Los gatos naranjas suelen despertar simpatía y existe la creencia de que tienen un carácter especialmente cariñoso y sociable. Aunque algunos veterinarios y cuidadores describen con frecuencia este tipo de comportamiento, la evidencia científica disponible no permite afirmar que el color del pelaje determine la personalidad de un gato.
El veterinario Carlos Gutiérrez explica que la mayoría de los gatos naranjas presentan un patrón de pelaje atigrado (tabby), caracterizado por rayas, manchas o dibujos circulares. Según el especialista, muchos de estos animales suelen mostrarse sociables y orientados a la convivencia con las personas.
Sin embargo, advierte que el color del pelaje, por sí solo, no define el temperamento de un felino. La personalidad también está influenciada por la genética, la socialización temprana, las experiencias de vida y el ambiente en el que se desarrolla.
Los gatos atigrados se distinguen por un patrón de marcas oscuras distribuidas por distintas partes del cuerpo. Aunque muchas personas los identifican únicamente por sus rayas, este dibujo también puede aparecer en forma de manchas o remolinos y está presente en numerosas razas y gatos mestizos.
Uno de los datos que suele sorprender es que la mayoría de los gatos naranjas son, en realidad, atigrados. Aunque a simple vista el pelaje parezca uniforme, habitualmente conservan las marcas características del patrón, especialmente en la cara, las patas y la cola. Algo similar ocurre con algunos gatos de color crema o gris, cuyas franjas pueden ser menos visibles.
Muchos gatos atigrados presentan una marca con forma de letra "M" en la frente. Aunque alrededor de este dibujo existen numerosas leyendas y creencias populares, los veterinarios explican que se trata simplemente de una característica genética relacionada con la distribución del pigmento en el pelaje, sin un significado especial desde el punto de vista biológico.
Existen estudios que han explorado la posible relación entre el color del pelaje y determinados rasgos de comportamiento en los gatos. Sin embargo, los resultados han sido variables y no permiten establecer una relación causal.
Los especialistas coinciden en que el comportamiento de un gato depende de múltiples factores y que no es posible predecir su personalidad únicamente por su apariencia. Por eso, las características atribuidas a los gatos naranjas deben entenderse como observaciones generales o percepciones frecuentes entre cuidadores, más que como una regla aplicable a todos los animales.
Con base en El Tiempo/GDA