy es el arroz. ¡Seguimos! Gracias”, escribió Orsi, al tiempo que también se hicieron eco de lo informado el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y también el prosecretario, Jorge Díaz, entre otros.

“El mejor modo de decir, es hacer”, citó Díaz en su posteó en la red social a José Martí.

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