Comenzaron los fríos y es el momento de dar uso al modo calor del aire acondicionado. A pesar de que estos equipos suelen contar directamente con la función de calor o heat, siempre se presentan dificultades al percibir que no sale el aire caliente del aparato de forma inmediata.
No solo funciona para mantener el hogar a una temperatura agradable y mejorar la adaptación a los primeros fríos, sino que además poner el aire acondicionado en calor es una forma de ahorrar energía respecto a otros sistemas de calefacción. También es capaz de realizar una distribución uniforme de calor en todos los puntos del hogar, sin que represente un alto costo en la factura de electricidad.
¿Cómo poner el aire acondicionado en calor?
A pesar que alguna marca de electrodomésticos pueda presentar el modo calor de forma distinta, los pasos básicos para activar esta función son:
- Salir del modo "típico" del aire acondicionado: antes de cambiar al modo calor se debe quitar la función de frío, que es en la que suele estar programada por defecto. Para ello se debe apagar el equipo con el control remoto o los botones del propio aparato.
- Seleccionar el modo calor: desde el control remoto o en el aire acondicionado, se encuentra la opción calor o heat. Se suele encontrar en los botones con esas etiquetas: "calor", "heat", o variantes como "heat mode".
- Regular la temperatura: una vez habilitado el modo calor, se debe regular a la temperatura deseada.
- Esperar a que el equipo expulse el aire caliente: esto no ocurrirá de inmediato, por lo que se requiere un poco de paciencia hasta que el equipo comience a expulsar aire caliente. Demora unos minutos hasta que el aparato se caliente para poder iniciar la distribución de aire cálido.
Aprovechar el modo calor del aire acondicionado al máximo
Para obtener la mejor experiencia con el modo calor, se deben tener las siguientes consideraciones:
- Hacer el mantenimiento del equipo: antes de comenzar la temporada invernal, consultar con un profesional que el aparato esté en las condiciones adecuadas.
- Regular la temperatura acorde al día: tener en cuenta que con cada aumento de temperatura, el consumo energético es mayor.
- Asegurar tener las puertas y ventanas cerradas: para no perder el calor del entorno y potenciar el funcionamiento del aire acondicionado, no debe haber corrientes de aire. Así, se podrá mantener la temperatura deseada.
- Potenciar el uso con ventiladores de techo: sirven para distribuir mejor el calor en el espacio.