La flacidez en la parte posterior de los brazos, conocida popularmente como “alas de murciélago”, es una de las preocupaciones más frecuentes entre quienes buscan tonificar el cuerpo. Aunque disciplinas como el pilates siguen ganando terreno por sus beneficios sobre la postura, la movilidad y la estabilidad corporal, entrenadores y especialistas advierten que esa zona necesita un trabajo más puntual basado en fuerza y resistencia.
Según explican expertos en fisiología del ejercicio citados por la revista especializada Belleza y Moda, la pérdida de firmeza en los brazos suele estar vinculada a dos factores principales: el aumento del tejido graso y la disminución del tono muscular.
En ese sentido, señalan que el pilates aporta beneficios importantes, especialmente en la estabilidad corporal, la elongación y el fortalecimiento del core, pero no siempre alcanza la intensidad necesaria para generar cambios estructurales en el tríceps, el músculo encargado de la extensión del brazo.
El ejercicio más recomendado para trabajar el tríceps
Entre los movimientos más aconsejados por entrenadores aparecen los fondos de tríceps, también conocidos como dips, que pueden realizarse usando un banco o una silla firme.
Se trata de un ejercicio que utiliza el propio peso corporal como resistencia y concentra gran parte del esfuerzo en la zona posterior de los brazos. La técnica consiste en bajar el cuerpo manteniendo los codos cerca del torso mientras el tríceps sostiene el peso.
De acuerdo con los especialistas, este tipo de trabajo genera pequeñas microlesiones musculares que, acompañadas de descanso y una alimentación adecuada, favorecen el desarrollo de músculos más firmes y definidos.
Técnica, alimentación y constancia
Los expertos remarcan que la ejecución correcta es clave para evitar molestias o lesiones, sobre todo en los hombros. Para hacerlo de forma segura, recomiendan apoyar las manos sobre el borde de una silla o banco, alineadas a la altura de las caderas y con los dedos apuntando hacia adelante.
Durante el descenso, los codos deben mantenerse pegados al cuerpo y dirigirse hacia atrás, evitando abrirse hacia los costados. También aconsejan no bajar más allá de un ángulo cercano a los 90 grados para no sobrecargar la articulación del hombro.
Al volver a la posición inicial, los brazos tienen que extenderse por completo y sostener la contracción del tríceps durante un segundo para aumentar la activación muscular.
Los entrenadores insisten en que ningún ejercicio funciona de manera aislada. Para que la tonificación sea visible, explican que es necesario acompañar la rutina con una alimentación equilibrada, descanso adecuado y una reducción del porcentaje de grasa corporal.
Además, recomiendan incorporar los fondos de tríceps al menos tres veces por semana dentro de una rutina de fuerza y complementarlos con actividades como pilates para mantener la movilidad y la estabilidad corporal.
También subrayan la importancia de consumir proteínas en cantidades adecuadas, ya que los aminoácidos cumplen un rol fundamental en la reparación y fortalecimiento del tejido muscular luego del entrenamiento.
En base a El Tiempo/GDA
-
Me duelen músculos que no sabía que tenía: cómo aliviar en casa el dolor muscular al retomar el entrenamiento
3 ejercicios fáciles de piernas, brazos y abdomen recomendados por expertos para hacer en casa sin equipamiento
Tres ejercicios para tonificar los brazos que podés hacer solo con dos elementos