El laboratorio creador de Ozempic apuesta a la versión en píldora del medicamento para volver a crecer

Tras asumir hace poco más de un año, el actual CEO de Novo Nordisk implementa una reestructura e impulsa una nueva versión de su producto estrella en pastillas para reimpulsar el negocio

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Ozempic en sus dos presentaciones en una farmacia de Carrasco, en Montevideo.
Foto: Ignacio Sánchez.

Para Novo Nordisk, la farmacéutica danesa responsable de Ozempic y Wegovy, el lanzamiento de su píldora para adelgazar ha supuesto un triunfo muy necesario.

Fue un gran avance científico desarrollar una versión eficaz en comprimidos de Wegovy, que antes se administraba exclusivamente mediante inyección semanal. La innovación también resultó un éxito comercial: más de 1,5 millones de personas, principalmente en Estados Unidos, han comenzado a tomar la pastilla diaria desde que salió al mercado en enero.

Pero los inversores de la compañía no se han dejado deslumbrar por este éxito y miran con inquietud hacia el futuro. La patente clave en EE.UU. sobre la semaglutida, el principio activo de Wegovy, expirará a comienzos de la próxima década.

Hace tan solo unos años, Novo Nordisk era la joya de la corona de la industria sanitaria. Había sido pionera en el desarrollo de un único fármaco cuyos beneficios iban más allá de la pérdida de peso, abarcando enfermedades cardíacas, hepáticas y otras cardiovasculares.

Actualmente, el precio de las acciones de la compañía danesa se encuentra un 70% por debajo de su máximo alcanzado a mediados de 2024, cuando era la empresa pública más valiosa de toda Europa. El ánimo de los inversores sigue siendo inestable, incluso después de que la farmacéutica anunciara en agosto que las ventas y las ganancias no caerían tanto como se esperaba este año.

En opinión de Mike Doustdar, CEO de Novo Nordisk, los inversores no están viendo el panorama general. Están demasiado concentrados en la rivalidad de la compañía con la farmacéutica estadounidense Eli Lilly y no aprecian la variedad de medicamentos que Novo tiene disponibles y en desarrollo.

«Tenemos más recursos de los que la gente reconoce», afirmó Doustdar en una entrevista con The New York Times. «En un mundo donde la gente necesita más medicamentos para el tratamiento, no se trata de un juego de suma cero», remarcó el ejecutivo.

Clientes, no pacientes

El deseo de Doustdar de revitalizar la empresa y reflotarla se evidencia en la vehemencia con la que habla de quienes la critican. Su voz suele ser fuerte, incluso firme. «No hemos perdido nuestra esencia», aseguró.

Doustdar asumió el cargo de CEO en agosto de 2025 en circunstancias difíciles. Su antecesor había sido destituido unos meses antes por el principal accionista y miembro del consejo de administración de la empresa, la Novo Nordisk Foundation. En octubre, el presidente de la compañía y todos los miembros independientes del directorio renunciaron.

La situación se complicó aún más cuando Lars Rebien Sorensen, presidente del consejo de administración de la fundación, se autoproclamó presidente del directorio de la firma. El doble papel de Sorensen, quien también fue CEO de Novo, inquietó a algunos accionistas, incluido el fondo petrolero noruego.

Novo Nordisk, empresa creadora del Ozempic.jpg

Pero era necesario un cambio drástico. La compañía inició la era moderna de los fármacos para bajar de peso, conocidos colectivamente como GLP-1, pero había perdido gran parte de su liderazgo frente a la competencia de Eli Lilly y las farmacias que elaboran versiones más económicas de estos medicamentos. Además, se habían sucedido una serie de malas noticias: advertencias sobre las ganancias, recortes de precios forzosos, ensayos clínicos decepcionantes y una desaceleración en el crecimiento de las recetas.

En un primer paso doloroso, Novo despidió a unos 9.000 empleados, la mayor reestructuración en la historia empresarial de Dinamarca.

Un cambio importante en el último año ha sido de índole retórica. Doustdar habla con frecuencia sobre la importancia de atender a los clientes, no solo de tratar a los pacientes. Su objetivo es que la empresa atienda a cualquier persona que necesite los medicamentos, sin juzgar sus motivos. Poder comprar fármacos para bajar de peso con receta, pero sin necesidad de ir al médico, puede ayudar a las personas que sufren vergüenza y depresión debido a su peso, afirmó el CEO.

Esto ha planteado la pregunta -tanto dentro como fuera de la compañía- de si Novo se está convirtiendo en una empresa de cosméticos. Según Doustdar, este debate es una distracción.

«Tenemos una ciencia que funciona, es segura y eficaz, y hay clientes que la necesitan», subrayó. «Sería irresponsable no avanzar en esa dirección».

El peso de EE.UU.

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Laboratorio Eli Lilly.

Novo Nordisk ha agudizado su instinto comercial -y su agresividad- mientras Doustdar busca demostrar que los mejores días de la compañía no son cosa del pasado.

La farmacéutica está cambiando el nombre de Rybelsus, que en 2019 fue la primera píldora de semaglutida aprobada para la diabetes tipo 2, para presentarla como «la píldora Ozempic», aprovechando tardíamente el reconocimiento de la marca. Además, Novo es cada vez más propensa a los litigios. Ha emprendido acciones legales contra más de 150 empresas por diversas reclamaciones y en agosto demandó a Eli Lilly por «publicidad engañosa» en EE.UU.

Novo está adoptando una imagen cada vez más estadounidense. A pesar de sus 103 años de historia danesa, la compañía genera más de la mitad de sus ventas en EE.UU., donde emplea a 10.000 personas. Su plantilla en Dinamarca se redujo un 13% el año pasado, pero creció en EE.UU. en la misma proporción.

Conscientemente o no, ese cambio refleja la personalidad de Doustdar. Es el primer líder no danés de la compañía. Nació en Irán, es ciudadano austríaco y creció en EE.UU. El actual CEO lleva más de 30 años en Novo Nordisk, principalmente en operaciones internacionales, por lo que nunca había trabajado en la sede central en las afueras de Copenhague.

Doustdar hizo hincapié en los vínculos de la empresa con EE.UU. durante las negociaciones que mantuvo el año pasado con el presidente Donald Trump, quien amenazaba con imponer aranceles a los medicamentos importados. La compañía sigue adelante con una expansión de US$ 4.000 millones en Clayton, Carolina del Norte, junto a una planta de producción que inauguró hace 30 años.

Para los consumidores estadounidenses, Novo Nordisk fabrica la píldora Wegovy de principio a fin en Carolina del Norte, en dos plantas ubicadas en Clayton y Durham, que están a aproximadamente una hora en auto una de la otra.

Ganar tiempo

¿Alguno de estos cambios es suficiente para convencer a los inversores de que el futuro de Novo Nordisk no es tan sombrío como sugiere el precio de sus acciones?

Las empresas pueden revertir su mala racha. Pero los casos exitosos, como los de Microsoft y Best Buy, son escasos y poco frecuentes.

«Es más probable que te toque un Nokia que un Microsoft», opinó Randall Peterson, profesor de comportamiento organizacional en la London Business School, en referencia a la empresa finlandesa que perdió su ventaja inicial en el negocio de los teléfonos móviles.

Eshe Nelson
The New York Times

Negocio valuado en US$ 150.000 millones

Hassan Chowdhry, gestor de cartera de GMO Asset Management, se deshizo de sus acciones de Novo este año tras los decepcionantes resultados de los ensayos clínicos de CagriSema, el fármaco de la firma para perder peso de nueva generación, que se espera esté disponible a inicios de 2027.

Si bien Chowdhry prevé que el mercado de la pérdida de peso alcance los US$ 150.000 millones, con espacio suficiente para dos grandes empresas, dijo que «no parece haber ningún catalizador a corto plazo que pueda impulsar las acciones (de Novo) al alza de forma significativa».

Algunos analistas y accionistas de Novo desean que la compañía se diversifique, posiblemente mediante adquisiciones. Casi el 95% de sus ventas provino de medicamentos para la diabetes y la obesidad en el primer semestre de 2026. Eli Lilly, en comparación, tiene inversiones crecientes en especialidades como neurociencia e inmunología.

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