Ciambella: la torta italiana más rendidora y fácil de hacer para acompañar el café o unos mates

Un acierto seguro para quienes disfrutan de la pastelería simple. Transformá los básicos de tu alacena en una merienda gourmet con esta preparación tradicional de miga muy húmeda.

La torta italiana que nunca falla: qué es la ciambella y cómo se hace (Imagen ilustrativa con IA).
La torta italiana que nunca falla: qué es la ciambella y cómo se hace (Imagen ilustrativa con IA).
Foto: La Nación/GDA

La pastelería italiana está llena de recetas tradicionales que siguen siendo un acierto seguro para sumar a un desayuno o una merienda. Entre esas opciones simples y rendidoras aparece la ciambella, una preparación casera, sabrosa y fácil de hacer, perfecta para quienes buscan algo rico sin demasiadas complicaciones.

Se trata de una torta clásica que se hizo popular por su practicidad y buen rendimiento. Con ingredientes simples como harina, huevos, azúcar, leche y aceite o manteca, logra una miga esponjosa y un sabor suave, sin requerir preparaciones complejas ni pasos difíciles.

Cómo preparar la ciambella

La torta italiana que nunca falla: qué es la ciambella y cómo se hace (Imagen ilustrativa con IA).
Foto: La Nación/GDA.

Una de las principales virtudes de esta receta es su simpleza: no hace falta tener experiencia en la cocina ni contar con ingredientes difíciles de conseguir, lo que la convierte en una opción ideal para preparar en casa.

Ingredientes:

  • Tres huevos
  • 200 g de azúcar
  • 300 g de harina leudante
  • 100 ml de leche
  • 100 ml de aceite neutro
  • Ralladura de un limón o de una naranja
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Azúcar impalpable (opcional)

Paso a paso:

  1. Precalentá el horno a 180°C.
  2. Batí los huevos con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y aireada.
  3. Sumá la leche, el aceite, la esencia de vainilla y la ralladura.
  4. Incorporá la harina de a poco, mezclando hasta integrar.
  5. Volcá la preparación en un molde enmantecado y enharinado.
  6. Llevá al horno durante 35 a 45 minutos.
  7. Retirá, dejá enfriar y, si querés, espolvoreá con azúcar impalpable.

El resultado es una torta húmeda, liviana y muy aromática, perfecta para acompañar un café, unos mates o el té.

La Nación/GDA

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