Hombre acusado de abusar de su hijastra fue enviado a prisión por reiterados incumplimientos de medidas

La madre de la menor la llevaba a verlo y le decía que si no lo visitaban no iban a tener comida; los abusos se habrían dado desde que la víctima tenía siete años.

Juzgado de Juan Carlos Gomez.
Juzgado de Juan Carlos Gomez.
Foto: Estefania Leal/Archivo El Pais

Un hombre acusado de haber violado y abusado de distintas formas a su hijastra durante seis años fue enviado a prisión preventiva luego de que se constataran reiterados incumplimientos de las medidas de no comunicación. El Tribunal de Apelaciones también apuntó contra la madre de la menor, ya que era quien la llevaba a visitar a su presunto agresor.

El imputado mantuvo una relación de pareja con la madre de la niña durante 13 años. Según consta en documentos del caso, a los que accedió El País, la familia vivía en un contexto de violencia intrafamiliar, además de tener condiciones "sumamente precarias". En su vivienda había únicamente una habitación, en la que dormían la niña, su madre, su padrastro y tres hermanos menores.

El relato de la Fiscalía de Delitos Sexuales de 3er Turno, representada por Lucía Castro, menciona que las situaciones de abuso comenzaron en 2015, cuando la víctima tenía siete años, y se extendieron hasta 2021. Fue en ese momento que presentó la denuncia.

La menor expresó que desde que tenía memoria su padrastro le mostraba videos pornográficos diciendo que le iban "a servir para cuando tuviera pareja". Además, relató que el hombre aprovechaba cuando su madre no estaba para tocarla, forzarla a besarlo y abusarla de distintas maneras.

Por la noche, la menor dormía en una cama pegada a la de sus padres. En más de una oportunidad, mientras los adultos mantenían relaciones sexuales, el hombre tocaba a la niña. Una vez que internaron a uno de los hermanos menores de la víctima, por lo que su madre se ausentaba de la casa para cuidarlo, el padrastro aprovechó para seguir abusando de ella y la violó.

Según el relato de la ya adolescente al momento de presentar la denuncia, contaba con poco apoyo por parte de su madre, quien incluso no le creyó al contarle lo que vivió. Para tomar fuerza y presentar la denuncia, la menor decidió grabar un audio para evidenciar una de las oportunidades en las que el imputado intentó abusar de ella.

Finalmente se animó a contar lo sucedido a la psicóloga del liceo en el que estudiaba. Desde el centro de estudios se activó el protocolo, por lo que presentaron la denuncia y luego intervino el centro de salud del Cerro. Días después fue internada en el Hospital Pereira Rossell durante dos semanas, siendo atendida por un equipo multidisciplinario.

Luego intervino la Asociación Civil El Paso, donde cuenta actualmente con apoyo de un equipo. Tanto desde la asociación como peritos de ITF que participaron del proceso judicial, aseguraron que la joven muestra signos de estrés postraumático.

Imputación y prisión preventiva

La investigación que lleva cuatro años tuvo recientemente una audiencia en la que se resolvió enviar al hombre a prisión preventiva por reiterados incumplimientos de las medidas establecidas inicialmente por el Juzgado de Familia (prohibición de comunicación y acercamiento hacia la menor).

Si bien el hombre ya había sido imputado por reiterados delitos de atentado violento al pudor y abuso sexual especialmente agravado, la jueza Viviana Galletto coincidió con Fiscalía en que la medida adecuada para continuar el proceso mitigando los riesgos es la prisión, para la cual se estableció un plazo de 90 días.

Es que el imputado habría visto reiteradamente a la menor en visitas a las que su madre la obligaba a ir. Según la exposición de Fiscalía, la mujer le habría dicho que si no iban, no tendrían para comer. En informes y pericias consta que la joven dijo no querer ver más a su padrastro.

Entre los argumentos para solicitar la prisión preventiva estuvieron la materialidad del hecho (que hay indicios fuertes de su participación) y el riesgo para la víctima, la cual todavía no prestó su declaración frente a un juez.

Ante esta resolución, la defensa del hombre apeló y pidió arresto domiciliario, argumentando que "no existe ningún elemento contextual ni formal que acredite incumplimientos, más allá de un informe reciente del centro El Paso". Si bien reconoció la situación de vulnerabilidad de la adolescente, aseguró que "no fue acompañada adecuadamente" por adultos e instituciones que la asisten. Además, destacó que existió una propuesta de Fiscalía para llevar adelante un proceso abreviado, la cual el hombre rechazó.

Finalmente, el Tribunal de Apelaciones compartió la resolución de la jueza, asegurando que si bien la prisión preventiva es una medida de "carácter excepcional", en este caso "se justifica".

Además de respaldar y confirmar lo determinado por la jueza de primera instancia, los ministros se expresaron con respecto a la madre de la víctima.

"No comprende la Sala cómo es posible que la menor se encuentre viviendo con su madre y que nada se haya requerido y/o dispuesto en relación a ésta, cuando la propia Fiscalía refiere que es la madre que lleva a la adolescente a ver al imputado, que la presiona para ello diciéndole que si no va, no comen, que habría presenciado conductas inapropiadas del imputado y sin embargo, nada hizo e incluso no le cree a su hija", sentenciaron y remitieron las actuaciones del caso al Juzgado de Familia competente para que contemple esta situación.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

Abuso sexual

Te puede interesar