Un nuevo caso de rapiña armada contra un comercio tuvo lugar en Salto. Esto se da en medio de un contexto de reclamos y protestas hacia las autoridades policiales del departamento tras una ola de asaltos a locales en diferentes puntos de la ciudad.
Los hechos delictivos han venido incrementando en lo que va del año y esto promovió que decenas de comerciantes autoconvocados se manifestaran públicamente y realizaran una marcha por el centro de la ciudad, con la lectura de una proclama cargada de reclamos, frente a la sede de la Fiscalía Departamental.
Por este tema, el vocero de los comerciantes autoconvocados, Darío Santín, dijo a El País que le piden a la Fiscalía "que cuando la Policía logra detener a los delincuentes, no otorguen tantas libertades a prueba, porque al rato los tenemos robando de nuevo y la situación se hace insostenible, no podemos trabajar con el miedo de que va a venir algún ladrón armado y se va a llevar todo".
Apuntaron a un niño
Incluso varios de los hechos ocurridos se han cometido de manera violenta, por lo que la Policía de Salto señala que viene trabajando en todos estos casos para dar con los responsables, y si bien hubo algunas detenciones, los delitos siguen ocurriendo.
En el último asalto ocurrido el sábado por la noche, un solitario delincuente llegó hasta un comercio de la zona este de la ciudad sobre las 10:30 de la noche, donde ingresó al local ubicado en la zona de la calle Unión y la Avenida Luis Batlle Berres.
Allí, la víctima de 23 años, manifestó que el sujeto, que llevaba casco y pasamontañas para que no se le vea la cara, amenazó con un arma de fuego a los presentes, entre ellos a un niño de poco más de un año que estaba junto a su madre en el lugar, con el fin de inmovilizar a todos los presentes, mientras exigía la entrega del dinero.
El autor del hecho se llevó consigo la suma de $10.000, se retiró del lugar a pie por la calle Unión hacia el este y no pudieron dar con él hasta este momento.
Si bien no se registraron personas lesionadas en este caso, se vivieron momentos de tensión y nerviosismo en el lugar.
La Policía local realizó rastrillajes en las inmediaciones, pero no pudo dar con este delincuente que sigue suelto y armado. Por su parte, los comerciantes continúan reclamando que haya más seguridad para poder hacer su trabajo sin sobresaltos y se reunirán ahora con las autoridades de la Jefatura para trasladar su situación.