Cancillería reemplazó a funcionario por nueva jerarca luego de enviar nota sobre stand de Malvinas al Parlamento

El ministro Mario Lubetkin identificó que el problema se generó en la Dirección de Relaciones Institucionales, donde no había un liderazgo debido a una vacancia, que ahora será ocupada por Carina Vigilante; el episodio había generado críticas en el FA.

Mario Lubetkin.
Mario Lubetkin.
Foto: Presidencia de la República.

El Ministerio de Relaciones Exteriores hizo una revisión en estos últimos días sobre lo ocurrido tras la "confusión" —ese fue el término que utilizó la vicecanciller Valeria Csukasi— que llevó a que la cartera transmitiera al Parlamento, sin más, un reclamo formal que había recibido de la embajada de Argentina en Uruguay —como es habitual en los últimos años— por la presencia de un stand con el nombre "The Falkland Islands" en la Rural del Prado, y enviara además una expresa sugerencia a todos los legisladores de que evitaran "contactos de carácter oficial con eventuales representantes o enviados de las Islas Malvinas”.

Como consecuencia del análisis de esta situación, que tuvo una valoración negativa en el equipo del canciller Mario Lubetkin, se decidió designar a una nueva jerarca al frente de la Dirección de Relaciones Institucionales.

El asunto había producido fuertes cuestionamientos de parte de legisladores de todos los partidos. Hubo críticas de la oposición pero también, y muy claras, desde filas del Frente Amplio.

El senador frenteamplista Eduardo Brenta, por ejemplo, calificó lo sucedido como "un hecho grave, que no ha ocurrido nunca", y que no correspondía que la nota diplomática fuera "enviada al Poder Legislativo y mucho menos con una sugerencia respecto a cuál debe ser la conducta de los legisladores".

El socialista Gustavo González usó términos similares. "No sé qué lo motivó al canciller a pedir esto", dijo este senador, luego de subrayar que creía que "las Islas Malvinas son argentinas" y que había que "defender la nacionalidad que ha planteado el pueblo argentino". Pero insistió: "A mí no me gusta que me manden, nunca. Me gusta reflexionar y no sé por qué salió esto".

La Cancillería, casi inmediatamente —luego de una dura respuesta por escrito del senador colorado Pedro Bordaberry, en la que apuntó a la autonomía constitucional del Parlamento como poder independiente y ante una nación extranjera—, envió una segunda misiva dejando sin efecto la primera y admitiendo que se había cometido un "error involuntario".

Más o menos lo mismo fue lo que declaró Csukasi 24 horas después, el pasado 14 de setiembre. “Hubo ahí una confusión —afirmó la subsecretaria—. Es una gestión que hace Argentina todos los años, no es novedoso, es una gestión que los embajadores de Argentina han hecho históricamente desde que tenemos Rural del Prado. Por error se envió al Parlamento, no debería haberse enviado más que una comunicación, y salió anexada una comunicación interna que no debería haber llegado a ellos”, declaró aquel día en rueda de prensa, en la misma Rural del Prado.

La nueva conducción y lo que se buscó

Lo que se hizo, explicaron a El País fuentes ministeriales, no fue una "investigación administrativa como tal", lo que conlleva la ejecución de pasos formales que habitualmente tienen como consecuencia el apartamiento del funcionario investigado, sino una evaluación conceptual de lo sucedido.

Y esto condujo a Lubetkin a entender que el problema se había suscitado en el departamento dedicado a las relaciones institucionales. Esta área se encontraba sin una conducción oficial, ya que el puesto de director estaba "vacante" desde hace un tiempo. Por esa razón, en ese lugar estaba trabajando un funcionario que ahora será reemplazado por Carina Vigilante, una mujer que en los últimos años estuvo destinada en la embajada uruguaya en Chile, y que de momento se venía desempeñando como secretaria personal del ministro.

"Se entendió que había que reforzar el área con una funcionaria de confianza Lubetkin y con una larga trayectoria", dijeron a El País allegados al ministro.

Cambio

La "reflexión" en torno al reclamo argentino

El reclamo de Argentina por la soberanía de las Islas Malvinas es un tema que comenzó a crecer en la agenda política regional en estos últimos días y que incluso, como declaró el canciller Lubetkin en las últimas horas, tiene como trasfondo un cambio del contexto geopolítico que obliga al gobierno a hacer una "reflexión" interna sobre a qué atenerse ante esta problemática.

El conflicto, ahora, es "más grave" que tiempo atrás, dijo el canciller este miércoles, entrevistado por el programa Arriba Gente de Canal 10, en donde hizo referencia a cómo, ahora, la histórica disputa por la soberanía no puede concebirse sin tener en cuenta las exploraciones petroleras que están acelerándose en las islas.

"Creo que cuando empezó el proceso de prospección petrolera por parte de Reino Unido, a la isla, cambió la lógica de todo el tema de las Malvinas. Ese es el tema del que estamos hablando con los amigos argentinos", dijo Lubetkin, y agregó: "Porque una cosa es la isla invadida; una cosa es la lucha contra el colonialismo que expresa las Malvinas, y otra cosa es cuando de allí se saca mucho dinero fruto del resultado de la prospección, o sea, del uso económico de la isla tomada colonialmente. Porque eso significa que detrás viene la articulación militar —continuó—, porque tú vas a tratar de defender esos fondos que vas a llevar a un lugar bien alejado de Argentina”.

Por eso es que entiende necesaria la "reflexión" a la interna del gobierno y del Frente Amplio, en tanto la complejidad de conflicto está llegando a "otra fase". “Ahora lo que se viene es por muchos años y es totalmente diferente a lo que pasó hasta ahora —advirtió—. Ahora hay dinero de por medio, no solamente la invasión a una isla, y ahí, cuando entra el dinero, también puede entrar la capacidad militar de diferente tipo”.

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