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Pan dulce por menos cáncer infantil: panaderías donan a la Pérez Scremini por cada pan dulce o budín vendido

El objetivo es superar lo recaudado el año pasado y colaborar con la compra de equipo médico para mejorar la calidad de vida de niños, niñas y adolescentes.

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Niños y niñas del Pérez Scremini en la campaña Pan Dulce de Esperanza.
Foto: Campaña Pan Dulce de Esperanza.

Durante el mes de diciembre, tu pan dulce o budín inglés artesanal impulsará el tratamiento del cáncer en niños, niñas y adolescentes en Uruguay. Por cada unidad vendida en las panaderías adheridas, se donarán $ 20 a la Fundación Pérez Scremini con el fin de aportar a la compra de equipamiento médico y mejorar los resultados.

Más de 100 puntos de venta en Uruguay se sumaron a la campaña anual de colaboración entre el Centro de Industriales Panaderos del Uruguay (CIPU) y la Fundación Pérez Scremini. Cada establecimiento está identificado con afiches y stickers que resaltan su participación y, además, el sitio web del CIPU ofrece un mapa para ubicarlos fácilmente.

Metas del Pan Dulce de Esperanza.

El presidente del CIPU Álvaro Pena indicó que en 2022 aportaron $ 250.000 y este año el objetivo es alcanzar los $ 350.000.

La Fundación destinará la recaudación de este año a la compra de un sistema detector de endotoxinas, que complementa la implementación de la inmunoterapia CAR-T. Este equipo requiere una inversión de US$ 11.700.

Paula Effinger, directiva de la Pérez Scremini, expuso que esta tecnología beneficiará a todos los niños, niñas y adolescentes que sufren una recaída por leucemia en Uruguay. “La leucemia aguda linfoblástica (LAL) es la enfermedad oncológica más frecuente en niños y adolescentes”, sostuvo, y agregó que, si bien la tasa de curación ha mejorado “sensiblemente” al llegar a un 85% de los pacientes, “aún recaen entre el 15 y el 20% de los chicos”.

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Niño con un pan dulce por la campaña Pan Dulce de Esperanza.
Foto: Campaña Pan Dulce de Esperanza.

A su vez, señaló que han recibido pedidos de otros centros para usar el equipo en adultos con la misma enfermedad y portadores de mieloma en recaída. Dado que cada preparado lleva un tiempo de 15 días, podrán hacerse hasta 24 procedimientos por año.

“Para la Fundación, el apoyo de CIPU es muy importante ya que año a año colaboran con la cura del cáncer en niños y adolescentes a través de la campaña y actividades que realizan con los pacientes”, expresó agradecida Effinger.

Por su parte, el presidente del CIPU afirmó que esta iniciativa es clave no solo por el aporte económico, sino porque también difunde de forma más amplia la tarea que la Pérez Scremini realiza para continuar con la cura del cáncer infantil y adolescente.

Un trabajo diario por la salud de miles de niños.

La Pérez Scremini brinda consultas médicas, estudios, tratamientos, medicamentos, internación, traslados, alimentación y apoyo psicosocial a niños, niñas y adolescentes con cáncer en Uruguay; todo de forma gratuita. Además, está a cargo del Servicio Hemato Oncológico Pediátrico del Hospital Pereira Rossell. Reciben un promedio de ocho mil consultas anuales y alcanzan una tasa de curación del 80%, según indican en su sitio web.

Cuentan con el apoyo de ASSE, pero para sustentarse también requiere la ayuda de toda la sociedad. En este sentido, el CIPU funciona como articulador entre las panaderias de barrio, sus clientes y la Pérez Scremini, con el fin de ampliar la solidaridad y visibilizar el trabajo de Perez Scremini.

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