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ATD rechaza reforma del bachillerato por “mutilación” de saberes; solo dos de 240 liceos la aceptaron

Alertan por “flexibilización” de las evaluaciones y dicen que se busca generar “mano de obra sumisa” generando diferencias con la educación privada.

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Estudiantes liceales
Estudiantes liceales.
Foto: AFP

La Asamblea Técnico Docente (ATD) de Secundaria se pronunció en contra del documento preliminar de la reforma del bachillerato, impulsada por el gobierno, que prevé una nueva malla curricular, un cambio de nombres de las asignaturas, así como una “navegabilidad” entre Secundaria y UTU, entre otros cambios.

El País tuvo acceso al informe de 75 páginas de la primera Asamblea Nacional Extraordinaria de docentes de Secundaria, desarrollada en Maldonado entre el 11 y 13 de setiembre, que se abocó a analizar y expedirse sobre el Plan para la Educación Media Superior (EMS) 2023.

Esto fue tras un pedido del Codicen el 9 de agosto, cumpliendo con el artículo 70 de la Ley de Educación (18.437), que establece que las ATD serán “preceptivamente consultadas antes de la aprobación o modificación de planes o programas del nivel correspondiente”. En este caso, se solicitó que se expida la ATD de Secundaria y UTU, y que esto fuera antes del 29 de setiembre.

“La ATD como espacio profesional y académico, atravesado por una ideología crítica y liberadora, no puede dejar de expresar su enfático rechazo a esta propuesta por considerar que condenará a generaciones de jóvenes a ser simplemente aquello que ‘las personas que vienen del mundo productivo’ y detentan los medios de producción, desean ‘moldear’”, señala el informe.

En ese sentido, se indica que los “principios” de los dos planes que están vigentes en Secundaria (Plan 2006 y Plan 1994) “mantienen su vigencia y deben resistir cualquier intento de modificación o revisión en las actuales condiciones”. Estos son los principios de “universalidad”, de “reversibilidad (reformulado actualmente a ‘navegabilidad’)”, “gradualidad”, “apertura o posibilidad”.

La Mesa Permanente de la ATD de Secundaria analizó los pronunciamientos de los liceos del país y destacó en el acto de clausura que hubo un “rechazo abrumador” tanto a la reforma como a su marco conceptual. “Solamente dos ATD liceales” se pronunciaron a favor de “un total de 240 informes relevados”.

Las asambleas docentes son “órganos públicos deliberantes” de carácter consultivo, creadas por la ley de educación de 1985. “La enorme mayoría de las ATD liceales se han pronunciado en rechazo a las modificaciones reduccionistas de las asignaturas a modalidades de talleres, cursos optativos y reducción de la carga horaria”, bajo el entendido de que “se diluye y licúa completamente el acervo cultural que pretende transmitir la educación”.

El informe de la asamblea comenzó indicando que el documento preliminar es “muy endeble, desprolijo y carente de sustento metodológico”, y que tiene una “falta de rigurosidad que llama la atención”. También marcaron que los planes 2006 y 1994, vigentes, “contaron con algunas propuestas de las ATD, y fueron sujetos a análisis críticos”. Sin embargo, en el texto actual “no existe ni una mención o referencia a las discusiones, aportes o documentos” de ATD de los últimos años.

Apuntaron, además, que las autoridades “fundamentan los cambios propuestos en ‘lo que piden los estudiantes’, pero con una visión sesgada y poco profunda, que sus propios números desmienten”. En ese sentido, plantearon que la consulta en línea a alumnos obtuvo 46.225 respuestas, “11,4% de la población total a la que estaba dirigida la consulta”.

“La reforma sienta sus bases en consideraciones y marcos ideológicos tendientes a la formación de una sociedad al servicio del mercado laboral cada vez más precario y precarizante”, indicaron los docentes, que subrayaron: “No podemos aceptar semejante pauperización de lo educativo”.

Agregaron que el plan “quita” al estudiante “toda herramienta que le permita acercarse críticamente a los saberes con los que se vincula”. Así como que “instala un problema epistemológico, generando la imposibilidad de discernir afirmaciones basadas en evidencias y argumentos con creencias de cuño religioso”.

“La estrategia de las autoridades de la ANEP busca empobrecer o recortar contenidos y flexibilizar instancias de evaluación, argumentando que el bachillerato actual no contempla las verdaderas necesidades de los estudiantes”, lo que “atenta contra la rica tradición” uruguaya de “democratizar el conocimiento”, aseguraron los docentes.

También apuntaron contra la “mutilación de los saberes científicos” y el carácter optativo planteado. “La optatividad en si misma no es un problema sino en qué etapa del proceso educativo y entre qué disciplinas se obliga a optar”. Se combinan “asignaturas con referencias disciplinares y ‘trayectos’ inventados en un entramado entre unidades curriculares y talleres optativos que además de poco claros resultan, tanto inabarcables como livianos”.

Plantearon que Astronomía, Geografía y Filosofía “ven mermada su presencia en la currícula, siendo esta carga horaria otorgada a los espacios denominados ‘Territorio, ambiente y sociedad’. ‘Emprendedurismo’ o ‘Educación en patrimonio’, afectando no solo el conocimiento y la formación de nuestros jóvenes, sino también la formación de docentes que ya eligieron estas asignaturas como su proyecto profesional y laboral’”.

“Los renovados nombres de las asignaturas parecen colmar las ansias modernizadoras del sistema, que son, muchas veces, emulaciones de otro” y que abren, “la posibilidad a la habilitación de no docentes para trabajar en ellas”, que aseguraron, “se suman al vaciamiento de contenido disciplinar de las asignaturas”. Además, apuntaron a la materia Física y Robótica: “¿Qué será enseñado y aprendido y que será evaluado en esta ‘unidad curricular’?”.

Los docentes también dijeron que se organizó el bachillerato “tomando en cuenta nociones o conceptos como ‘perfil de tramo’ y ‘perfil de egreso’ dividiendo sin mucho sentido pedagógico o didáctico el ciclo educativo, pretendiendo más la certificación de determinadas competencias básicas, que el aprendizaje progresivo y significativo a lo largo del ciclo”.

En esa línea, acotaron que la equivalencia o navegabilidad “no guarda correspondencia con lo académico o lo sustancial del aprendizaje, sino solamente con el objetivo de completar el bachillerato de cualquier forma y en cualquier circunstancia”. Así como también que la reforma “tiene como uno de sus pilares argumentales la educación ‘para el mundo del trabajo’”,

“Con las restricciones de las orientaciones de bachillerato propuestas, se pierde especificidad académica para la formación de los estudiantes con un enfoque propedéutico, generando nuevas desigualdades que pueden resultar en una educación pública para ‘pobres’ con la finalidad de que accedan al mercado laboral y una educación privada, donde no hay restricciones en las asignaturas y talleres, que será para aquellos que puedan pagarla y acceder, de esta forma, a los puestos de poder”, subrayaron los docentes.

También destacaron que hay una “contradicción” de las autoridades con este proyecto, que “busca mano de obra sumisa y maleable a las necesidades del sistema”. Por un lado, “expresan que los estudiantes son muy jóvenes para elegir y que la elección debe postergarse” y por otro que, “se les presenta una gama de opciones entre distintas disciplinas del conocimiento que condicionan los saberes a adquirir, degradando asignaturas curriculares obligatorias a espacios optativos”.

También plantearon que esta reforma se caracteriza por una “desvalorización y desprestigio de la participación docente”. En el acto de clasura, la Mesa Permanente destacó: “A este modelo de recorte y al servicio de intereses empresariales nos negamos. Reivindicamos un proyecto educativo que contemple un proyecto de país más democrático, donde uno de los aspectos democratizados sea el conocimiento”.

Además

Crítica de consejero y defensa a los estudiantes

El documento no solo contiene el informe de la ATD, sino palabras del consejero Julián Mazzoni. A través de su secretario, indicó que las políticas educativas “se están diseñando en un reducto hermético, centralizado en el Codicen, cuando deberían estar diseñadas desde los desconcentrados (...)”. También se incluyó una declaración sobre la participación estudiantil. “Respondiendo a la lógica verticalista instalada y a través de los mandos medios se mandata a las direcciones liceales a desarrollar una serie de intervenciones punitivas ante la organización estudiantil”. Marcaron que “estas prácticas no son nuevas”, así como “reivindicaron” todos los espacios de participación estudiantil “posibles”.

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