El mate y el termo es la dupla icónica de los uruguayos. En los paquetes de compra, los distintos tipos de materas, todo está pensando para su uso en conjunto. Los mates suelen durar toda la vida, mientras que los termos parecen quedar atrás. Con el tiempo, van perdiendo su capacidad de retener el calor del agua caliente, o presentan otro tipo de fallas.
A pesar que parezca evidente que lo único que se debe hacer con el termo es llenarlo con el agua caliente para el mate, en realidad hay un paso previo que siempre se debería realizar antes de introducir el agua caliente, para evitar su deterioro y alargar su vida útil: el templado.
Cómo realizar el templado correctamente
Este paso previo consta únicamente de dos pasos sencillos:
- Llenar el termo hasta la mitad con agua tibia y dejarlo reposar por dos horas.
- Pasadas las dos horas, llenar el termo por completo con agua caliente (no hirviendo) y dejarlo otras dos horas más.
Con solo estos dos pasos, el termo ya queda pronto para ser utilizado, y protegido de deteriorarse.
Motivos del deterioro de los termos
- Choque térmico: al llenar un termo muy frío con agua hirviendo (o viceversa) se puede dañar la estructura interna, provocando que el termo se destemple y pierda su capacidad aislante.
- Daños físicos al vacío: si el termo se abolla por un golpe o caída se rompe el sellado al vacío entre las paredes dobles. Cuando el vacío se pierde, el termo ya no mantiene la temperatura.
- Uso de materiales de baja calidad: hay termos que no utilizan el acero inoxidable adecuado para este tipo de uso, lo que resulta en una rápida oxidación y la liberación de metales pesados.
- Desgaste de componentes: la goma o silicona en la tapa del termo se deforma o endurece con el tiempo y el calor, provocando fugas de agua y pérdida de calor.
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