La región se prepara para uno de los eventos astronómicos más impactantes de la década. El sábado 6 de febrero de 2027, un eclipse solar anular atravesará el cono sur, ofreciendo el célebre espectáculo del "anillo de fuego". Este fenómeno ocurre cuando la Luna se alinea con el Sol pero, al encontrarse en su apogeo —el punto más lejano de su órbita respecto a la Tierra—, su tamaño visual no alcanza a cubrir la totalidad del disco solar, dejando un borde resplandeciente que rodea la silueta oscura del satélite.
Según consignó el astrónomo Claudio Martínez en diálogo con Infobae, la magnitud del evento será excepcional: la Luna llegará a ocultar aproximadamente el 92,8% del diámetro solar. A diferencia de otros eclipses de este tipo que suelen ser breves, el de 2027 tendrá una fase anular que se extenderá hasta los 7 minutos y 51 segundos, una duración inusual que duplica el promedio de estos fenómenos y brindará una oportunidad única para la observación científica y fotográfica en la franja de anularidad.
El recorrido del eclipse por Uruguay y la región
La llamada "franja de anularidad", un corredor de aproximadamente 130 kilómetros de ancho donde el fenómeno se aprecia en su plenitud, comenzará en el Océano Pacífico para luego tocar tierra en Chile y cruzar la Patagonia argentina. Posteriormente, el rastro del anillo de fuego se desplazará hacia la costa atlántica, atravesando parte del territorio de Uruguay y el sur de Brasil antes de continuar su ruta hacia África.
Mientras que quienes se encuentren dentro de esta franja verán el anillo perfecto, el resto de los habitantes de la región podrán observar un eclipse parcial de gran magnitud.
Diferencias entre eclipse anular, total y parcial
Es fundamental comprender que, a diferencia de un eclipse total, el anular no llega a oscurecer el cielo por completo ni permite ver la corona solar. Durante el evento de febrero de 2027, la luz solar se atenuará de manera marcada, creando una atmósfera extraña y sombras nítidas, pero el Sol conservará una potencia lumínica peligrosa para el ojo humano.
Desde la NASA explican que existen tres categorías principales de estos encuentros celestes. El parcial ocurre cuando solo una parte del Sol es cubierta; el total sucede cuando la Luna bloquea íntegramente el disco solar (lo que requiere una distancia menor entre la Tierra y su satélite); y el anular, el caso de 2027, se da específicamente por la órbita elíptica de la Luna, que varía su distancia en unos 50.000 kilómetros, impidiendo la cobertura total.
Región geográfica de visibilidad, según la NASA
El eclipse solar total será visible en Groenlandia, Islandia, España, Rusia y una pequeña zona de Portugal, mientras que un eclipse parcial será visible en Europa, África, América del Norte, el Océano Atlántico, el Océano Ártico y el Océano Pacífico.
Precauciones y seguridad para observar el Sol
Dada la naturaleza del "anillo de fuego", la protección ocular es el factor más crítico para quienes deseen seguir el evento. Al no haber una fase de oscuridad total, los rayos ultravioletas y el brillo intenso permanecen presentes durante todo el proceso. Mirar directamente al Sol sin la protección adecuada puede provocar daños irreversibles en la retina.
Para una observación segura, es imprescindible utilizar gafas de eclipse certificadas bajo la normativa ISO 12312-2. El uso de radiografías, lentes de sol convencionales o vidrios ahumados no ofrece la filtración necesaria. Asimismo, aquellos que utilicen telescopios, binoculares o cámaras fotográficas deben instalar filtros solares específicos en la parte frontal de sus dispositivos para evitar quemaduras en los sensores y, lo más importante, en la vista del observador.