Uno de los jerarcas principales de la gestión de Carolina Cosse en la Intendencia de Montevideo (IMM), Gustavo Cabrera, renunció a su cargo tras más de 15 años en la comuna.
El dirigente comunista había sido nombrado gerente de Compras por parte del intendente Mario Bergara. Se trataba de un puesto donde ya había estado durante diez años entre 2010 y 2020, es decir, a lo largo de las administraciones de la también comunista Ana Olivera y de Daniel Martínez.
Cuando asumió Cosse como intendenta de Montevideo, con el apoyo del Partido Comunista, Cabrera pasó a un rol mucho más importante. Dirigió uno de los departamentos (que son como ministerios dentro de la intendencia): en el que estaba la Gerencia de Compras, el Departamento de Desarrollo Económico.
Luego, cuando llegaron las elecciones departamentales para el período siguiente, Cabrera fue el primer suplente en la candidatura de Verónica Piñeiro a la intendencia. Piñeiro no solo había sido impulsada por el Partido Comunista, sino que el propio sector de Cosse, La Amplia, la había respaldado.
Pero aunque Mario Bergara le ganó cómodamente a la exgerenta de Gestión Ambiental, Cabrera obtuvo un puesto en el gobierno del seregnista.
Si bien el puesto de director de Desarrollo Económico fue para Camilo Benítez, uno de los dirigentes de la nueva camada del Movimiento de Participación Popular (MPP), Cabrera volvió a la Gerencia de Compras.
De todas formas, no todo volvió a la situación de cinco años atrás. La Gerencia de Compras solía depender de Desarrollo Económico, pero Bergara modificó la estructura y trasladó esa área al ámbito de Recursos Financieros bajo el entendimiento de que siendo una actividad financiera debía estar bajo este último departamento.
Así, Cabrera pasó a depender de una de las figuras clave de la gestión de Bergara: la contadora Laura Tabárez.
En ese contexto, en menos de un año de esta nueva administración, Tabárez y Cabrera protagonizaron "discusiones de trabajo", según supo El País. De todas formas, desde la intendencia le restaron relevancia y dijeron que es normal que haya diferencias dentro de los equipos. Afirmaron que no se le pidió la renuncia al jerarca.
En su nota de renuncia, en tanto, Cabrera aludió a "razones de índole personal", como se lee en la resolución que publicó la comuna este jueves.
Por su parte, el texto de la comuna, firmado por Bergara y por la secretaria general Viviana Repetto, le agradece al comunista "los aportes brindados en el ejercicio de su cargo en la citada Gerencia y su dedicación en la gestión en beneficio de la población de Montevideo".
La carta de una subalterna
En enero de 2025, ya en el último tramo de la gestión que tuvo a Cabrera como director de Desarrollo Económico, una funcionaria que dependía de él se jubiló y en su carta de despedida aprovechó para desahogarse sobre su jefe.
Según difundió El Observador, la directora administrativa de la Oficina Central de Desarrollo Económico, Mariela Satriano, dijo que Cabrera tenía una forma "autocrática" de trabajar, llegando al punto de faltar el respeto y gritarle a una funcionaria.
Satriano también aludió a irregularidades en la entrega de donaciones y en un concurso laboral.
Desde la intendencia explicaron entonces que Cabrera solicitó que se investigara lo denunciado. Sin embargo, al mes se conoció que la División de Jurídica no encontró mérito para realizar una investigación administrativa y el caso quedó archivado.