Un proyecto que comenzó en 2021 sobre un antiguo campo agrícola de maní en Estados Unidos se transformó, 1.000 días después, en un hábitat utilizado por diversas especies de la fauna silvestre.
Este proceso fue registrado en BamaBass, un canal de YouTube que cuenta con más de 600 videos y un millón de suscriptores especializado en naturaleza, pesca y manejo de estanques.
Este lago artificial abarca cerca de dos hectáreas y fue pensado originalmente para criar ejemplares de lubina de gran tamaño, aunque la evolución del ecosistema atrajo de forma espontánea a mamíferos, reptiles, insectos y aves de presa.
Para acondicionar el suelo del predio, la obra requirió el traslado de alrededor de 850 camiones de arcilla. El diseño incluyó una isla, muelles, rocas y estructuras sumergidas destinadas a brindar áreas de reproducción, alimento y refugio a los peces.
Tras la introducción planificada de peces pequeños, lobinas, tilapias, truchas y camarones de agua dulce, la instalación de aireadores y cámaras subacuáticas permitió documentar el comportamiento de las especies e identificar la llegada de fauna que no formaba parte del proyecto inicial.
Qué animales frecuentan el estanque artificial y por qué atrae biodiversidad
Las cámaras instaladas alrededor del cuerpo de agua registraron la presencia de ciervos que se acercaban a beber, así como el paso continuo de ardillas, mapaches, patos y búhos. Uno de los eventos más destacados fue la llegada de águilas calvas, especies que comenzaron a sobrevolar el terreno hasta descender para alimentarse y beber, lo que motivó la colocación de una plataforma especial para facilitar su eventual nidificación en el lugar.
De acuerdo con informes del Servicio de Conservación de Recursos Naturales de Estados Unidos, los pequeños cuerpos de agua situados en paisajes agrícolas modificados cumplen una función clave al proveer alimento, refugio y espacios de reproducción a la fauna autóctona. Sin embargo, el monitoreo del estanque también reflejó escenarios de depredación, disputa de refugios y pérdidas de peces durante eventos meteorológicos.
Los especialistas aclaran que la construcción de un lago no equivale automáticamente a restaurar un ecosistema natural, por lo que recomiendan usar vegetación autóctona, reducir fertilizantes y evitar la introducción de especies invasoras.