Cepillar los dientes de los gatos, ¿por qué es clave para su salud y cómo hacerlo paso a paso?

La higiene bucal de los gatos es mucho más que una cuestión estética. Mantener sus dientes limpios ayuda a prevenir enfermedades, evitar la pérdida de piezas dentales y proteger su salud general.

Gato. Foto: Pixabay
Gato. Foto: Pixabay

Cuando se habla del cuidado de los gatos, la alimentación, las vacunas y las visitas al veterinario suelen ocupar el centro de la escena. Sin embargo, existe un aspecto igual de importante que muchas veces pasa desapercibido: la salud bucal.

La acumulación de placa bacteriana y sarro puede generar problemas que van mucho más allá de la boca. De hecho, las enfermedades periodontales son una de las afecciones más frecuentes en los felinos adultos y, si no se tratan a tiempo, pueden derivar en la pérdida de dientes e incluso afectar otros órganos del cuerpo.

Por eso, los especialistas recomiendan incorporar hábitos de higiene dental desde edades tempranas, una medida que contribuye a preservar el bienestar del animal y evitar tratamientos más complejos en el futuro.

Por qué es importante la higiene dental en los gatos

Al igual que ocurre en las personas, los restos de alimento y las bacterias forman una capa de placa sobre la superficie de los dientes. Cuando esta no se elimina de manera regular, se endurece y se transforma en sarro.

Con el paso del tiempo, este proceso puede provocar inflamación de las encías, conocida como gingivitis, y avanzar hacia cuadros más severos que comprometen los tejidos y el hueso que sostienen las piezas dentales.

Especialistas en nutrición y salud animal señalan que el cepillado frecuente es la herramienta más efectiva para controlar la acumulación de placa. Aunque muchos gatos suelen mostrarse reticentes al principio, es posible acostumbrarlos gradualmente mediante experiencias positivas y respetando sus tiempos.

Además, descuidar la salud oral puede tener consecuencias que exceden la cavidad bucal. Las bacterias presentes en infecciones dentales pueden ingresar al torrente sanguíneo y alcanzar órganos como el corazón o los riñones.

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Foto: Pexels.

Cómo cepillar los dientes de un gato paso a paso

Para que el procedimiento resulte seguro y genere la menor resistencia posible, los expertos aconsejan avanzar de forma progresiva.

  • Familiarizar al gato con el contacto. Durante los primeros días, conviene tocar suavemente los labios y las encías con los dedos para que el animal se acostumbre a la manipulación de la zona.
  • Presentar la pasta dental veterinaria. Las pastas dentales destinadas a personas no deben utilizarse en gatos, ya que contienen ingredientes que pueden resultar perjudiciales si son ingeridos. Lo recomendable es ofrecer una pequeña cantidad de pasta formulada especialmente para mascotas para que el animal conozca su sabor.
  • Comenzar con una gasa o dedal. Antes de incorporar un cepillo, puede utilizarse una gasa limpia enrollada en el dedo para limpiar suavemente la superficie dental.

Pasar al cepillado. Una vez que el gato tolere el procedimiento, se puede utilizar un cepillo de cerdas suaves diseñado para animales. Los movimientos deben ser cortos y delicados, prestando especial atención a la unión entre los dientes y las encías.

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Foto: Commons.

Qué hacer si el gato no se deja cepillar

Aunque el cepillado es considerado la medida más eficaz para prevenir la acumulación de placa, algunos gatos no toleran fácilmente esta práctica. En esos casos, existen herramientas complementarias que pueden ayudar a retrasar la formación de sarro.

Entre ellas se encuentran determinados alimentos secos formulados para favorecer la limpieza mecánica de los dientes durante la masticación, así como algunos geles y productos destinados a reducir la presencia de bacterias en la boca.

De todas formas, estas alternativas no sustituyen los controles veterinarios periódicos.

Los especialistas recomiendan observar de manera habitual el estado de la boca del animal. El mal aliento intenso, el rechazo a los alimentos sólidos o las molestias al masticar pueden ser señales de alerta que justifican una consulta profesional.

Asimismo, las revisiones anuales permiten detectar problemas en etapas tempranas y determinar si es necesaria una limpieza dental profesional para eliminar el sarro acumulado en zonas donde la higiene doméstica no logra llegar.

En base a El Universal/GDA

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