Celos por mensajes, golpes y amenazas a un amigo de su pareja: hombre irá a prisión tras decisión discorde

El Tribunal de Apelaciones entendió que existen riesgos para la víctima y la investigación, por lo que resolvió mantener la prisión preventiva impuesta por la jueza.

Hombre esposado.
Hombre esposado.
Foto: Estefanía Leal/Archivo El País.

El Tribunal de Apelaciones Penal de 2do Turno confirmó la formalización con prisión preventiva de un hombre imputado por reiterados delitos de violencia doméstica y lesiones contra su pareja. En su denuncia, la víctima relató múltiples hechos de golpes y maltratos, en un contexto de continuos celos. Si bien una de las ministras se mostró en contra de la medida cautelar, la postura de los dos restantes decantó la decisión.

La denunciante y el ahora imputado mantuvieron una relación de pareja durante un año y medio. Según el relato de la fiscal de Flores, Estela González, al comienzo el vínculo "era bueno", pero con el paso del tiempo se volvió violento. "Él era muy celoso y ejercía actos de control", consta en documentos a los que accedió El País.

Al momento de denunciar, la víctima relató múltiples episodios de violencia. En uno de ellos aseguró haber recibido una llamada telefónica de quien era su pareja, que se encontraba en el departamento de Artigas. Al no recibir una respuesta, el hombre la fue a buscar hasta Flores (donde reside ella), ingresó a su casa "muy alterado y la acorraló en la cocina", relató la fiscal.

El 14 de agosto del año pasado, la mujer recibió un mensaje de un compañero de trabajo, motivo por el que él le habría quitado su celular e insistido en que le diera la contraseña para acceder al mensaje. Ante la negativa de la mujer, rompió el dispositivo contra la mesa, la tomó del pelo, la tiró contra un sillón, mordió su muñeca y la insultó. Si bien ese mismo día intentó ingresar al chat a través de su computadora, la presencia de una testigo —amiga de la víctima— lo habría impedido.

Un mes después, el imputado tuvo la intención de golpear a un amigo de la mujer, quien la llevó a su casa desde un cumpleaños. Según surge de la declaración de la víctima y testigos, nuevamente una amiga de ella intervino y le dijo al imputado que si no se retiraba llamaría a la Policía.

El 30 de octubre, la pareja fue a cenar a una estancia, propiedad de un grupo de amigos ubicada a 50 kilómetros de Artigas. Mientras se retiraban, sobre las 04:00 de la madrugada, el imputado le preguntó a la mujer sobre un mensaje que había recibido horas antes y le exigió ver su celular.

Ante la negativa de la víctima, el hombre habría parado la camioneta, bajado y golpeado a la mujer en el rostro. Según su relato, la tiró al piso y la amenazó con dejarla allí. Cuando la mujer consiguió tomar sus llaves y billetera se intentó esconder tras unos arbustos, pero el hombre nuevamente la tomó del pelo y subido a la camioneta. Minutos más tarde la dejó en las inmediaciones de un hotel cercano a la frontera con Brasil.

Ante la denuncia de la víctima, personal forense la examinó y determinó que las lesiones constatadas eran compatibles con su relato. Además, evaluó que presentaba lesiones en diferentes estados evolutivos, como por ejemplo en su brazo derecho, donde días atrás había sido mordida por el hombre.

A raíz de estos hechos, la jueza Andrea Cora resolvió formalizar la investigación por reiterados delitos de violencia doméstica agravados por la condición de mujer de la víctima y un delito de lesiones personales agravado por la relación de afectividad e intimidad de índole sexual con la victima.

Si bien la defensa del hombre no se opuso a la formalización, aunque sí aseguró no compartir el relato de los hechos, se mostró en contra de la medida de prisión preventiva impuesta por el lapso de 120 días.

La argumentación de Fiscalía tomada en cuenta por la magistrada para establecer la medida cautelar se basó en la existencia de "semiplena prueba de la existencia de varios delitos". "De permanecer el imputado en libertad hay una fuerte presunción que podría inducir a testigo y víctima para que no declare o lo haga falsamente o en forma reticente", aseguró la fiscal, quien remarcó que se trata de una "víctima vulnerable" que no se animaba a denunciar.

Además, fueron destacados el riesgo de fuga por sus facilidades para abandonar el país, debido a que vive en un departamento limítrofe.

"Estos riesgos solamente pueden ser evitados con la prisión preventiva, porque aun con tobillera el imputado puede comunicarse con la víctima y testigos para amedrentarlos", y "por la proximidad con la frontera la tobillera no podría evitar(se) su fuga", expresó la fiscal.

La Unidad de Víctimas de Fiscalía se encuentra trabajando con la mujer para que esta pueda prestar su declaración anticipada ante un juez, ya que hasta el momento se consideró que "no está en condiciones" de hacerlo.

Con respecto a otros elementos probatorios, resta la declaración de testigos, así como recabar cámaras de videovigilancia, entre otras las del hotel en el que el imputado habría dejado a la víctima luego de maltratarla.

Tribunal discorde respaldó prisión preventiva

Al apelar la prisión preventiva del imputado, su defensa enfatizó nuevamente en que los involucrados viven a 500 kilómetros de distancia y que "tenían una relación pasajera y fugaz". En cuanto a las lesiones de la víctima, aseguró que se trata de una médica veterinaria que trabaja en el medio rural por lo cual "está proclive a tener accidentes con animales".

Además, destacó que el hombre se presentó voluntariamente tras ser citado y que ya se le colocó una tobillera electrónica previo a la audiencia de formalización, solicitando que se le imponga prisión domiciliaria nocturna para que pueda trabajar durante el día.

Con respecto a la resolución de la jueza, dijo que esta hizo "futurología" y que no hay "ni indicios" de riesgos procesales.

El Tribunal Apelaciones Penal de 2do Turno fue el encargado de evaluar el accionar de la jueza, quien finalmente lo respaldó, aunque de forma discorde. "La medida cautelar de la prisión preventiva no es una reacción ante un suceso acaecido sino una acción ante la posibilidad de su acaecimiento. No es una respuesta sino una previsión", destacaron los ministros en su sentencia.

Daniel Tapié y Ricardo Míguez fueron quienes entendieron que se consiguió justificar el riesgo de entorpecimiento de la investigación y el peligro para la seguridad de la víctima. "La distancia entre los domicilios y el portar dispositivo electrónico no son suficientes en estos delitos donde ya ha habido violencia, y se ven asiduamente situaciones de desconexión de la tobillera con consecuencias luego lamentablemente funestas", manifestaron.

Por su parte, Beatriz Larrieu (ministra discorde), aseguró que la "prisión preventiva no puede verse habilitada por especulaciones, conjeturas o abstracciones", y entendió que la medida a imponer debió haber sido el arresto domiciliario total.

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