El magnesio se convirtió en uno de los suplementos más buscados por quienes intentan dormir mejor. El mineral participa en numerosos procesos del organismo y está relacionado con el funcionamiento del sistema nervioso, pero esta función no implica necesariamente que consumirlo en forma de suplemento permita combatir el insomnio.
Un nuevo ensayo clínico realizado por investigadores de la Universidad Leibniz de Hannover, en Alemania, y la Universidad de Murdoch, en Australia, analizó precisamente esta cuestión en adultos que manifestaban dificultades para dormir.
El estudio incluyó a 155 adultos de entre 18 y 65 años. De ellos, 77 recibieron 250 miligramos diarios de magnesio bisglicinato durante cuatro semanas, mientras que los otros 78 recibieron un placebo. La investigación fue aleatorizada, doble ciego y controlada.
Al finalizar el período de seguimiento, las personas que habían tomado magnesio redujeron en promedio 3,9 puntos su puntuación en el índice de gravedad del insomnio, frente a una reducción de 2,3 puntos entre quienes recibieron placebo.
La diferencia fue estadísticamente significativa, aunque su magnitud fue pequeña. Además, el 19 % de los participantes que recibió magnesio experimentó una mejoría clínicamente relevante, frente al 11 % del grupo placebo. Sin embargo, el suplemento no produjo diferencias significativas respecto del placebo en otros parámetros evaluados, como calidad del sueño, fatiga, somnolencia durante el día, estrés o estado de ánimo.}
¿Quiénes podrían beneficiarse más del magnesio?
Uno de los análisis realizados durante el estudio encontró que las personas que tenían una menor ingesta de magnesio en la alimentación al comienzo de la investigación parecían obtener un beneficio mayor del suplemento.
Este hallazgo todavía necesita confirmación. Entre otras razones, la cantidad de magnesio consumida por los participantes se estimó a partir de información proporcionada por ellos mismos. Además, investigaciones anteriores han encontrado resultados compatibles, aunque la evidencia disponible continúa siendo limitada.
Un metaanálisis publicado en 2021, que reunió tres ensayos con 151 adultos mayores con insomnio, encontró que quienes recibieron magnesio tardaron alrededor de 17 minutos menos en conciliar el sueño que quienes tomaron placebo. Sin embargo, los investigadores calificaron como baja la calidad de la evidencia. Esto significa que, por el momento, no hay suficiente información para afirmar que el magnesio tenga un efecto importante sobre el sueño en todas las personas con insomnio.
Alimentos ricos en magnesio
Antes de recurrir a un suplemento de magnesio, una alternativa es revisar la alimentación e incorporar alimentos que aporten este mineral. Entre las fuentes alimentarias se encuentran las semillas de calabaza, chía, almendras, espinaca, frijoles y cereales integrales. Una alimentación variada permite obtener magnesio junto con otros nutrientes y evita asumir que un suplemento es necesario cuando la ingesta dietaria ya resulta suficiente.
¿Es seguro tomar magnesio para dormir?
El ensayo clínico utilizó magnesio bisglicinato, pero todavía no existen suficientes estudios comparativos que permitan determinar si esta presentación es superior a otras formas del mineral, como el citrato de magnesio, el óxido o el L-treonato para mejorar el sueño.
Además, los suplementos no están exentos de efectos adversos. En cantidades elevadas pueden provocar diarrea, náuseas y calambres.
Las personas con enfermedad renal deben consultar con un profesional de la salud antes de consumir suplementos de magnesio, ya que los riñones pueden tener dificultades para eliminar el exceso del mineral.
También es importante considerar las posibles interacciones entre el magnesio y algunos medicamentos. El suplemento puede interferir con la absorción de determinados antibióticos, medicamentos utilizados para tratar problemas de tiroides y bisfosfonatos. En estos casos puede ser necesario separar los horarios de administración.
Magnesio e insomnio: qué se sabe hasta ahora
En conjunto, la evidencia disponible indica que el magnesio podría producir una mejoría modesta del insomnio en algunas personas, particularmente entre quienes presentan una ingesta alimentaria baja del mineral. Sin embargo, los estudios todavía son relativamente limitados y los resultados no permiten considerar al magnesio un tratamiento general para el insomnio. Tampoco está claro que una determinada presentación del suplemento sea superior a las demás para mejorar el descanso.
Cuando las dificultades para dormir aparecen con frecuencia o se mantienen durante meses, es importante buscar las causas y consultar con un profesional de la salud en lugar de recurrir únicamente a suplementos. La terapia cognitivo-conductual para el insomnio cuenta con respaldo científico para abordar este trastorno. También pueden formar parte de las estrategias para mejorar el descanso mantener horarios regulares de sueño y limitar el consumo de cafeína, especialmente en las horas previas a acostarse.