Muchas personas creen que la alergia a los gatos se debe a su pelo, pero la evidencia científica muestra que el verdadero desencadenante son ciertas proteínas que producen estos animales.
La principal es la Fel d 1, presente en la saliva y en las glándulas sebáceas. Cuando el gato se acicala, esta proteína queda sobre el pelaje y luego se dispersa por el ambiente, donde puede ser inhalada o entrar en contacto con los ojos y las vías respiratorias.
Por eso, el pelo actúa únicamente como un vehículo de los alérgenos y no como la causa de la reacción. Incluso los gatos con poco pelo o sin pelo pueden provocar alergia. Un estudio publicado en la revista científica Oxford Academic señala que la proteína Fel d 1, producida de forma natural por los felinos, es la principal responsable de estas reacciones alérgicas.
Por qué el pelo no causa la alergia
Aunque suele asociarse el problema al pelaje, la reacción del sistema inmunológico se produce frente a proteínas microscópicas que se adhieren al pelo y se dispersan fácilmente por la casa.
Entre las principales características de estos alérgenos se destacan:
- El pelo no provoca alergia por sí mismo, sino que transporta las proteínas alergénicas.
- Las partículas pueden permanecer suspendidas en el aire durante varias horas.
- La proteína también se deposita sobre muebles, alfombras, ropa y otras superficies del hogar.
- Incluso los gatos con poco o ningún pelo producen Fel d 1.
- La exposición puede ocurrir aunque no exista contacto directo con el animal.
Cómo reducir la exposición a los alérgenos
Tener alergia a los gatos no implica necesariamente dejar de convivir con ellos. Existen medidas que ayudan a disminuir la cantidad de alérgenos en el ambiente y a controlar los síntomas.
Los especialistas recomiendan:
- Limpiar la casa con frecuencia, especialmente alfombras, sillones y otras superficies donde puedan acumularse partículas.
- Ventilar los ambientes todos los días.
- Evitar que el gato ingrese al dormitorio.
- Lavarse las manos y, si es necesario, cambiarse de ropa después de manipular al animal.
- Utilizar purificadores de aire con filtros HEPA para reducir la presencia de alérgenos.
- Consultar con un médico para evaluar tratamientos como antihistamínicos o inmunoterapia, según cada caso.
En base a El Tiempo/GDA
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