De dispensadores a collares con GPS: la tecnología que permite supervisar a las mascotas a distancia

Dispositivos tecnológicos para controlar el alimento, sueño y comportamiento de perros y gatos; el monitoreo digital no reemplaza el vínculo humano directo.

Perro mascota
Perro lame a su dueña.
Foto: Freepik.

Hasta hace algunos años, quienes convivían con perros o gatos solo podían imaginar qué hacía su mascota durante las horas que permanecía sola en casa. Hoy, una combinación de cámaras, aplicaciones móviles, dispensadores automáticos y sistemas de monitoreo permite observar, registrar y gestionar distintos aspectos de la vida cotidiana de los animales de compañía a distancia.

El desarrollo de estas herramientas forma parte de una tendencia más amplia: la incorporación de tecnología al ámbito doméstico y, específicamente, al cuidado de las mascotas. El objetivo es responder a preocupaciones habituales de los tutores, como asegurarse de que el animal tenga agua y alimento disponibles, verificar que se encuentre bien o conocer cómo se comporta durante la ausencia de las personas con las que convive.

Aunque algunas tecnologías que hoy se utilizan para el seguimiento de mascotas tienen antecedentes en desarrollos de las décadas de 1990 y 2000, fue la expansión del wifi doméstico y de las aplicaciones móviles durante la década de 2010 la que permitió que estos dispositivos comenzaran a popularizarse.

A partir de entonces aparecieron las primeras cámaras diseñadas específicamente para interactuar con animales y los comederos capaces de programar horarios o administrar porciones desde un teléfono celular. Con el tiempo, estas herramientas evolucionaron hacia sistemas más complejos que no solo permiten supervisar a las mascotas, sino también recopilar información sobre sus hábitos cotidianos.

Gato
Hombre abrazando a su gato.
Foto: Freepik.

La oferta tecnológica destinada al cuidado de perros y gatos incluye una amplia variedad de herramientas. Entre las más utilizadas se encuentran las cámaras inteligentes para interiores, que permiten observar en tiempo real lo que ocurre dentro del hogar. Muchos modelos incorporan visión nocturna, detección de movimiento, grabación de imágenes, seguimiento automático y sistemas de audio que posibilitan escuchar sonidos del ambiente e incluso hablarle al animal a través de la aplicación.

También existen dispensadores automáticos de alimento capaces de programar horarios y cantidades, fuentes de agua con sistemas de filtrado, localizadores GPS para rastrear mascotas extraviadas, areneros autolimpiables y collares que registran datos relacionados con la actividad física, el descanso y determinados cambios de comportamiento.

Más recientemente, algunos sistemas comenzaron a incorporar herramientas basadas en inteligencia artificial. Estas tecnologías pueden identificar sonidos, distinguir tipos de actividad y generar alertas cuando detectan variaciones respecto de las rutinas habituales.

Perro, gato, mascotas
Perro y gato descansando.
Foto: Freepik/IA.

Además de facilitar la supervisión cotidiana, algunos dispositivos permiten recopilar datos que podrían resultar útiles para consultas veterinarias. Cambios en los patrones de sueño, modificaciones en los niveles de actividad, alteraciones en los hábitos alimentarios o períodos prolongados de inactividad son algunos de los indicadores que ciertos sistemas registran y almacenan. Esta información puede servir como complemento para evaluar posibles cambios en el comportamiento del animal.

Los especialistas coinciden en que estas tecnologías pueden ayudar a mantener una mayor conexión con las mascotas cuando los tutores están fuera de casa. Sin embargo, también advierten que su utilización no sustituye aspectos fundamentales para el bienestar animal. La compañía, la interacción social, la actividad física, la estimulación mental y el vínculo cotidiano con las personas continúan siendo elementos centrales para la calidad de vida de perros y gatos.

Con base en El Tiempo/GDA

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